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Las mejores mantas eléctricas para casa: guía práctica para no equivocarnos
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ENTRA EN CALOR Y ALIVIA EL DOLOR

Las mejores mantas eléctricas para casa: guía práctica para no equivocarnos

Las hay de muchos tipos y, con el tiempo, han evolucionado e incluso se pueden hasta programar en tiempo y temperatura. Descubre las mejores mantas eléctricas del mercado

Foto: Las mejores mantas eléctricas para tener en casa (Freepik)
Las mejores mantas eléctricas para tener en casa (Freepik)

Una manta eléctrica es una de esas cosas que, aunque se utilizan poco, no puede faltar en nuestro hogar. La manta eléctrica tradicional es la que lleva un aparato calefactor eléctrico integrado y cuyo uso más común es para aliviar dolencias. Sin embargo, las hay de otros tipos, sobre todo con forma de almohadilla térmica, para poder utilizarse en zonas específicas del cuerpo.

Es importante tener en cuenta que la aplicación del calor directo sobre el cuerpo debe hacerse de forma limitada. El exceso puede dañarnos el organismo. Si vamos a usar la manta para calentarnos, se recomienda tenerla hasta alcanzar nuestra temperatura de confort y aplicar el calor de una forma suave pero constante. Si la vamos a utilizar para una función de alivio de dolor muscular no debemos usarla en tramos de más de 15 minutos. Se puede alternar con 15 minutos encendida y 15 minutos apagada.

Foto: Las mejores batamantas del mercado para ahorrar en la factura de la luz (Amazon)

Existen muchos tipos de mantas eléctricas con diferentes variedades entre las que destacan de tipo lumbar, cervical, para la espalda, de tamaño grande, pequeñas, especial para embarazos, portátiles o de viaje, profesional, con batería, de bajo consumo, sin cables, con temporizador, lavable, para pies, con cable USB, para animales, programable, etc.

Manta calefactora Beurer lavable a máquina

Esta manta de material polar dispone de 6 niveles de temperatura ajustables individualmente. Está fabricada con un tejido muy suave con la certificación Oeko-Tex 100 y se puede lavar a máquina hasta 30 °C, después de retirar el interruptor. Mide 180 x 130 centímetros y dispone de un sistema de seguridad para evitar sobrecalentamiento, además de apagarse automáticamente después de 3 horas.

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Manta eléctrica Bedsure

Esta es una de las mantas eléctricas más vendidas en Amazon y con mejores valoraciones por parte de los usuarios. Protege del frío y lo hace con un tacto suave sobre la piel, por lo que es ideal para invierno. Cuenta con 6 niveles de funcionamiento y se puede seleccionar la temperatura según las necesidades del momento. Además, dispone de temporizador ajustable para programar cuándo queremos que se apague y protección contra sobrecalentamiento.

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Manta eléctrica de franela Disuppo

Esta manta térmica mide 130 x 180 centímetros y tiene 10 configuraciones de calor para elegir en cada momento la que necesitamos. Está fabricada en franela de doble cara, por lo que garantiza que es suave y agradable para la piel. Cuenta con temporizador y se puede lavar a máquina fácilmente después de retirar el cable de alimentación.

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Manta eléctrica barata Lukasa

Esta es una de las mantas eléctricas más baratas del mercado, pero con mucha calidad. Mide 130 x 180 centímetros, dispone de 9 ajustes de temperatura y cuenta con función calentar rápido para que alcance en pocos minutos los grados elegidos. Además, es lavable a máquina o a mano, por lo que es perfecta para usar a diario en tu hogar.

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Almohadilla térmica Renpho

Cambiamos de registro y nos fijamos ahora en las mantas eléctricas que hemos tenido todos tradicionalmente en casa. Se trata de almohadillas térmicas que, como esta, se pueden colocar en diferentes zonas del cuerpo. Mide 60 x 30 centímetros, tiene un cable de más de 2 metros de longitud y cuenta con 3 ajustes de temperatura y apagado automático. Además, es muy suave, la tela se puede lavar a máquina y está disponible en varios colores.

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Almohadilla eléctrica térmica Relure

Esta almohadilla eléctrica tiene el mismo tamaño que la anterior, pero cuenta con 6 niveles de temperatura y función de calentamiento rápido. Está fabricada en franela de alta calidad, se apaga automáticamente después de 2 horas y dispone de función para evitar el sobrecalentamiento. Se puede lavar a máquina después de desenchufarla.

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Almohadilla eléctrica con descuento Turejo

Vamos ahora con la almohadilla térmica barata que necesitas si no quieres gastarte mucho dinero. Mide 61 x 31 centímetros, 10 niveles de temperatura, función de calentamiento rápido y apagado automático. Es muy suave, por lo que te permitirá relajarte rápidamente, y viene con dos correas de sujeción que son muy fáciles de usar y colocar en cualquier zona del cuerpo.

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Manta eléctrica Medisana de peluche

La manta eléctrica Medisana HB 675 destaca por su buen tacto porque está hecha en tejido muy suave y transpirable. Es reversible, tiene 4 niveles de temperatura con indicador de luz LED y se calienta rápidamente gracias a la función 'Turbo-Heat'. Además, cuenta con un sistema de seguridad con protección contra sobrecalentamiento y es lavable a mano.

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Manta eléctrica cervical

Terminamos con esta manta eléctrica cervical, diseñada para colocar en el cuello y la espalda, zonas donde sufrimos habitualmente dolores musculares. Tiene 6 niveles de funcionamiento y dispone de sistema rápido por el que notarás calor en apenas 5 segundos. Está fabricada en franela de alta calidad, por lo que tiene un tacto agradable, es hipoalergénica y se puede lavar a máquina tras retirar el cable de alimentación.

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¿Qué es una manta eléctrica, para qué sirve y cómo elegirla?

Es una manta, pero con la peculiaridad de llevar un dispositivo eléctrico que calienta. Las más evolucionadas permiten ser programadas, tienen autoapagado y gozan de diferentes niveles de temperatura. Las hay de tamaños distintos y, según el uso, hay también almohadillas. Su objetivo principal es aportar calor ya sea para calentarnos o bien para aplicar sobre zonas del cuerpo doloridas.

Las mantas eléctricas ayudan a calmar el dolor, pero también a relajarse fácilmente

Las mantas eléctricas son las sustitutas de las primitivas bolsas de agua caliente de hace años y siempre es bueno tener una de estas mantas en casa tanto por si tenemos frío como por si sufrimos algún dolor muscular al que hay que aplicarle calor.

Tiene diferentes usos aunque el principal siempre ha sido el de calentar. Una manta eléctrica se puede utilizar para distintos fines:

  • Calmar dolores en diferentes zonas del cuerpo como la parte lumbar, las cervicales o los hombros. Las hay de diferentes tamaños e incluso las hay especiales para los pies.
  • Calefactor para personas y entrar en calor de una forma rápida. Muy típico para usar en el sofá o en la cama (se debe poner encima de la sábana superior, nunca debajo).
  • Relajar los músculos tras la práctica deportiva, recuperación física, etc…

Hay que tener claro que la aplicación de calor en muchas ocasiones es muy beneficioso para nuestro cuerpo. La calidez que emite esta manta eléctrica, conduce la sangre a la zona afectada y suministra los nutrientes necesarios para la recuperación a los tejidos afectados. Con el calor se dilatan los vasos sanguíneos y la llegada del oxígeno es más rápida, aliviando así cualquier molestia o dolor.

Foto: Isaac Sánchez, cuatro años fuera de YouTube. (Patricia J. Garcinuño)

Hay numerosos tipos de mantas eléctricas y, a la hora de comprarla, tenemos que fijarnos en varios aspectos. Lo primero que debemos tener claro es el presupuesto de dinero que tenemos, según los extras y calidad pagaremos más o menos. Lo que hay que tener en cuenta antes de comprar una manta eléctrica es:

  • El material del que está hecha: es fundamental que sea suave y, sobre todo, lavable para su confort.
  • La potencia: cuantos más watios tenga, más capacidad calórica tendrá.
  • El diseño y tamaño: la manta eléctrica se suele usar en casa y debe tener un diseño mínimamente atractivo. El tamaño también es importante para su manejabilidad y uso: las hay desde pequeñas a muy grandes y específicas para ciertas partes del cuerpo.
  • Las funciones como autoapagado de seguridad tras ciertas horas funcionando sin parar, bajar la temperatura cada cierto tiempo… Todas estas funciones hacen mejor y más costosa la manta eléctrica.
  • La marca es otro de los aspectos importantes que influyen en la calidad y precio.

¿Cómo funciona una manta eléctrica?

Una manta eléctrica tiene un sistema de funcionamiento básico y sencillo. Se compone de dos partes:

  • La parte eléctrica, que es la que se calienta y emite el calor a la manta mediante una resistencia. Puede ir enchufada a la red o con batería, según el modelo. Las más evolucionadas pueden llevar funciones de autoapagado, se pueden poner diferentes modos de temperatura, se pueden recargar con cable USB y ofrecen muchas más posibilidades.
  • La manta que es calentada por la parte eléctrica. Esta parte es la que más imagen percibida da del producto, debido al material y calidad del tejido. Las hay reversibles, lavables, customizables, de múltiples tamaños, etc...

La parte calefactora de la manta se calienta con corriente eléctrica mediante un cable, acumula calor y lo transmite al tejido de la manta. Según la calidad de ésta, puede retener más o menos el calor e incluso puede seguir calentando un tiempo estando apagada.

El calor se recomienda para calmar molestias musculares ya que dilata los vasos sanguíneos

Una parte importante de la manta eléctrica es también el mando o control de la temperatura. Los hay con luces de led, con graduación de temperatura… siempre con una usabilidad sencilla. La manta eléctrica se utiliza como calefactor pero también como instrumento para aliviar dolores. El calor es muy recomendable para calmar molestias musculares ya que dilata los vasos sanguíneos y agiliza la llegada del oxígeno a la zona afectada.

Para utilizar correctamente una manta eléctrica es básico leer previamente las instrucciones de la misma. Esto nos ayudará mucho a la hora de mantenerla, guardarla y conservarla en condiciones óptimas. Es importante usarla también puesta sobre las sábanas y nunca debajo de ellas. Además, no debe colocarse nada encima de la manta eléctrica.

El factor más importante en el uso de la manta eléctrica es el tiempo y esto va a depender de para qué la estemos utilizando.

Si la usamos para calentarnos, la tendremos puesta a nuestra discreción. Si la usamos para una contractura muscular, es importante acudir a un profesional. Una manta eléctrica no suple el trabajo de un médico o un fisioterapeuta. Dicho esto, en caso de lesión muscular, no debemos usarla más de 20 minutos. Con esto seremos capaces de aliviar los síntomas de la contractura muscular. Si la lesión es importante, podemos usar la manta eléctrica varias veces al día, siempre con la recomendación de un especialista.

Foto: Los mejores toalleros eléctricos para tu ducha más confortable (Laurence Katz para Unsplash)

Además de las mantas eléctricas, están las almohadillas eléctricas que están enfocadas a disminuir los dolores en zonas lumbares o cervicales. Una almohadilla se aplica directamente sobre la parte afectada y con intervalos de 15 minutos encendida y otros 15 minutos apagada. Sea como fuere, ambas alternativas son efectivas por calentar de forma muy rápida y a una temperatura constante.

¿Qué tipos de mantas eléctricas existen y cuáles son sus materiales?

Hay diferentes tipos de mantas eléctricas. Las más comunes son:

  • Almohadillas térmicas: son multiusos y para cualquier parte del cuerpo.
  • Calientacamas: son del tipo edredón y destacan por su gran tamaño.
  • Almohadilla térmica especializada para la zona lumbar.
  • Almohadilla térmica para la zona cervical.
  • Calientapiés.

El material del que suelen estar fabricadas es de lana, franela o telas con mezcla de poliester en la parte exterior. La funda debe ser extraíble para que la puedas lavar de una forma cómoda y el cable es recomendable que se pueda desmontar para su lavado.

La limpieza de una manta eléctrica es sencilla. Simplemente hay que desmontarla y separar la parte textil de la eléctrica (cable y resistencia calefactora). Se puede meter en la lavadora, configurando la opción de ropa delicada. Añade el detergente y pon en marcha la lavadora durante un minuto hasta que se mezcle el agua con el detergente dentro del tambor de la lavadora. Una vez hecho esto, para la lavadora e introduce la manta en el tambor y deja que se empape durante unos 10 minutos. Acto seguido activa la lavadora durante un par de minutos. Estará lista. El lavado de la manta debe ser con detergente normal y con el modo de ropa delicada. Otra opción es llevarla a la tintorería.

Es importante usarla sobre las sábanas, nunca debajo de ellas, y no colocar nada encima

Dependiendo de lo que necesitemos, surge una pregunta: ¿es mejor comprar una manta eléctrica o una almohadilla eléctrica? La manta suele ser más grande y está más enfocada a calor de confort. Sin embargo la almohadilla eléctrica tiene una función más terapéutica, son más utilizadas para aliviar dolores musculares. Las almohadillas eléctricas tienen un tamaño más pequeño que las mantas eléctricas para poder aplicarlas sobre ciertas partes del cuerpo.

Tanto las mantas eléctricas como las almohadillas tienen las mismas funciones como autoapagado, graduación de la temperatura, etc. La mayoría también son lavables, pueden ser reversibles, etc. Y, sobre todo, pueden ser una magnífica ayuda para ahorrar dinero en la factura de la luz.

Foto: Los mejores calefactores de bajo consumo (Amazon/Pro Breeze)

Con todas estas pautas, ya tienes las claves para poder comprar la mejor manta eléctrica del mercado. Es importante que tengas en cuenta todos estos factores para acertar con tu elección. Recuerda que es importante no abusar de su uso y que podrás relajarte con ellas y aliviar tus dolores musculares, además de no pasar frío.

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Una manta eléctrica es una de esas cosas que, aunque se utilizan poco, no puede faltar en nuestro hogar. La manta eléctrica tradicional es la que lleva un aparato calefactor eléctrico integrado y cuyo uso más común es para aliviar dolencias. Sin embargo, las hay de otros tipos, sobre todo con forma de almohadilla térmica, para poder utilizarse en zonas específicas del cuerpo.

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