coronó un gran trabajo de la selección

Alejandro Valverde, campeón del mundo de ciclismo con una exhibición de España

Tras dos platas y cuatro bronces, Alejandro Valverde logró por fin la medalla de oro en el Mundial de Ciclismo. Se impuso en el sprint final a Woods y Bardet tras un gran trabajo del equipo español

Foto: El podio del Mundial: el campeón, Valverde (c); el segundo clasificado, Bardet (i); y el tercero, Woods. (Reuters)
El podio del Mundial: el campeón, Valverde (c); el segundo clasificado, Bardet (i); y el tercero, Woods. (Reuters)

Alejandro Valverde es campeón del mundo de ciclismo. Dos platas y cuatro bronces después, por fin logró su victoria más deseada. El ciclista español se impuso en el sprint final en la meta de Innsbruck (Austria) a Romain Bardet, Michael Woods y Tom Dumoulin, sus rivales en el tramo final de una carrera en la que brilló el equipo español. Por primera vez en mucho tiempo, la táctica funcionó. Sus compañeros lo colocaron en una siuación inmejorable y Valverde remató para conquistar por fin su ansiado Mundial.

"Es increíble, son muchos años luchando y al final se ha conseguido", dijo entre lágrimas Valverde minutos después de cruzar la línea de meta. "Estoy sin palabras, no me lo creo. Ganar el campeonato del mundo era un sueño para mí. Muchas veces me he quedado cerca, llevabas seis medallas y ninguna de oro. Sabía que no tenía que fallar. No podía fallarle a la gente y a la selección", continuó el murciano, que admitió sentir "una emoción terrible".

No hay otro ciclista que tenga la misma relación de Valverde con el Mundial de ciclismo. Una mezcla de amor y odio con una carrera que le ha dado muchos éxitos, pero también muchas frustraciones. Entre su primera medalla, la plata de Hamilton, y la última, este oro de Innsbruck, han pasado 15 años. En medio de esas dos citas ha ido construyendo el palmarés más amplio de la historia, pero era un palmarés incompleto. Le faltaba la guinda, una victoria que tantas veces había rozado y que tantas veces le había esquivado.

A la plata del año 2003 le siguió otra dos años después en Madrid, cuando perdió ante Tom Boonen en la Castellana. En 2006 volvió a ser superado en la última recta, entonces por Paolo Bettini y Erik Zabel. No volvió al podio hasta 2012, tras unos años de malos resultados y de estar parado por su sanción por dopaje resultado de la Operación Puerto, que le impidió participar en 2010 y 2011. Tras su vuelta encadenó tres bronces seguidos en Valkenburg, Florencia y Ponferrada, hasta este domingo su última medalla.

El podio en la ciudad italiana fue muy doloroso por cómo se consiguió. La falta de entendimiento entre él y Joaquim Rodríguez privó a España de un oro que se llevó el portugués Rui Costa. No es ese el único Mundial en el que España jugó mal sus cartas. Por potencial, la selección española ha estado siempre entre las mejores, pero pocas veces ha dado la talla en carrera.

La entrada en meta de Alejandro Valverde. (EFE)
La entrada en meta de Alejandro Valverde. (EFE)

En Innsbruck la historia fue diferente. Por fin España se comportó como un equipo. Valverde remató la faena, pero el trabajo anterior ya justificaba el sobresaliente para los corredores españoles. La selección se mantuvo a la espera hasta la entrada en el circuito, a unos 80 km de meta. Fue ahí cuando se puso a tirar para acabar con la fuga, que llegó a tener 19 minutos de ventaja y cuyos últimos supervivientes (el danés Kasper Asgreen y el noruego Vegard Laengen) aguantaron hasta la última subida a Igls.

España dividió a sus corredores en dos grupos. Primero trabajaron Jonathan Castroviejo, Jesús Herrada, Omar Fraile y David de la Cruz, estos dos últimos atentos para meterse en cualquier corte en las últimas vueltas. Antes del último paso por meta, Francia, Italia y Bélgica se sumaron a la persecución. A partir de ahí entró en juego la otra mitad: Ion Izaguirre, Mikel Nieve, Enric Mas y Alejandro Valverde. El único que falló fue Mas, que se quedó en las rampas de la penúltima subida. Pero no importó porque la carrera estaba lanzada y Nieve, Izaguirre y Valverde estaban bien colocados. Los tres acabaron entre los 13 primeros.

La celebración de Valverde con sus compañeros de selección. (EFE)
La celebración de Valverde con sus compañeros de selección. (EFE)

Todo se decidió en las terribles rampas del Gramartboden, con tramos por encima del 20%. El danés Valgren entró en cabeza, pero por detrás Francia se puso seria con Alaphilippe, Bardet y Pinot. A ellos se agarraron Valverde y Woods, que dio el arreón definitivo y se llevó con él al español y a Bardet, el único francés que aguantó. Ellos se iban a jugar las medallas, pero en el descenso entró Tom Dumoulin, que unos kilómetros atrás se retorcía haciendo eses en la última subida.

La vigilancia llegó hasta los últimos 500 metros. Ningún ataque, escenario ideal para Valverde, que tuvo que gastar energías en salir a por sus rivales y controló el grupo desde la primera posición. A 300 metros para el final, el español decidió arrancar. Tenía en sus piernas la victoria y no la iba a dejar escapar. Entró en meta levantando el brazo izquierdo por delante de Bardet, Woods y Dumoulin, que se quedó sin medalla. "Ha sido un sprint muy largo. Me han dejado toda la responsabilidad a mí. Cuando quedaban 300 metros he arrancado. Era mi distancia", dijo Valverde.

"Tengo que agradecer al equipo, que ha estado de diez. Todos en todo momento atentos", dijo el ciclista del Movistar, que en 2019 no lucirá el maillot de su equipo, sino el arcoíris. Era lo que llevaba persiguiendo 15 años y ahora, a los 38 años, lo ha conseguido. Será el cuarto ciclista español en vestir esa prenda, tras Óscar Freire (el último en ganarlo, en2004), Igor Astarloa, Abraham Olano, este último también campeón en contrarreloj, como Miguel Indurain.

Ciclismo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
14 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios