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A lo grande: el Prado despliega sus joyas de la corona para la reapertura
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A lo grande: el Prado despliega sus joyas de la corona para la reapertura

La pinacoteca reabre este sábado con la muestra 'Reencuentro' y una limitación de salas y aforo. Reconoce que en estos tres meses de cierre se han perdido siete millones de euros

Foto: Reapertura del museo del prado
Reapertura del museo del prado

Con mascarilla y con control de temperatura -con más de 37.5 grados no se entra-, sin guardarropa y sin audioguías, folletos y planos. Con aforo limitado a 1.800 personas diarias -habitualmente entran unas 8.000-9.000 personas-, con geles y toallitas repartidas por las salas, con la obligación de comprar únicamente la entrada en su página web. Pero sin prisas: el recorrido se puede hacer con tranquilidad en una hora y media. Así abre este sábado el Museo del Prado, después de su cierre el pasado 11 de marzo por la emergencia del covid-19 y el posterior estado de alarma. Lo hace con todas las precauciones de seguridad, pero también con ‘Reencuentro’, una exposición espectacular que reúne en unas pocas salas a las joyas de la corona que tiene esta pinacoteca. Desde los Velázquez a los Goya, Rubens, Greco, y además con unos cuantos guiños para “los yonkis del Prado”, como define su director, Miguel Falomir, a sus visitantes, que el año pasado superaron los tres millones. “No podíamos abrir todo el museo por lo que nos podíamos haber limitado a abrir solo unas salas, pero queríamos hacer algo especial. El Prado nunca se ha visto como se va a ver ahora”, ha destacado esta mañana durante la presentación de esta muestra.

En total se han movido 190 obras dispersas en otras salas para conformar una exposición de algo más de 250 lienzos. Es decir, se ha pretendido conformar una especie de muestra temporal a partir de la permanente que se podrá ver hasta el próximo 13 de septiembre y cuya entrada tiene un 50% de descuento (7,5 euros sin reducciones). Como ha señalado Falomir, con esta reestructuración especial, el museo se acerca bastante a lo que era en el siglo XIX, con los espacios más diáfanos y con una nueva visión de la galería central y la sala XII (la sala de Velázquez).

placeholder El director del Prado, Miguel Falomir (EFE)
El director del Prado, Miguel Falomir (EFE)

El recorrido es cronológico. Se entra siempre por la Puerta de Goya, excepto para las personas con movilidad reducida, que entrarán por la puerta de Los Jerónimos. Nada más acceder uno se topa con la escultura 'Carlos V y el Furor', de Leone Leoni, a quien se le desmontado su armadura. Ahora hace un siglo que se expuso por primera vez de esta manera a instancias de Ramón Gómez de la Serna. Después los ojos ya pueden empezar a hacer chiribitas: la antesala de la galería central reúne 'El descendimiento de la cruz', de Van der Weyden y 'La anunciación', de Fra Angelico, escoltados por el Adán y Eva de Durero. Nunca se han visto así.

Adentrándose por la galería central se pueden observar fotografías sobre cómo era el museo en el siglo XIX y disfrutar de la pintura italiana y flamenca del Renacimiento. Quizá haya quien eche en falta cuadros como 'El jardín de las delicias', que no se expone por la delicada situación en la que se encuentra -se ha tenido en cuenta el criterio de conservación para esta muestra- pero sí hay otros Bosco como ‘La mesa de los pecados capitales’.

Algunos de los guiños que ha hecho la pinacoteca a sus visitantes son poner juntos el ‘Noli me tangere’, de Correggio, y ‘La laguna de Estigia’, de Patinir; o los ‘Saturno’ de Goya y Rubens, que provocan un efecto espectacular por la fuerza que transmiten ambos. También en la sala de Velázquez ‘Las hilanderas’ comparten espacio con ‘Las Meninas, lo cual no sucedía al menos desde 1929, según ha destacado Falomir. También hay una reunión de todos los bufones que pintó el artista sevillano y ‘La rendición de Breda’ se ha dispuesto ocupando un lugar bastante central en la galería.

placeholder Las obras 'Saturno devorando a su hijo' de Rubens (i) y Francisco de Goya (d), expuestas juntas por primera vez (EFE)
Las obras 'Saturno devorando a su hijo' de Rubens (i) y Francisco de Goya (d), expuestas juntas por primera vez (EFE)

Otra de las salas que pueden dejar al visitante con la boca abierta es la dedicada a la familia de Carlos IV que pintó Goya. Porque en esos pocos metros, además de este lienzo familiar se encuentran ‘Los fusilamientos del 2 de mayo’ y ‘La carga de los Mamelucos’. Tres obras maestras juntas. Del pintor aragonés se han dispuesto reunidas a las dos majas que dialogan con el retrato de Jovellanos. No se pueden ver ahora todas las pinturas negras, de hecho, solo tres, pero sí una de sus más emblemáticas (aparte del Saturno) como es la de ‘El perro semihundido’. El recorrido acaba aquí con la admiración de la Inmaculada de Tiépolo.

Pérdidas de 7 millones de euros

No han sido fáciles estos meses para el Museo del Prado. Esta pinacoteca, que tiene una autofinanciación del 70% -los presupuestos públicos últimos aportaron 16 millones de euros, el resto, hasta los 45 millones de euros es privado y la gran mayoría procede de la venta de entradas- ha perdido desde su cierre siete millones de euros. “Y hay patrocinios que ya no vamos a tener por lo que estamos ante un ejercicio presupuestario difícil”, ha reconocido Marina Chinchilla, directora adjunta del museo.

placeholder El Greco (EFE)
El Greco (EFE)

No obstante, según ha ratificado Javier Solana, Presidente del Patronato del museo, “los planes del Prado no se van a modificar y vamos a mantener los objetivos”. En cuanto a los próximos presupuestos, que se prevén difíciles en todas partes, “hay voluntad de que el museo mantenga o supere la financiación pactada. Va a haber recortes por muchos sitios, pero queremos mantener lo pactado. Esa es la voluntad”, ha indicado.

Por otro lado, la incertidumbre sí se mantiene en cuanto a cómo será el museo en el futuro. ¿Se mantendrán medidas de distancia para que no haya aglomeraciones como ha sucedido en otras ocasiones y sucede en otros grandes museos? “Vamos a ver cómo evoluciona. Nosotros ya hemos aforado las visitas con otras exposiciones por lo que teníamos experiencia. Podemos pensar en nuevos formatos, pero no es tan fácil como parece”, ha reconocido Falomir, que también ha admitido que “mientras no haya vacuna las cosas no van a ser igual”. De momento, sí se ha abierto la posibilidad de disfrutar de casi lo mejor que tiene el Prado -todo el mundo echará de menos algún lienzo - de una sola tacada.

Con mascarilla y con control de temperatura -con más de 37.5 grados no se entra-, sin guardarropa y sin audioguías, folletos y planos. Con aforo limitado a 1.800 personas diarias -habitualmente entran unas 8.000-9.000 personas-, con geles y toallitas repartidas por las salas, con la obligación de comprar únicamente la entrada en su página web. Pero sin prisas: el recorrido se puede hacer con tranquilidad en una hora y media. Así abre este sábado el Museo del Prado, después de su cierre el pasado 11 de marzo por la emergencia del covid-19 y el posterior estado de alarma. Lo hace con todas las precauciones de seguridad, pero también con ‘Reencuentro’, una exposición espectacular que reúne en unas pocas salas a las joyas de la corona que tiene esta pinacoteca. Desde los Velázquez a los Goya, Rubens, Greco, y además con unos cuantos guiños para “los yonkis del Prado”, como define su director, Miguel Falomir, a sus visitantes, que el año pasado superaron los tres millones. “No podíamos abrir todo el museo por lo que nos podíamos haber limitado a abrir solo unas salas, pero queríamos hacer algo especial. El Prado nunca se ha visto como se va a ver ahora”, ha destacado esta mañana durante la presentación de esta muestra.

Joyas Museo del Prado