nueva política

¿Es tan de izquierdas el cine español? Cara a cara entre los diputados actores

Félix Álvarez, 'Felisuco', diputado de Ciudadanos, y Rosana Pastor, de Podemos, analizan la situación de la cultura, sus necesidades y tópicos recién aterrizados en el Congreso

Foto: Rosana Pastor (Podemos) y Félix Álvarez (Ciudadanos), actores y diputados. (Carmen Castellón)
Rosana Pastor (Podemos) y Félix Álvarez (Ciudadanos), actores y diputados. (Carmen Castellón)

El Congreso está más que acostumbrado a convertirse en un escenario en el que cada palabra dicha un poco más alta y cada gesto desmedido se proyectan como lo hace la voz en uno de los de verdad, pero esta legislatura la novedad es que abundan cómicos en sus patios de butacas. Toni Cantó abrió la veda con UPyD y ahora, tras la pasada legislatura fugaz, Félix Álvarez 'Felisuco', por Ciudadanos, y Rosana Pastor, por Podemos-Compromís, se unen a la nómina de diputados actores, teatreros o titiriteros (elijan).

Marta MedinaMarta Medina

Coinciden ambos en que siempre les había interesado la política —de hecho, los dos participaron en la plataforma de actores contra la guerra de Irak—, pero las llamadas para incorporarse a las filas de sus partidos les llegaron casi por sorpresa. Pastor estaba en un ensayo de una obra de teatro y Álvarez fue convocado tras la renuncia del que era el candidato de la formación naranja por Cantabria en las elecciones del 26-J. Sus síes —el de Álvarez, confiesa entre risas, le costó dos semanas sin que su mujer le dirigiera la palabra— tienen algo de inconsciencia y mucho de ganas. "Pensé que podía aportar mi granito de arena y mis ilusiones de novato, que están intactas como las de Rosana. No venimos maleados. Tenemos eso en común, que venimos con el alma blanca y limpia. No sé cuánto tiempo tardarán en volverse gris", resume Álvarez entre risas.

El actor, que saltó a la fama con 'El informal' y lleva años en el teatro encadenando 'Una pareja de miedo', 'La cena de los idiotas' y 'Taxi', es portavoz de la comisión de Cultura, mientras que Pastor, ganadora de un Goya a mejor actriz revelación por 'Tierra y libertad', de Ken Loach, dos veces nominada por 'Juana la Loca' y 'La conjura del Escorial' y cuya última vez sobre las tablas fue dando vida a la Helena Andreievna del 'Tío Vania', de Chejov, es vocal en la misma comisión. Reconocen que se han encontrado más teatro del esperado dentro del Congreso, aunque a la actriz la comparación le duele. "El teatro es más verdad", dice, a pesar de que entiende el símil. "El teatro es una profesión muy digna que no tiene que ver con la mentira ni con la manipulación", aunque los dos convienen en que en la Cámara hay mucha "impostura" y "postureo".

Paula CorrotoPaula Corroto

PREGUNTA. No sé si se han dado cuenta de que están viviendo una utopía como actores: trabajo y un sueldo fijo durante cuatro años. Y tal y como está el sector...

FELISUCO. A mí no me afecta mucho. Trabajo desde el año 98 sin parar. Llevaba ocho años haciendo teatro, temporada en Madrid de septiembre a marzo y gira. Sé que en mi profesión desgraciadamente el tema está muy complicado y el 80% de los actores sufren el paro y un 60% de los que trabajan tienen sueldos precarios y reina la temporalidad y la inestabilidad. Yo he sido un afortunado. Me tocó alguna varita mágica y no he parado. Pero sí, por primera vez en mi vida, a mis 50 años, voy a cobrar una paga extraordinaria. No la he cobrado jamás en 20 años de trabajo.

ROSANA PASTOR. Es un sueño. Escucho a Félix y creo que es uno de esos privilegiados que ni siquiera están tipificados con trabajo estable durante años. Un porcentaje escasísimo dentro del mundo de la actuación. Yo sí que me lo planteé, porque he estado sujeta a los vaivenes. Ha habido años en los que he trabajado muy bien, que he tenido películas que han funcionado mucho y con repercusión internacional, pero también otros peores, años en los que he tenido que dedicarme más al teatro. Y el teatro en los últimos años… Escuchándote hablar de esas temporadas en Madrid y esas giras... eso ya no existe.

