Guerra entre las familias de Vocento tras presentar los peores resultados de su historia
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PERDIÓ CASI 50 MILLONES EN 2011

Guerra entre las familias de Vocento tras presentar los peores resultados de su historia

Rebelión a bordo en Vocento. El Consejo de Administración de la editora de ABC se rompía este lunes en mil pedazos después de que la compañía

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Guerra entre las familias de Vocento tras presentar los peores resultados de su historia

Rebelión a bordo en Vocento. El Consejo de Administración de la editora de ABC se rompía este lunes en mil pedazos después de que la compañía presentara los peores resultados de su historia. Según aseguran fuentes conocedoras de la situación, un frente aglutinado por los consejeros Santiago Bergareche y Juan Urrutia pedía un requerimiento notarial por el que solicita una Junta General Extraordinaria de Accionistas en un plazo de dos meses, con el fin de revocar el actual Consejo e intentar tomar el control de la compañía. El detonante, unas pérdidas de 49,2 millones en 2011, un dato sin parangón en el grupo de medios.

“La revocación del Consejo la solicita Bergareche a través de la sociedad Bycomels. Ha contado con el apoyo de Juan Urrutia (Lima S.L.) y de otros dos accionistas que no son consejeros: Félix Revuelta, dueño de Naturhouse, que controla el 1,54% (a través de Kiluva, Finverki y Housediet) y Manuel Jove, que atesora en torno al 1,4% a través de su sicav Doñinos. En total, pueden manejar un 20% del capital”, aseguran estas fuentes. La compañía confirmaba en un hecho relevante esta relación de sociedades como germen de la operación. Tras el movimiento, añaden estas fuentes, asoma la mano de Jaime Castellanos, presidente de la aseguradora SC Willis España y viejo accionista de Vocento. Su familia atesora un 4,43% de la sociedad a través de Casgo S.A. Suya fue la última gran venta en el sector de medios en España. Colocó Recoletos (con Expansión y Marca a la cabeza) al grupo italiano RCS, editor en España del diario El Mundo, por la friolera de 1.100 millones de euros. Corría el año 2007.

La intención declarada de este frente opositor es cambiar el equlibrio de fuerzas entre los accionistas y, según exponen, enderezar la situación de la compañía, de cuya situación culpan al propio Consejo de Administración. Se quejan abiertamente de que el cónclave ha funcionado mal en los últimos años y quieren reducir el número de sus miembros para mejorar su gestión e incrementar el número de consejeros independientes hasta un tercio. Todo un golpe de mano. El órdago se produce cuando Vocento ya tenía sobre la mesa la renovación del Consejo y la elección de un nuevo presidente en las próximas semanas, de cara a la Junta de abril.

El mandato de Diego del Alcázar como cabeza visible del grupo se agota en marzo y buscarle sustituto estaba ya poniendo a prueba las difíciles relaciones entre las familias históricas que pueblan el principal órgano de representación de la compañía. Todo tras la batalla campal provocada por el reemplazo del ex consejero delegado y hoy presidente de Aena, José Manuel Vargas (que cobró 3,1 millones de euros por dejar el cargo). La posición adoptada ayer por alguno de los accionistas dinamita ese proceso de sucesión ordenado y, sobre todo, complica la tarea del actual primer ejecutivo, Luis Enríquez, cuando apenas cumple medio año en el cargo.

Para justificar la medida, el frente Bergareche-Urrutia no sólo han puesto sobre la mesa los malos resultados de 2011, sino que han subrayado el incremento de la deuda, que se eleva a 138,7 millones de euros (desde 120,6), y la pérdida de valor en bolsa de la compañía. El Consejo se maneja actualmente con una mayoría institucional, con los Ybarra a la cabeza. Según explican fuentes conocedoras de la situación, otros pesos pesados en la firma, como la familia Luca de Tena, han quedado fuera de la operación para "evitar que pueda hablarse concertación y tener que lanzar una opa". 

El 'ABC', un pozo sin fondo

El movimiento en Vocento se produce en plena crisis publicitaria y con los grupos editoriales al límite de sus fuerzas. La sociedad no sólo perdió 49,2 millones e incrementó su deuda, hasta ahora contenida. Es que su buque insignia, el ABC, registró un ebitda negativo (beneficio antes de impuestos, depreciaciones y amortizaciones) de 16,9 millones. El histórico rotativo ya registraba un agujero de más de 120 millones entre 2008 y 2010. La prensa gratuita, el diario Qué! se deja 2,3 millones. Y la radio (Punto Radio) y la TDT (La 10) tampoco ayudan, con ebitdas negativos de 10,6 y 5,8 millones, respectivamente. Sólo la prensa regional, que suma 38,7 millones, consigue salvar los muebles.

Vargas, el consejero delegado de la firma hasta julio, fue nombrado presidente de Aena por el Gobierno de Mariano Rajoy hace apenas semanas. Su desempeño en Vocento resultó infructuoso. Su sustituto, ex Unidad Editorial, tampoco ha enderezado la situación. Fuentes internas de la compañía subrayan que se ha intentado “limpiar” todo lo que se ha podido en 2011 para empezar de cero en 2012. En efecto, la compañía ha incluido gastos no recurrentes en indemnizaciones –por el goteo de salidas de profesionales- o regularizaciones de créditos fiscales (por las vacaciones fiscales vascas) por importe de 8,1 millones. Sin contar un saneamiento del fondo de comercio “vinculado con Las Provincias” por 30 millones.

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