un profundo vistazo al ciclismo 'cafetero'

Colombia ya no vive de 'escarabajos': el éxito de su ciclismo vertebra un país dividido

Los colombianos han juntado una de las mejores generaciones ciclistas del planeta y el gobierno de Juan Manuel Santos se ha apoyado en él como parte del proceso de paz

Foto: Chaves, Quintana, Pantano y Gaviria, cuatro ejemplos del crecimiento del ciclismo colombiano (Agencias).
Chaves, Quintana, Pantano y Gaviria, cuatro ejemplos del crecimiento del ciclismo colombiano (Agencias).

Algunos países, por las características naturales de su geografía o por la formación específica de sus corredores, no son, por lo general, habituales candidatos a ganar la carrera en línea de un Mundial de ruta. A nadie se le ocurriría jamás pensar que Colombia pudiera en algún momento tener el orgullo de lucir un ciclista con el maillot arcoíris en esa prueba. El país de los 'escarabajos' no tiene hombres rápidos, sino que son pequeños, delgados y resistentes hasta límites insospechados. Pero no les pidan velocidad. ¿O sí? El ciclismo colombiano está creciciendo, es una evidencia cada vez más fácil de constatar. Y lo está haciendo en todos los sentidos. Nairo Quintana es la punta de un iceberg gigantesco y solidificado después de años de trabajo de base.

Colombia está como loca por un ciclista. Y no, no es Quintana, no al menos en estas semanas finales de la temporada 2016. Tampoco es Esteban Chaves. Se llama Fernando Gaviria y es, como la mayoría de velocistas 'cafeteros', del departamento de Antioquia. El periodista Pacho Benítez, con casi 30 años de experiencia en 'Radio Caracol' hablando de ciclismo, comenta un detalle sin duda determinante para entender qué significa este corredor grande y corpulento: "El Mundial de Doha se ha retransmitido en canales muy exclusivos para el estrato alto, pero la carrera del domingo será por señal abierta, porque todo el mundo quiere ver a Fernando Gaviria y la posibilidad de que suba al podio". Pacho se anima a asegurar que "puede conseguirlo".

Gaviria es la mejor baza colombiana en el Mundial de Doha (Luca Zennaro/EFE)
Gaviria es la mejor baza colombiana en el Mundial de Doha (Luca Zennaro/EFE)

Gaviria ha ganado este año siete etapas o clásicas, todas ellas al sprint. Entre sus triunfos se encuentran dos etapas en la Vuelta a Polonia, una en la Tirreno-Adriático y la más reciente París-Tours. El antioqueño es la mejor representación de la evolución colombiana, que viene de lejos. No hay muchos países en el planeta que puedan decir que el ciclismo sea su segundo (y a veces primer) deporte nacional. Colombia es uno de ellos. "Una de las fuentes de ingresos de los muchachos que están en el campo cuando se le acaba el colegio es el ciclismo, que es una manera de asegurar el futuro económico para ellos y su familia". El que habla es Raúl Mesa, el entrenador y director más laureado de la historia del país, con más de 50 años a sus espaldas dirigiendo ciclistas. Esa tradición ciclista, por tanto, proviene de ciertas regiones poco favorecidas, donde la bicicleta es "un medio de transporte esencial". Es barata, versátil, de sencilla utilización y fácilmente extendible entre toda la población.

Para los muchachos que están en el campo, el ciclismo es una de las maneras de asegurar el futuro económico para ellos y su familia

El Estado sostiene el ciclismo

Sin embargo, comenta Mesa, en la última década sí se ha producido un importante aumento del número de jóvenes ciclistas que quieren ser profesionales. "Hay varias carreras, como la Vuelta de la Juventud o la Vuelta del futuro, y tienen que limitar la inscripción a 200 corredores, no solo en las nacionales, sino también en las regionales. Tenemos mucha cantera, mucho joven". Este desarrollo se produjo, principalmente, en dos regiones. Una, de una manera rural y prácticamente espontánea, es Boyacá, y otra, más predeterminada y organizada, es Antioquia. "Allí, el Gobierno comenzó hace unos 20 años a ayudar mucho al ciclismo comprando una gran cantidad de bicicletas para las escuelas de ciclismo", destaca Mesa. "Si no fuera por el Estado, no tendríamos ciclismo", añade.

