El alemán tendrá una gran presión en hungría

Vettel le debe una a Marchionne o cuando otro fallo podría costar más que críticas

Ferrari parte, a priori, con ventaja en el Gran Premio de Hungría y el piloto alemán tendrá que afrontar la enorme presión de salir con una victoria antes del parón de verano

Foto: Vettel no puede volver a fallar. (EFE)
Vettel no puede volver a fallar. (EFE)

Sebastian Vettel llega al Gran Premio de Hungría de Fórmula 1 con un único objetivo. Ganar. La tremenda pifia en Alemania ha provocado que lo que podía ser una gran ventaja a su favor en el Mundial se transformara en 17 puntos en contra. En una batalla brutal por el campeonato con el británico, parece ser que apareció el Vettel que en momentos de presión flojea. En Hungría tendrá más presión que nunca. Un escenario favorable a los de Maranello donde el de Heppenheim debe corresponder al recientemente fallecido, Sergio Marchionne.

La muerte del expresidente de Ferrari deja a la casa automovilística italiana sin un líder clave que, con su trabajo, logró devolver opciones de título mundial de Fórmula 1 a su escudería. Ahora es el momento de Vettel de demostrar en pista todo ese trabajo. El año pasado ya se volvió a ver un Ferrari competitivo, pero una serie de fallos en la segunda parte de la temporada sirvió en bandeja el título a Hamilton. Algo que no gustó nada a Marchionne, que puso el foco en los errores del alemán. "Fue una combinación, especialmente en la segunda mitad de la temporada, de problemas técnicos y errores del piloto”. Una victoria en Hungría haría recuperar al piloto y a Ferrari la moral perdida después del anterior gran premio. Y afrontarían el parón con otras sensaciones de cara al Mundial.

Obligados a ganar

Ferrari llega a Hungaroring en su mejor momento. Tiene el mejor monoplaza en diez años. La escudería italiana está en una posición preponderante. Desde hace seis años no había estado en condiciones reales de luchar por el Mundial. Hay que remontarse a 2012, cuando Fernando Alonso llegó a la última carrera del año con opciones de arrebatarle el título al propio Vettel, entonces en Red Bull, aunque no lo logró. Aun así la diferencia era mucho más grande que la que hay ahora.

El Gran Premio de Hungría se espera como uno de los más igualados de la temporada. El trazado favorece a Ferrari y Red Bull y preocupa un poco más a un Mercedes, que ya reconoce que no es superior a los italianos. El triunfo será caro, pero puede servir para que el alemán, con una victoria, pueda demostrar que es el piloto ideal para llevar a Ferrari a un título que no gana desde 2007.

“En Alemania no tuvimos el coche más rápido y en Hungría no solo irá rápido Ferrari, sino también Red Bull”, explicó Toto Wolff reconociendo que sufrirán este fin de semana. En la carrera de la temporada pasada, Ferrari no tuvo rival. Los dos monoplazas rojos hicieron doblete tanto en la clasificación como en la carrera, y este año vuelven a ser los favoritos. Un nuevo fallo del alemán, en un territorio que se presupone favorable para Ferrari, podría provocar una gran tormenta en Maranello.

Vettel, de espaldas, junto a Raikkonen y Marchionne en el GP de Italia de 2015. (EFE)
Vettel, de espaldas, junto a Raikkonen y Marchionne en el GP de Italia de 2015. (EFE)

¿Permitirán un nuevo fallo?

Este año, Vettel ha desaprovechado ya varias ocasiones de sumar. En Bakú o Paul Ricard se las tuvo con los propios pilotos de Mercedes, en una muestra de la tensión que sufre y que, de momento, le está costando muchos puntos. Su tremendo fallo de pilotaje en Alemania cuando tenía la carrera en el bolsillo volvió a colocar al alemán en el ojo del huracán y sufrió una lluvia de críticas en Italia. “Su error es devastador y podría ser la razón por la que Ferrari pierda el Campeonato del Mundo”, publicó 'La Gazzetta dello Sport'. “El alemán ha cometido al menos cuatro errores en estas 11 carreras disputadas. El talento del campeón del mundo no se cuestiona, pero su entusiasmo exagerado perjudica la temporada de Ferrari. El comportamiento de los dos pilotos marca la diferencia”, opinaron en 'La Stampa'.

“No creo que fuera un error enorme, fue un impacto en la carrera porque nos retiramos. Pero no es como para que esta noche tenga dificultades para dormir por lo que he hecho mal”. De esta manera ha querido el alemán restar importancia a su error, pero lo que está claro es que este fin de semana todas las cámaras irán en su dirección. Vettel tiene otra oportunidad para demostrar que está en condiciones de volver a ponerse al frente de la clasificación general. Pero un segundo error consecutivo le podría costar mucho más que críticas. Con un verano largo por delante para reflexionar, un nuevo jefe, John Elkann y, además, Alonso en el mercado en 2019, todo puede cambiar. El nuevo mandamás ya reconoció la necesidad de Ferrari de volver a lo más alto.

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