distinción concedida por aenor

¿Es posible ser una empresa 'residuo cero'? Solo 11 españolas lo han conseguido

El certificado que lo garantiza, concedido por Aenor, reconoce que las organizaciones reducen, reutilizan, reciclan y varolizan sus residuos para ser 100% sostenibles

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Al planeta no le queda un plan B. Países, empresas y ciudadanos en particular son ya conscientes de que luchar contra el cambio climático y por la sostenibilidad no es una opción, sino una obligación. Y en este camino, son diversas las iniciativas que van surgiendo para reducir al mínimo la huella ambiental.

Algunas industrias y actividades económicas han conseguido minimizar sus residuos y darles una segunda o tercera vida para que formen nuevas materias primas y sean parte de nuevos productos. Todo ello, con el objetivo final de que, al término del proceso, el número de residuos sea lo más cercano posible a cero. Este proceso consta de cuatro iniciativas que las empresas pueden empezar a aplicar:

  1. Reducción. La idea es reducir al máximo la generación de residuos, como ya se hace, por ejemplo, con el plástico.
  2. Reutilizar. Hay materiales que son adquiridos en un momento dado y con una finalidad concreta pero que, posteriormente, pueden cobrar una nueva vida sin necesidad de transformación alguna. Algunas empresas aprovechan los palés poniéndoles ruedas para convertirlos en carretas de transporte dentro de su fábrica.
  3. Reciclar. En el ámbito empresarial, también lleva años en funcionamiento la práctica de transformar un producto en otro para dotarlo de nuevos usos.
  4. Valorizar. Puede que una empresa genere un residuo que no aporta gran valor a su propia organización, pero sí a otra. Se trata de una alternativa para reducir los residuos y que tengan una segunda utilidad.


¿Qué empresas españolas son 'residuo cero'?

Contar con esta serie de iniciativas hará que una empresa pueda ser considerada sostenible a la hora de gestionar sus procesos y limitar al máximo su gestión de residuos. Uno de los avales de este tipo de prácticas es el certificado residuo cero, concedido por Aenor, para reconocer aquellas organizaciones que valorizan las distintas fracciones de residuos que generan, dentro del alcance definido, evitando que tengan como destino final la eliminación en vertedero.

La consecución del certificado residuo cero conlleva una serie de prácticas con las que la empresa avalada demuestre su implicación en la correcta gestión de residuos. Hasta el momento, tan solo 11 empresas españolas han conseguido este reconocimiento: El Corte Inglés, Prosol, FCC Industrial, Port Aventura, Banco Santander, Nortpalet, Ence, Lidl, Consum, Geseco Residuos y Peugeot.

La biofábrica de Ence en Pontevedra valoriza hasta en un 99% sus fracciones de residuos, reintroduciéndolos en su cadena de valor para darles una nueva vida. Durante el proceso de producción de la celulosa, la planta produce y opera con materiales renovables, generando, al mismo tiempo, energía eléctrica renovable. Esta energía se genera a partir de la biomasa que no se destina a la producción de celulosa, utilizando para ello la lignina, un componente de la madera que constituye un excelente biocombustible renovable y natural.

Biofábrica de Ence en Pontevedra.
Biofábrica de Ence en Pontevedra.

Actualmente, la biofábrica es capaz de generar el 97% de la energía que consume, siendo prácticamente autosuficiente. Con esta energía renovable, producida a partir de la biomasa, Ence Pontevedra contribuye a reducir la intensidad energética y la huella de carbono, al tiempo que ayuda a avanzar en el camino de la transición energética, hacia los objetivos de descarbonización marcados desde la Comisión Europea. Asimismo, la planta consigue dar valor a los subproductos forestales que, de otro modo, no se aprovecharían.

La labor de la compañía también se ha visto reconocida desde el ámbito internacional, con la concesión de la Distinción Oro de la Comisión Europea y la ecoetiqueta Nordic Swan, sello ecológico oficial de los gobiernos escandinavos.

"Vivimos en un mundo cada vez más consciente de la necesidad de minimizar el consumo de materias primas y la generación de residuos"

Y es que "la madera certificada, materia prima natural y sostenible, es el punto de partida de un proceso productivo en el que se fabrica la pasta de papel con que se elaboran productos reciclables, capaces de sustituir el plástico y a otros materiales que no se pueden reciclar", aseguran a este diario fuentes de la compañía. De hecho, "cada vez más productos se fabrican a partir de celulosa y, más allá del papel, cada vez más fabricantes optan por utilizarla, ya que es sostenible y versátil, para hacer tejidos (como la viscosa), suelos y muebles, entre otros".

Todo esto, insisten, tiene una filosofía detrás: "Vivimos en un mundo cada vez más consciente de la necesidad de minimizar el consumo de materias primas y la generación de residuos, de priorizar las fuentes de energía renovable y de dar a la eficiencia el crucial papel que, sin duda, ya desempeña y está llamada a jugar para hacer compatibles crecimiento, empleo y respeto por el medioambiente".

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