Álvarez y Pastor, durante la entrevista en el Congreso. (Carmen Castellón)
Álvarez y Pastor, durante la entrevista en el Congreso. (Carmen Castellón)

F. Con ‘La cena de los idiotas’ hice seis temporadas en Madrid. Eso ya no se hace.

R.P. Son excepciones contadísimas, porque ya no hay giras, temporadas, ni plazas en un periodo que te cunda económicamente como para sacarle jugo. Y en esta profesión, como en muchas otras, ser mujer tiene un precio. Las mujeres, a partir de cierta edad, empezamos a desaparecer, ya no eres joven, deseable, madres cada vez hay menos… La industria sigue estando en manos de hombres. Si a eso le sumas que cumples años y los años no se perdonan porque has de mantener tu juventud y lozanía, dejas de estar en el mercado de las actrices en liza. Por no hablar de mantener una actitud crítica en determinadas cuestiones sociales, que eso marca. Yo vengo de un territorio [Valencia] en donde un partido político impuso su ley, y ser crítico con las posturas oficiales tenía un precio.

P. Que el acuerdo de Ciudadanos y PP baje el IVA de los espectáculos en directo, pero no del cine, ¿es una 'vendetta'?

F. Nosotros llegamos a un acuerdo con el PP y hemos conseguido bajar el IVA de los espectáculos en directo. Hicimos todo lo humanamente posible para que el PP doblara la rodilla y metiese el cine, la música y toda la cultura en general en la bajada del IVA, pero no hubo manera, pusieron culo contra la pared…

P. ¿Qué argumento dieron?

F. De entrada, somos 32 y en una negociación tiras y aflojas hasta donde puedes. Si tuviéramos 70 diputados, hubiéramos logrado más presión. Las excusas que pusieron fueron bastante peregrinas, por ejemplo, la bajada de la recaudación —que tampoco sería tanta, porque no llega a 70 millones de euros lo que se dejaría de ingresar por el cine— y que se verían muy afectadas las empresas de EEUU, porque el 80% de la cartelera es norteamericana y la bajada iba a repercutir en las industrias norteamericanas. Esto es tan peregrino como decir que no voy a bajar el Plan Pive a la Renault porque es francesa. Las distribuidoras son españolas, las salas de exhibición son españolas, los trabajadores también. Pero no hubo manera humana de conseguirlo. Así y todo, espero que se pueda conseguir el año que viene.

La diputada de Compromís/Podemos Rosana Pastor. (Carmen Castellón)
La diputada de Compromís/Podemos Rosana Pastor. (Carmen Castellón)

P. Rosana, ¿es una persecución?

"A nosotros nos encanta ser titiriteros y ser cómicos. Pensamos que eso no es nada de lo que avergonzarse, pero lo han lanzado contra nosotros como quien lanza fango"R.P. Si lo ponemos en esos términos, los que lean vuestro medio dirán que ya están los del cine quejándose de nuevo. Pero no hay una razón objetiva por la que el cine se deje fuera de una susceptible bajada del IVA cultural. El cine se asocia a actitudes críticas, y paga no solo política sino socialmente un tributo que sigue siendo alto después de la postura adoptada por el mundo de la cultura contra la guerra de Irak. Aquello desató una campaña política y mediática en la que todos estamos cansados de leer que si los titiriteros o si los cómicos con un tono muy peyorativo. A nosotros nos encanta ser titiriteros y ser cómicos. Pensamos que eso no es nada de lo que avergonzarse. Es lo que hemos escogido como profesión para expresarnos en la vida, pero lo han lanzado contra nosotros como quien lanza fango. No entiendo por qué el partido del Gobierno no contempla sin prejuicios, sin tapujos ni dobles raseros, al cine como una industria con un potencial extraordinario.

P. Otra de las necesidades más urgentes de la cultura en esta legislatura es una reforma o una nueva Ley de Mecenazgo. ¿Cómo la plantean desde sus partidos? ¿Qué tipo de deducción y qué modelo habría que implementar?

Los diputados y actores Félix Álvarez y Rosana Pastor. (Carmen Castellón)
Los diputados y actores Félix Álvarez y Rosana Pastor. (Carmen Castellón)

F. Hay muchas posibilidades entre las que elegir, e incluso una amalgama de todas ellas. Una futura Ley de Mecenazgo tendría que contemplar dos aspectos: el económico, que evidentemente es fundamental para que la gente pueda ayudar a la cultura y reciba una compensación económica a cambio. A mí me gusta mucho en ese campo la ley francesa, que apoya a las grandes industrias para que apoyen a su vez grandes proyectos culturales, pero que también tiene ese toque de micromecenazgo para que cualquier empresa pequeñita pueda ayudar a la compañía de teatro del barrio a hacer sus representaciones. Pero luego hay algo que a mí me preocupa también mucho, que es la visión que tenemos en este país del mecenazgo. He visto cómo Amancio Ortega ha donado 200 millones, o los que sean, para hacer un hotel y se le ha puesto verde. Hay una especie de resquemor ibérico, debe ser, y secular donde aquella persona que da dinero de manera altruista en algunos casos para que haya una obra cultural se ve por parte de la población como un manirroto que quiere lucirse y dejar su huella en cemento fresco.

R.P. Para nosotros es muy importante hablar de micromecenazgo y contemplarlo en toda su amplitud. Estamos por un Pacto por la Cultura. De hecho, el otro día se lo lancé al ministro después de su declaración de intenciones de que iba a trabajar para proponer un Pacto por la Educación. Le dije que hay que entrar ya a hablar de un Pacto por la Cultura. Para nosotros es fundamental. La cultura ha de estar al margen de los vaivenes políticos, para desarrollarse necesita libertad y autonomía y es fundamental que podamos hablar de una cultura autónoma. Para que se pueda abrir camino, nosotros hablamos de un Fondo Social para la Cultura que pueda, verdaderamente, ir nutriendo a esa idea de consolidar una cultura, en la medida de lo posible, autónoma.

El diputado de Ciudadanos, Félix Álvarez. (Carmen Castellón)
El diputado de Ciudadanos, Félix Álvarez. (Carmen Castellón)

P. Pero ¿realmente es posible en esta legislatura firmar un Pacto con la Cultura en el que se dejen al margen los sentimientos partidistas a favor de un sector que, consciente o inconscientemente, en los últimos años se está resintiendo, y mucho, de las políticas culturales?

F. Sí, pero con un esfuerzo conjunto. A mí me parece muy bien que le achaquemos al PP una venganza visceral con el mundo del cine, pero creo que también el mundo del cine tiene que hacer una reflexión. Por ejemplo, cualquier actor que se declare de izquierdas no tiene ninguna presión social, es decir, los de la 'ceja', los Bardem —a los que conozco y quiero— y muchos actores se han posicionado claramente a la izquierda y no pasa nada. Nos llaman titiriteros y nos lo llaman a todos, a gente que no somos ni de izquierdas ni de derechas, que somos de centro, o incluso a gente de derechas. Yo tengo un montón de amigos en el sector que cuando di el paso en Ciudadanos, me llamaron para darme la enhorabuena, para decirme que olé mis cojones y que me apoyarían desde el silencio, porque aunque ellos también tienen esa ideología, si no eres claramente de izquierdas enseguida te señalan con una equis. A mí, y a un montón de artistas que no son de izquierdas y que nos hemos visto dentro de ese ámbito claramente marcado en contra de ciertas cuestiones políticas, nos molesta profundamente.

"Nos llaman titiriteros y nos los llaman a todos, a gente que no somos ni de izquierdas ni de derechas, o incluso a gente de derechas"R.P. Yo lo veo difícil, porque siento que hay una especie de norma no escrita que está extendiéndose y tiene que ver con que a las propuestas de determinados partidos, como el mío, no hay que darles bola, hablando en llano. Pero volviendo a algo que mencionaba al principio, hay que salir de la impostura y mirar a la sociedad para la que estamos trabajando. Aquí no estamos para defender los intereses de nuestros partidos. Aquí estamos para defender los intereses de los ciudadanos y ciudadanas, sean de izquierdas o de derechas. Y una de las cuestiones que se achacan al cine es que, como son de izquierdas, les hacemos el aparte. Discrepo de la formulación que hacía Félix, no creo que la gente del cine se haya manifestado como gente de izquierdas. Creo que la gente del cine se ha manifestado en contra de determinadas cuestiones que consideraba una agresión a la ciudadanía, un atentado contra los derechos humanos, como una guerra, y no creo que la gente del cine, y así lo siento, se haya querido significar con la izquierda. Lo que creo es que la gente del cine lo que ha hecho es alzar su voz y posicionarse contra la injusticia, las desigualdades, contra decisiones arbitrarias, contra injerencias contra terceros países.

F. Yo estuve en la comisión del no a la guerra de Irak, mano a mano allí con muchas gentes. Y estuve en el CBA. No digo que la gente del cine sea de izquierdas, pero al final cierta parte de la gente del cine ha hecho que todo el mundo en España crea que toda la gente que trabaja en el cine es de izquierdas.

R.P. No, eso no lo ha hecho la gente del cine, Félix.

F. Hombre. Las manifestaciones que se hacían era gente vinculada clarísimamente a la izquierda. Y cualquiera que sacaba la cabeza de ahí, te daban un guantazo. Eso yo lo he vivido.

R.P. Pero ¿qué es dar un guantazo Félix?

F. Pues llamarte facha por el mero hecho…

R.P. ¿Llamarte facha es dar un guantazo?

Rosana Pastor y Félix Álvarez, en el Congreso. (Carmen Castellón)
Rosana Pastor y Félix Álvarez, en el Congreso. (Carmen Castellón)

F. Pues a mí que me llamen facha me molesta. A mí particularmente, que vengo de una familia de obreros, que he trabajado toda mi vida desde los 20 años, que además siempre fui un tío de moderada izquierda o de centro izquierda o socialdemócrata, y que ahora me vengan cuatro pelamangas a llamarme facha porque milito en un partido de centro, porque soy actor o porque diga que me gusta Serrat y la gente me insulte por Twitter diciendo que cómo es posible que a mí que soy facha me guste. Es decir, tú vas a la sociedad y la sociedad, es cierto, asocia la cultura a la izquierda. Y esto es una verdad incuestionable. Admiro y envidio que en EEUU Clint Eastwood pueda apoyar al Partido Republicano, y admiro que Bruce Springsteen apoye al Partido Demócrata y no pase nada. Eso en este país todavía no pasa, sobre todo para los que hemos sacado la patita por el centro. Y eso es una experiencia personal.

R.P. No puedo estar de acuerdo, Félix. La gente del mundo de la cultura somos observados con una lupa de aumento. Y luego hay otra cuestión y es que desafortunadamente el mundo de las redes sociales es un terreno amplio donde puede haber gente sensata, gente menos sensata y descerebrados que insulten por el mero hecho de tomar partido. Eso, por una parte, ni lo justifico ni lo comparto, me parece que habla de intolerancia, pero es algo que no inhabilita a alguien como persona y que no le cierra las puertas para que pueda desarrollarse profesionalmente. No es cierto que la gente del cine cierre a nadie ningún derecho por manifestarse de otra manera…

F. La gente del cine, no. A mí nunca.

R.P. Pero es que insisto, niego la mayor, no creo que debamos hablar de que la gente del cine es de izquierdas. La gente del cine es gente que se ha posicionado socialmente contra la injusticia.

F. Una parte de ella.

R.P. Sí, sí. Estamos hablando por extensión, de generalidades y de lo que se nos atribuye. Para empezar, creo que hay que graduar un poco. Una cosa es que me critiquen a mí por haberme expresado en contra de la guerra o por formar parte de un grupo político, y otra cosa es que me cierren las puertas en los teatros públicos o el acceso a determinadas producciones cinematográficas porque me he pronunciado a favor o en contra de determinadas políticas. Eso es diferente. Una cosa es que te critiquen y otra que te veten, y eso en este país ha pasado y espero que no vuelva a pasar, pero hay personas a las que se las ha significado y muchas a las que se las ha amenazado por haberse expresado públicamente en contra de una injerencia en otro país para provocar una guerra como concretamente era la guerra de Irak.

Cultura

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios