CÓMO CONVENCER DE SU NECESIDAD

Filosofía en la escuela, ¿y ahora qué?

La comisión de Educación del Congreso aprobó el pasado miércoles por unanimidad que la asignatura volviera a ser obligatoria en Bachillerato

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

Ha habido un consenso sorprendente en el Congreso para reintegrar la Filosofía y la Historia de la Filosofía a los programas educativos. Pero no nos engañemos: es una declaración de buenas intenciones que puede quedar en eso. El horario lectivo es inamovible y si se incluye una cosa, hay que excluir otra. Cualquier cambio sensato supone reformar el currículo en su totalidad, asunto necesario, pero técnicamente de mayor cuantía. Los currículos españoles están sobrecargados y los contenidos son tan amplios que resulta imposible dedicar el tiempo necesario a aprender cómo usarlos, con lo cual en el mejor de los casos fomentamos inteligencias informadas pero paralíticas.

Por si la reintroducción de la Filosofía en la enseñanza secundaria se lleva a cabo, creo que los profesores de esta asignatura deberíamos ponernos de acuerdo sobre lo que hay que enseñar y hacer una propuesta sólida a la sociedad. La primera obligación de cualquier docente es saber explicar por qué es importante aprender lo que él enseña. ¿Qué debemos enseñar? Hay dos tipos de Filosofía: subjetiva y objetiva. La primera cuenta cómo una persona concreta ha pensado conceptualmente el mundo.

Séneca enseña su modo de enfrentarse al dolor, a la vejez y a la muerte. El 'Discurso del método', de Descartes, nos cuenta como se enfrentó a la incertidumbre; Kant, la manera de responder a las preguntas ¿qué puedo conocer?, ¿qué debo hacer?, ¿que puedo esperar? Kierkegaard, la forma de comprender la angustia; Sartre, la vida absolutamente libre; Heidegger, la analítica de un ser angustiado ante la muerte.

Todos los autores son muy inteligentes y brillantes y nos muestran su peculiar concepción del mundo. Una poesía conceptual y razonada. La objetiva, en cambio, aspira a ser una ciencia estricta y rigurosa, es decir, un conocimiento universalmente válido y, como todas las ciencias, sistemático, que a mi juicio tiene un triple objetivo:(1) conocer cómo funciona la inteligencia humana, sus posibilidades y sus límites; (2) conocer la acción humana, y sus creaciones individuales y sociales (filosofía de la ciencia, del derecho, del arte, de la matemática, etc.), y (3) conocer los criterios de evaluación que permiten desarrollar el pensamiento crítico y adquirir los hábitos de razonamiento que permiten ejercerlo.

Necesitamos introducir una 'historia de la evolución de las culturas' en todos los niveles educativos, incluido el primer curso de universidad

Creo que la filosofía subjetiva es tan apasionante como la experiencia poética, artística o religiosa, porque muestra la lucha individual por resolver grandes problemas o grandes expectativas, pero que en las aulas debe introducirse la objetiva, porque es la que permite educar el pensamiento crítico necesario para saber tomar decisiones adecuadas. La historia de la filosofía subjetiva produce la sustitución de lo 'verdadero' por lo 'interesante'. La 'literatura filosófica' es fascinante, porque los grandes filósofos lo son. Pero la 'ciencia filosófica' es otra cosa.

Hace muchos años, tuve un encontronazo con José Ferrater Mora, un erudito filosófico. Acababa de dar una conferencia muy elogiosa sobre los filósofos franceses posmodernos (Derrida, Deleuze, Foucault) y en el coloquio le pregunté si creía que era verdad lo que decían. Me contestó, un poco airado, que era una pregunta impertinente. Me sigue pareciendo muy pertinente saber si lo que dice un pensador es verdadero.

Asignatura multicultural

¿Eso quiere decir que no debe emplearse el reducido tiempo escolar que tenemos en estudiar Historia de la Filosofía? Sí y no. En la propuesta pedagógica en la que trabajo hace años, y de la que ya les he hablado aquí, la historia de la experiencia filosófica quedaría incluida dentro de una importante asignatura troncal de historia de las experiencias humanas, de las culturas, donde se incluyeran todas las disciplinas históricas. Necesitamos integrar currículos. La historia se ha troceado y su aspecto político suele ser el más aparatoso.

Hay historia de la literatura, historia del arte, pero falta la de otras magníficas muestras de la creatividad humana: la historia de las religiones, de la ciencia, de la ética, de las formas de convivencia, de la economía. En una palabra, necesitamos una potente 'historia de la evolución de las culturas', que nos explique cuáles son las necesidades y las expectativas humanas y cómo las han resuelto las distintas sociedades en las diferentes épocas. Una asignatura, por lo tanto, multicultural. Esa asignatura nos permitiría construir un 'nuevo humanismo', capaz de integrar ciencias y letras, porque se encargaría de comprenderlas en su evolución. No es posible que todos seamos físicos, matemáticos, informáticos y filólogos, pero sí es posible que comprendamos todas esas actividades humanas.

Lo más difícil es convencer de su utilidad, de su conveniencia y de su necesidad

Mi propuesta, pues, es clara: necesitamos introducir una 'historia de la evolución de las culturas' en todos los niveles educativos, incluido el primer curso de universidad. Integraría muchas asignaturas, por lo que es fácil buscarle acomodo horario. Permitiría resolver problemas crónicos de la educación española, como la introducción o la expulsión de la religión de las aulas. Permitiría comparar y evaluar distintas propuestas culturales y tener una visión más amplia, menos provinciana y dogmática, de los problemas y de las soluciones. Pero de nada vale hacer propuestas ambiciosas si no explica cómo pueden realizarse.

En artículos anteriores, he hablado ya de este proyecto ("El nuevo humanismo, ¿cómo se debe enseñar la historia?"). Ahora hemos dado un paso más en su diseño. En 'Biografia de la humanidad', el historiador Javier Rambaud y yo hemos intentado mostrar que es posible recorrer ese dominio científico, y aprovechar ese gigantesco banco de datos y experiencias que es la historia humana. Ahora queda lo más difícil: convencer de su utilidad, de su conveniencia, de su necesidad.

Educación

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios