Tocofobia: cuando el parto y el embarazo asustan demasiado
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Tocofobia: cuando el parto y el embarazo asustan demasiado

Es un proceso natural, pero puede producir un miedo paralizante principalmente en mujeres pero también en algunos hombres. Y hay diversos tipos

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El embarazo y el parto son dos procesos naturales pero extremadamente complejos, en los que la mujer pasa por muchas etapas diversas a lo largo de nueve meses. Para algunos, aunque suene peculiar, la sola idea les provoca un terror y un disgusto tales que va mucho más allá de los grados normales de ansiedad. El miedo intenso al embarazo y el parto se conoce como 'tocofobia'.

Se trata de una angustia debilitante, una variedad de respuestas físicas basadas en el pánico y el asco. A menudo tiene un impacto notable en las relaciones y elecciones de vida de una persona, lo que puede privar a la persona de relaciones significativas o hijos deseados. Cuando se emprende un embarazo, es con intensa inquietud, explica la psicóloga Melissa Weinberg en 'Psychology Today'.

Se trata de una angustia debilitante, una variedad de respuestas físicas basadas en el pánico y el asco

Por desgracia, aunque existen investigaciones sobre la tocofobia y su tratamiento, tampoco hay demasiadas. El término es relativamente reciente pues se acuñó en la década de los 2000. En los estudios disponibles desde entonces, la definición de tocofobia varía, lo que hace difícil sacar conclusiones precisas. Y debido a que el miedo al embarazo y al parto a menudo se agrupan en la definición es difícil encontrar información más elaborada al respecto.

Dos tipos

La distinción se hace generalmente entre tocofobia primaria y secundaria. La tocofobia primaria se refiere al miedo al embarazo/parto sin experiencia de primera mano (a menudo se desarrolla en la infancia/adolescencia). La tocofobia secundaria es un miedo que surge después de un embarazo traumático, pérdida o experiencia de parto. Los miedos pueden ser muchos, desde el temor a que el bebé nazca con alguna anomalía a que el cuerpo cambie o el parto sea muy doloroso.

Pero según Weinberg puede haber otros calificadores, aplicables tanto a la tocofobia primaria como secundaria, que se identificarían así:

  • Miedo pese a querer tener hijos. Una persona con este tipo de tocofobia ha decidido que realmente quiere tener un bebé. Está segura de ello, pero se muestra por algún motivo completamente paralizada para dar el paso. O puede en efecto quedarse embarazada, pero en el proceso sufrirá ataques de pánico, miedo extremo al dolor, preocupación incontrolable u otros síntomas de ansiedad.
  • Miedo evitativo. Estas personas decididamente no quieren quedarse embarazadas. La tocofobia se presenta más como un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), con preocupación obsesiva por quedar embarazada. Estas personas piensan obsesivamente que de alguna manera ha entrado en contacto con semen en espacios públicos o tiene reacciones de ansiedad extrema antes, durante y después de cualquier contacto sexual. Se encuentran atrapadas en un ciclo mensual de intensa preocupación que conduce al alivio al tener su período. Quizá se abstengan del sexo por completo o utilizan revisiones compulsivas que van desde pruebas de embarazo frecuentes a múltiples formas de control de la natalidad.
  • Ambivalente. En la tercera categoría están las personas que por diversas razones se muestran ambiguas sobre si quieren tener hijos y también sufren este temor.

Si bien el tratamiento es escaso, los expertos abogan por crear una red de apoyo más estratificado para aquellas personas que sufren el problema y tienen intención de quedarse embarazadas. Podría ser útil identificar qué tipo de tocofobia está experimentando una persona para informar los enfoques más apropiados para el tratamiento. Es remarcable señalar que no se trata de un problema que afecte exclusivamente a las mujeres, muchos hombres también pueden experimentar un desasosiego tremendo por el momento del parto y lo que pueda pasar con su pareja y su futuro hijo.

No tener hijos es una opción completamente válida, siempre y cuando sea lo que deseas

De igual manera, los psicólogos también insisten que no hay opciones incorrectas. No tener hijos es una opción completamente válida, siempre y cuando sea lo que deseas. Pero si tu objetivo es quedarte embarazada y la tocofobia es el obstáculo, debes saber que hay enfoques para manejar ese miedo y sentirte mejor.

Si no estás buscando quedarte embarazada, pero evitas las relaciones y el contacto sexual por miedo, también hay maneras de superar el miedo y tener conexiones significativas con los demás. Siempre hay alivio ante la angustia, no estás rota ni te pasa nada malo, y tienes opciones. La clave es identificar tu tipo de tocofobia y el miedo que la produce. Practicar relajación, hacer ejercicio o dar clases de preparación al parto son algunos trucos que pueden ayudar a librarte de esos temores que, en realidad, son muy humanos.

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