juega contra el darussafaka

El Real Madrid vuelve a Estambul, la convulsa capital de al Euroliga

El Real Madrid visita este jueves al Darussafaka, el último rico del baloncesto europeo. El equipo turco juega invitado. La empresa que lo sostiene es patrocinadora de la Euroliga

Foto: Hasta enero, David Blatt entrenó a los Cleveland Cavaliers de la NBA (Adrián Ruiz de Hierro/EFE)
Hasta enero, David Blatt entrenó a los Cleveland Cavaliers de la NBA (Adrián Ruiz de Hierro/EFE)

El 6 de mayo de 2015, la Euroliga celebró su 15º aniversario con una rueda de prensa. Junto a Jordi Bertomeu, presidente y director ejecutivo de la competición, sentados en los extremos de la mesa, estaban el exjugador Theo Papaloukas y el entrenador Zeljko Obradovic. Completaban la alineación, al lado de Bertomeu, dos personas que tenían poco que ver con el baloncesto: Temel Kotil, vicepresidente de Turkish Airlines, e İrfan Önal, director general de promoción del Ministerio de Cultura y Turismo turco.

Su presencia, y el hecho de que el acto se celebrara en el Ülker Sports Arena de Estambul, pabellón del Fenerbahçe, es un buen ejemplo del peso que ha adquirido Turquía en la máxima competición europea, sobre todo en el plano económico: 6 de los 19 patrocinadores son turcos. Eso tiene consecuencias en lo deportivo. El rival del Real Madrid este jueves en la 12ª jornada (18:00), el Darussafaka, tiene detrás a Dogus Group, un importante conglomerado empresarial turco que patrocina a la Euroliga. Por eso tiene una invitación para disputarla.

Marcus Slaughter, exjugador del Real Madrid, juega ahora en el Darussafaka (Euroleague)
Marcus Slaughter, exjugador del Real Madrid, juega ahora en el Darussafaka (Euroleague)

El Darussafaka es un equipo cuyos únicos éxitos se remontan a principios de los sesenta, cuando ganó dos ligas y llegó una vez a cuartos de final de la Copa de Europa. A comienzos de esta década deambulaba por la segunda división, hasta que en 2013 apareció Dogus Group para revitalizarlo. No lo compró, pero en la práctica el club cuenta con el respaldo económico de un imperio que emplea a más de 55.000 trabajadores en sectores como los de la energía, la banca, la construcción o la automoción. Al frente de todo, Ferit Faik Sahenk, la tercera mayor fortuna de Turquía y la 722ª del mundo, según la última lista Forbes. En verano, 'Eurohoops' publicó que el equipo cuenta con un presupuesto de 30 millones de euros, a la altura del Real Madrid y el FC Barcelona. Con ese dinero, su fichaje más importante no fue ningún jugador, sino el entrenador: David Blatt, que en enero había sido despedido como entrenador de los Cleveland Cavaliers. El técnico americano-israelí eligió al equipo de Estambul, lo que da una idea del poder del Darussafaka.

Seis patrocinadores turcos

Dogus es uno de los seis patrocinadores turcos de la Euroliga. Los otros cinco son la marca de frutos secos Tadim, la cervecera Efes, la agencia de viajes Detur, la marca estatal de turismo Turkey Home y la aerolínea Turkish Airlines, que da nombre a la competición. La Euroliga ha encontrado en Turquía su mejor socio. Entre 2001 y 2015, la economía turca creció a un ritmo superior al 4% anual, según datos del Banco Mundial. Eso, unido a los problemas de otras competiciones más potentes, como la ACB, ha tenido repercusiones en el baloncesto. Muy pocos equipos europeos pueden pagar lo que pagan sus rivales turcos, que tienen algunas de las mejores plantillas del continente.

De los 16 equipos de la Euroliga, cuatro son turcos, un 25% (y todos de Estambul). Es cierto que es circunstancial, pues aparte del Fenerbahçe y el Anadolu Efes, con su plaza asegurada durante una década por contrato, el Darussafaka está invitado y el Galatasaray se ganó el derecho a jugarla tras ganar la Eurocup, algo que no podrá suceder esta temporada porque el resto de equipos turcos juega en competiciones FIBA, apoyadas por la federación.

El Fenerbahçe, dirigido por Obradovic, es el único equipo turco que ha llegado a la Final Four en 15 años (Cem Turkel/EFE-EPA)
El Fenerbahçe, dirigido por Obradovic, es el único equipo turco que ha llegado a la Final Four en 15 años (Cem Turkel/EFE-EPA)

Mucho dinero, pocos resultados

Hasta ahora, los resultados de esos equipos no han estado a la altura de su invesión. Después de que el Efes jugara las Final Four del 2000 y el 2001 pasaron 14 años hasta que que otro equipo turco llegara tan lejos. Y no porque no tuvieran nivel: a algunos de los mejores jugadores del continente se les sumaban los jugadores locales, integrantes de la potente selección nacional. Tuvo que llegar Zeljko Obradovic, uno de los mejores entrenadores europeos de todos los tiempos, para que un equipo turco volviera a la Final Four.

Con él en el banquillo, el Fenerbahçe ha jugado las dos últimas. En 2015 perdió en semifinales contra el Real Madrid y en la del curso pasado en Berlín (Alemania) rozó el título que acabó levantando el CSKA. Esta temporada vuelve a ser uno de los favoritos. De momento está empatado con el equipo madridista y ocupa la tercera posición. De los otros tres, solo el Anadolu Efes está en puesto de 'playoffs'. El Darussafaka es noveno con 5 victorias y 6 derrotas, mientras que el Galatasaray es último con una marca de 3-8.

Jordi Bertomeu, presidente de la Euroliga (Diego Pérez/EFE)
Jordi Bertomeu, presidente de la Euroliga (Diego Pérez/EFE)

El terrorismo no es un problema (de momento)

El baloncesto turco está mejor que nunca, pero el país vive tiempos convulsos. El conflicto kurdo, con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) como máximo enemigo, se ha recrudecido y la lucha contra el yihadismo ha provocado un aumento de los ataques del ISIS, como el atetando que mató a más de 40 personas en el Aeropuerto de Estambul en junio. El 215 acabó con 156 muertos en ataques terroristas, según Global Terrorism Database. En 2016, con los últimos ataques, esa cifra ya se ha superado. El Ministerio de Asuntos Exteriores recomienda "mantener una actitud de extremada prudencia y vigilancia en los desplazamientos" a ese país.

En julio, poco después del atentado en el Aeropuerto de Estambul y del fallido golpe de Estado para derrocar al gobierno de Recep Tayyip Erdogan, Jordi Bertomeu admitió su preocupación por la situación, pero también dijo que la competición no estaba planteándose ningún tipo de medida en relación a los partidos en territorio turco. "Por otro lado, este país ha vivido una situación política muy complicada y hay que ver qué sucede. En el día a día no le afecta (...) Desde el punto de vista de los negocios, habrá que ver si la situación política actual impacta o no en la economía", dijo el CEO de la Euroliga a 'El Juego de Nasimith'.

Desde entonces, la purga ordenada por Erodgan ya supera las 200.000 personas entre detenidos y despedidos y los atentados han seguido suceciéndose, los últimos el pasado fin de semana, cuando un coche bomba a las puertas del Vodafone Arena, estadio del Besiktas, y un atacante suicida mataron a 38 personas. Ni una cosa ni la otra ha frenado a la Euroliga, que ha seguido firmando acuerdos comerciales y que en septiembre eligió a Estambul como sede de la próxima Final Four. La megalópolis turca también acogerá el próximo verano una parte de la primera fase y la fase final del EuroBasket 2017, organizado por FIBA, que tras el intento de golpe de Estado aplazó el Campeonato de Europa sub-18 (empieza este viernes).

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