Los varios profesionales contactados por El Confidencial coinciden en que el gobierno que preside Juan Manuel Santos ha sido indispensable en el crecimiento reciente de las dos ruedas no motorizadas en el país sudamericano. "Los últimos eventos nacionales han sido netamente apoyados por el gobierno de Santos —asegura Benítez—. Se han construido muchas carreteras nuevas y la Vuelta ha podido pasar por las zonas donde ha habido mucha violencia. ¿Qué han querido con esta medida? Mostrar las nuevas y hermosas carreteras. Nunca antes se había pasado por regiones en las que había temor a que salieran guerrilleros. Y esta vez, en intención de potenciar la paz, el gobierno de Santos ha sido claro en su apoyo al ciclismo nacional".

Pero, ¿todo esto quiere decir que hasta estos últimos años, en Colombia no ha habido ciclismo? No, en absoluto. Un país de tanta tradición ciclista no ha estado parado, pero ha sido en este tiempo reciente cuando ha acabado explotando. Santiago Botero, exciclista profesional que llegara a ser maillot de lunares de la montaña del Tour y campeón del mundo de contrarreloj, opina que el ciclismo colombiano "nunca ha dejado de moverse interiormente, pero sin la fuerza de otras épocas porque la economía no era la mejor y la violencia estaba en auge". El excorredor del Kelme destaca que desde la desaparición de este equipo, principal portador de colombianos al viejo continente, "hubo cerca de diez años en los que se rompió el vínculo entre Colombia y Europa".

Hubo un punto que supuso un importantísimo antes y después para el ciclismo de este país. Así lo cuenta Botero: "A finales de la década de los 2000, con la salida de Rigoberto Urán a Europa, empezaron salir corredores a otros equipos del continente. Eran sobre todo amigos de Urán, y esto volvió a poner a Colombia en el panorama del ciclismo mundial. Cuando Urán empieza a destacar, aparecen otros como Arreondo o Quintana, que empiezan otra vez a recordar que Colombia ha sido un país de tradición ciclista y pone los ojos de los managers en ciclistas de este país". 

Quintana ganó la última Vuelta a España por delante de Froome (Javier Lizón/EFE)
Quintana ganó la última Vuelta a España por delante de Froome (Javier Lizón/EFE)

Un detalle que recuerda Raúl Mesa es que fue Vicente Belda el que dio la gran oportunidad a Nairo Quintana. "Se le debe mucho a Belda. En una prueba en la que Nairo hizo un gran resultado, llamó la atención de Unzué. Volvió a Colombia y poco después ya marchó para España. Vicente fue quien ayudó a que lo recibiera el Movistar", dice el veterano entrenador.

Pero con el que más creció el líder del Movistar y ganador de Giro de Italia y Vuelta a España fue con Luis Fernando Saldarriaga. "A Nairo le hicimos una prueba de esfuerzo y fue excepcional, pero después lo llevamos a lo pedagógico y también fue excepcional. Y sabíamos que teníamos un potencial ganador de una gran vuelta", dice en conversación con El Confidencial. Saldarriaga es conocido en su nación por ser un verdadero 'cazatalentos', y él habla de su trabajo con mucho orgullo, no es para menos, los resultados le avalan. Él sacó a Quintana, Esteban Chaves y Sergio Henao, tres corredores que actualmente son referencia en Movistar, Orica y Sky, tres de los mejores equipos del planeta.

La ciencia al servicio de las dos ruedas

"Cuando creamos el equipo juvenil, pensé que debíamos desarrollar varios tipos de ciclistas. Para los terrenos planos debíamos cambiar el estilo de trabajo para la fibra muscular; había que trabajar los abanicos y la formación, que son un elemento táctico. Además, les enseñamos cómo visualizar un movimiento de un rival, cómo interceder para no quedarte en un corte, cómo lanzar a un compañero. Además, debes visualizar la carrera de frente, analizar los recorridos, comprender tu condición y saber cuándo se puede ir al máximo. Aunando todos estos elementos, podrás optar por ganar una carrera", dice Saldarriaga, que quiere con estas medidas cambiar la concepción que tiene el mundo sobre Colombia. "No somos narcoterroristas ni solo tenemos cocaína", dice.

Nunca creímos que íbamos a tener un corredor que hiciera lo que hace Fernando Gaviria

Es decir, el ciclismo en Colombia ha dejado de ser solamente una manera que tienen los chicos de las montañas de tener una vida mejor y la resistencia en la montaña no es más que uno de los criterios de selección. "Un ciclista no es solo aguantar cinco horas sobre una bici, sino que se debe interpretar la parte cognitiva de carrera. Hay detalles que solo un estudio científico te puede dar, y Colombia es pionera en esto", asegura el antioqueño.

En esa línea, Santiago Botero añade que allí "si un ciclista no ha destacado en los grandes premios de montaña, no es considerado un buen corredor". No obstante, Botero recuerda que "Pantano, Gaviria y otros nos han demostrado que hay corredores que se adaptan a otros tipos de terrenos. Algo que nunca se había visto y que demuestra que el corredor colombiano tiene talento". Pacho Benítez va más allá: "Lo de Gaviria es un caso aparte; nunca creímos que íbamos a tener un corredor que en las pruebas planas hiciera lo que hace Gaviria".

De todas formas, de nada estaríamos hablando si estos ciclistas, los Quintana, Chaves, Henao, Anacona, Atapuma, Urán y compañía, no hubieran aparecido por los grandes conjuntos planetarios. Salir de Colombia es obligatorio para triunfar y para seguir progresando. Así opina Raúl Mesa. "Irse a Europa ha sido lo mejor para ellos, ya que han encontrado toda la logística necesaria, tienen corredores de peso para ayudarles… todo esto les ha hecho triunfar. Ojalá estuvieran en equipos colombianos, pero el apoyo ciclístico que reciben con Movistar, Sky, Astana u Orica les ha hecho desarrollarse". Colombia hace lo que puede, pero no puede competir con lo que ofrecen las grandes potencias.

Chaves celebra su victoria en reciente Giro de Lombardia (Matteo Bazzi/EFE/EPA).
Chaves celebra su victoria en reciente Giro de Lombardia (Matteo Bazzi/EFE/EPA).

Cantera brillante; élite estancada

Uno de los clubes que intentó inicialmente dar un empujón desde allí fue el Movistar, con su equipo en el país. Pero el inicio prometedor se frenó por las obligaciones económicas. "El Movistar Colombia necesita la publicidad, es decir, correr y ganar, para mantener vigente el equipo. Inicialmente, Eusebio Unzué trajo el equipo, pero a los dos años dejó de dar apoyo. Ahora, la nueva dirigencia lo que quiere son victorias con un grupo pequeño", dice Raúl Mesa. Botero añade que ya es como un equipo más: "Tratan de conseguir triunfos y contratar élites y no es tanto una base para formar talentos. Creo que deberían ser más un equipo de formación".

Todo esto origina que haya muchos, muchísimos ciclistas jóvenes que, al no tener hueco en Europa, Asia o Estados Unidos, estén obligados a retirarse prematuramente. Para Botero, "el ciclismo elite y profesional sigue como en los años 70 u 80, no evolucionó. El ciclismo no es muy ‘marketero’, como lo llamamos acá, en términos de publicidad. No hay retransmisiones como las de Europa y no hay una Vuelta que se sienta como propia. Ya ni siquiera estará el Tour de San Luis (Argentina), que desaparece el próximo año. Y Colombia lo necesita". El exciclista se plantea una duda trascendental: "Colombia tiene el clima, tiene el terreno y los ciclistas. Ya que se están expandiendo por todo el mundo, ¿cómo es que Colombia aún no tiene una buena vuelta?".

Ciclismo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios