el español no acaba en pie desde 2011

Alberto Contador, el Tour de Francia y el temido mal fario

Después de su caída en la primera etapa del Tour 2016, repasamos los numerosos incidentes que han condicionado la participación del corredor en la cita francesa los últimos años

Foto: Uno de los hombros de Alberto Contador quedó seriamente dañado por la caída (Reuters)
Uno de los hombros de Alberto Contador quedó seriamente dañado por la caída (Reuters)

A veces, parece que la mala suerte se ceba con nuestros deportistas: Carlos Sainz y sus averías, Rafa Nadal y sus lesiones... Y Alberto Contador y sus caídas en el Tour de Francia. El de Pinto se ha vuelto a accidentar en la ronda gala, incidente que se suma a su lista negra particular, que empieza a ser demasiado larga.

Desde que ganara su último Tour en 2009, tan solo en 2010 se libró de irse al suelo (aquella edición que ganó para después perderla por consumo de clembuterol). En el resto de ediciones, incluida la que está ahora mismo en pugna, ha sufrido algún percance que le ha alejado de volver a enfundarse el maillot amarillo.

La caída de 2016, la más reciente, ocurrió en la primera etapa: Contador se dio de bruces contra el suelo en una curva, accidente que tuvo como consecuencia unas feas heridas en su hombro derecho. Por suerte, el bicampeón del Tour pudo levantarse y terminar los 84 kilómetros que quedaban para llegar a meta.

Contador se fracturó una tibia (EFE)
Contador se fracturó una tibia (EFE)

Fractura de tibia

Un año antes, en 2015, la mala suerte se cebó con el de Pinto, ya que protagonizó dos caídas a lo largo de las 21 etapas que conformaron la ronda francesa, que acabó en manos de Chris Froome. El primer accidente fue en la séptima etapa. En ella, Contador y Gesink se cayeron, aunque por fortuna, no hubo consecuencias físicas. Sin embargo, en el cronómetro si hubo penalizaciones, ya que ambos se alejaron mucho del pelotón.

Pese a ello, Contador remontó posiciones y volvió a entrar en las quinielas para hacerse con el maillot amarillo. Pero poco después perdió esas esperanzas recuperadas por colocarse en lo más alto del podio de los Campos Elíseos. Otra caída, la segunda en pocos días. Sin lesiones graves, cedió 2:17 en meta y se alejó de Froome, ganador de aquella edición.

Aunque el Tour 2015 fue uno de los más accidentados, Contador seguramente recuerde con mayor amargura la décima etapa de la ronda de 2014. En ella, una aparatosa caída le obligó a abandonar el Tour. Alberto ha demostrado ser duro, pero una fractura de tibia que casi le hizo pasar por quirófano fue demasiado para él.

El 2013 tampoco fue un año tranquilo para el ciclista madrileño. De hecho, tras la última caída, seguramente sufrió un 'dejavú' en el que volvió a ver, como si de una bola de cristal se tratara, lo ocurrido en aquel año, en el que también se rodó en la etapa inaugural. Sufrió golpes importantes en un hombro y la pierna izquierda, aunque Contador quitó hierro al asunto. “Es chapa y pintura”, declaró al llegar a meta.

Alberto Contador afronta este Tour convencido de que puede ofrecer un gran rendimiento (Reuters)
Alberto Contador afronta este Tour convencido de que puede ofrecer un gran rendimiento (Reuters)

Jornada maldita

En el 2012 no acudió a la cita francesa debido a la sanción impuesta por el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), pero en 2011 también vio el suelo de cerca. De nuevo en la primera etapa, a ocho kilómetros del final. En aquella ocasión tampoco sufrió heridas graves (perdió 1:20 en el cronómetro), pero sirve para confirmar que la jornada inaugural del Tour está maldita para el madrileño.

En el Tour de Francia 2011 volvió a ser protagonista de la jornada por otra caída. Concretamente, en la quinta etapa. A falta de 87 kilómetros para sobrepasar la línea de meta, el corredor se alejó, debido al incidente, siete kilómetros del grupo, pero consiguió alcanzarlo. La preocupación por su estado de salud se disipó cuando cruzó la meta y levantó el dedo pulgar. Todo 'okey', dijo, pese al evidente dolor que debía sufrir en su espalda, toda ella rasgada.

Ese gesto, quizá, sea el que mejor le represente. No podría ser otro, ya que después de tantos accidentes, mantener la sonrisa debe ser complicado. Aún así, el de Pinto lo hace. Peleará por conseguir su tercer Tour de Francia, incluso con su mal fario como rival a batir girando en torno a su figura.

 

Ciclismo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios