séptima jornada del festival de cannes

Cannes estrena una serie por primera vez en su historia: 'Top of the Lake'

Aunque ya se habían programado miniseries como 'Carlos' de Assayas o 'El pequeño Quinquin' de Dumont, es la primera serie del tipo nueva ficción procedimental

Foto: Jane Campion, Elisabeth Moss y Nicole Kidman en la presentación de la segunda temporada de 'Top of the Lake'
Jane Campion, Elisabeth Moss y Nicole Kidman en la presentación de la segunda temporada de 'Top of the Lake'

La primera temporada de 'Top of the Lake' hizo historia al ser la primera serie programada en el Festival de Sundance. La segunda entrega se ha estrenado este martes en primicia mundial en el Festival de Cannes, cuatro meses antes de su emisión televisiva. El certamen francés ha abierto sus puertas este año a la ficción de la pequeña pantalla, aunque su responsable Thierry Frémaux se apresuró a asegurar que tanto 'Twin Peaks' como 'Top of the Lake' habían sido invitadas por tratarse de series de autores habituales de Cannes como son, respectivamente, David Lynch y Jane Campion.

La huella de la directora de 'El piano', responsable de la serie junto a Gerard Lee, se hacía notar en 'Top of the Lake'. Este procedimental de larga duración, por otro lado fiel a la mayoría de preceptos del género, se planteaba desde una clara conciencia feminista. En la primera entrega, el culpable no era ni un mal abstracto, ni un psicópata aislado, ni un asesino familiar, sino la estructura patriarcal de poder que dominaba en Laketop. Cuatro años después, en 'Top of the Lake: China Girl', Robin Griffin (Elisabeth Moss) vuelve a investigar un caso que tiene a una mujer como víctima principal, aquí una chica de rasgos asiáticos que trabajaba como prostituta.

Elisabeth Moss y Gwendoline Christie en una imagen de 'Top of the Lake'
Elisabeth Moss y Gwendoline Christie en una imagen de 'Top of the Lake'

¿Qué novedades aporta esta segunda temporada? Para empezar, el cambio de localización. La primera entrega se desarrollaba en Laketop, un pueblo de la Nueva Zelanda profunda marcado por el paisaje y el lago que le daba nombre, lo que contribuía a otorgarle esa atmósfera a lo 'Twin Peaks'. Aquí regresamos a Australia y en concreto a Sidney, por lo que estos capítulos desprenden un aire mucho más urbano, con mayores contrastes entre los asfixiantes espacios de explotación de las mujeres asiáticas y las luminosas residencias de otros protagonistas.

Regresamos a Australia y en concreto a Sidney, por lo que estos capítulos desprenden un aire mucho más urbano

La aparición de nuevos personajes secundarios refresca todavía más la trama y, sobre todo, le proporciona un punto de humor del que prácticamente carecía la primera. El personaje más bizarro es Puss (David Dencik), un alemán con aspecto de Charles Manson que se proclama hijo bastardo del heredero del castillo de Neuschwanstein y enseña inglés a las prostitutas asiáticas con frases tipo "Nadie cede el poder, tenéis que arrebatárselo", mientras las chicas reclaman conversaciones más prácticas como "Guau, qué polla más grande tienes".

Imagen de 'Top of the Lake'
Imagen de 'Top of the Lake'

A Puss, novio cuarentón de la hija adolescente de Robin, lo pintan más como un cretino pretencioso que como un radical de la contracultura, pero su excentricidad da mucho juego. Aunque el título de robaescenas de la serie se lo merece Gwendoline Christie (Brienne de Tarth en 'Juego de Tronos') como Miranda, la policía que se convierte en la ayudante de Robin. Miranda se proclama fan de la protagonista y se convierte, por órdenes de su superior, en algo así como una mezcla de mano derecha, vigilante y ángel de la guarda de la inspectora. Su personaje es lo más parecido a una secundaria cómica que podría tener la serie.

Trata las diferentes formas de relacionarse con la maternidad y sobre todo la cuestión de la maternidad subrogada

El tercer elemento a destacar es la importancia que cobra esta vez la vida personal de Robin. Mientras que en la primera entrega su historia familiar quedaba como un secreto de su pasado, en 'China Girl' ya desde el primer capítulo inicia el proceso de reconectar con la hija que dio en adopción cuando se quedó embarazada de adolescente tras ser violada. La muchacha fue adoptada por otra pareja, que encarnan Nicole Kidman y Ewen Leslie, y de esta manera las diferentes formas de relacionarse con la maternidad y sobre todo la cuestión de la maternidad subrogada se convierten en un tema clave de la nueva temporada.

Jane Campion, Nicole Kidman y Elisabeth Moss en Cannes | REUTERS
Jane Campion, Nicole Kidman y Elisabeth Moss en Cannes | REUTERS

Por tanto la principal característica de la serie, las infiltraciones feministas a lo largo de la trama, se mantiene viva. No te imaginas otra ficción televisiva de este tipo en que se perfile un personaje encarnado por Nicole Kidman (bellísima, por cierto, con la cabellera canosa) como una antigua alumna de Germaine Greer que ha dejado a su marido para emparejarse con su profesora de francés. Kidman en cierta manera retoma el rol que encarnaba Holly Hunter en la primera temporada, a la hora de hacer explícita la vocación feminista de la serie.

Kidman en cierta manera retoma el rol que encarnaba Holly Hunter en la primera temporada

También como en la primera temporada, el caso que investiga Robin se centra en una manifestación de violencia contra las mujeres, violencia que no se contempla como algo puntual y aislado sino como un asunto social y organizado. En este sentido, las escenas más incómodas de los dos primeros capítulos están protagonizadas por un grupo de jóvenes, una suerte de manada, que se reúnen en un café para comentar y puntuar a las trabajadoras sexuales con las que han estado... En un momento del festival en que las películas de la sección oficial a concurso no destacan por su maestría precisamente, se ha agradecido este paréntesis de ficción televisiva de calidad.

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