Europa celebra el último Día Internacional sin pajitas
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EN JUNIO, SE PROHIBIRÁ SU VENTA

Europa celebra el último Día Internacional sin pajitas

Sorbetes o pajitas. Hoy se recuerda en todo el mundo cómo estos objetos inútiles de plástico pueden convertirse en un gran problema para el medioambiente

placeholder Foto: Las pajitas de plástico tienen los días contados (Foto: Pixabay)
Las pajitas de plástico tienen los días contados (Foto: Pixabay)

En España (junto al resto de la Unión Europea) habrá que esperar para la prohibición de su uso a la entrada de la nueva ley de residuos en julio de 2021. Mientras tanto, se calcula que en nuestro país se consumen al día 13 millones de pajitas, según datos de Greenpeace. En toda Europa, más de 36.500 millones.

Si pusiéramos tan solo las pajitas que se reparten en los restaurantes de comida rápida en un año en la Unión Europea, podríamos ir y volver diez veces a la Luna. Parecen inofensivas, pero estos residuos de plástico pueden tardar más de 500 años en degradarse. Contamina los océanos y puede asfixiar a los animales marinos.

Foto: Colas para subir a la cima del Everest.

Nueva York, México, Argentina, Kenia y Reino Unido ya persiguen su uso. Hoy, precisamente, Filipinas ha anunciado que prohibirá su venta, según recoge GMA News, y Argentina ha lanzado una campaña para recoger más de 23.000 sorbetes de sus calles.

Por qué un Día Sin Pajitas

El "Día Internacional Sin Pajitas" fue creado por la asociación gala Low Carbon France. Saben que, en realidad, las pajitas solo representan el 0,025% del plástico que llega a los mares. Sin embargo, han elegido a estos pequeños cilindros como su caballo de batalla: su uso es absurdo, prescindible para la gran parte de la población y puede ayudar a que más gente se conciencie sobre el resto de residuos.

Los sorbetes se usan desde la antigüedad, pero antes se bebía a través de juncos. En el siglo XIX, cansado del sabor vegetal que dejaban estas pajitas naturales, el estadounidense Marvin C.Stone decidió hacerlas de papel. De hecho, él era el inventor de la boquilla de los cigarros de ese material. El uso del plástico llegó años después, al final de la Segunda Guerra Mundial.

Ahora, ha empezado la fabricación de pajitas lavables, reutilizables e incluso comestibles, un negocio que –en teoría- no debería tener mucho público, ya que se estima que el 99% de la población mundial no necesita este artilugio para poder beber.

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