"MEJOR PREVENIR QUE CURAR"

Las técnicas que usan las azafatas para no contagiarse nunca en sus viajes de avión

El interior de la aeronave es un lugar perfecto para la propagación de virus y gérmenes. Pero gracias a estos consejos de gente que pasa mucho tiempo en ellos, estarás a salvo

Foto: (Pixabay)
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En plena época de expansión del temido coronavirus por medio mundo, si hay un lugar en el que más probabilidades hay de contraer esta enfermedad o bien cualquier tipo de gripe, ese es un avión de pasajeros. Una investigación de 'The Wall Street Journal' demostró que hay hasta un 20% más de probabilidad de contagio a bordo de una aeronave comercial, poniendo de ejemplo un vuelo de 2008 desde Boston a Los Ángeles en el que un grupo de pasajeros contrajo norovirus después de viajar con un pasajero infectado, teniendo que realizar un aterrizaje de emergencia tres horas después de despegar.

Así pues, la epidemia de coronavirus ha provocado la cancelación de cientos de vuelos en las últimas semanas, sobre todo en las zonas rojas de la enfermedad, como Wuhan, en China, o Lombardía, en Italia. Sin embargo, muchas personas también han optado por arriesgarse y continuar con sus planes turísticos a pesar de la paranoia global por el virus.

Volar deshidrata al cuerpo, por lo que si no bebes agua te notarás mucho más débil y será mucho más fácil ser contagiado por los gérmenes

Como en todas las cuestiones de salud, la prevención siempre es lo más importante. Y en este caso, es imprescindible seguir unas medidas de higiene personal de una manera rigurosa y estricta si no quieres sufrir un contagio. Más aún si te vas a desplazar y vas a compartir espacio con cientos de viajeros durante unas horas. Si temes que el hecho de volar pueda aumentar tus probabilidades de contraer el coronavirus u otro tipo de afecciones, deberías prestar atención a los trucos que tienen los azafatos y azafatas para mantenerse sanos.

Al fin y al cabo, la tripulación de una aeronave está en un ambiente en el que es muy fácil contagiarse. Por ello, 'Reader's Digest' ha hablado con algunas de estas personas para ver cómo minimizan al máximo las probabilidades de infección. Estas tácticas no solo valen para evitar a la enfermedad exclusivamente en el interior de un avión, sino también para tu vida cotidiana en general, y para que, como dice el dicho, sea "mejor prevenir que curar".

Mantenerse hidratado

Lo más esencial. Tal y como lo reconoce Taylor Strickland, azafata de Alerion Aviation, quien asegura que bebe "muchísima agua" mientras vuela. Tanto es así que solo ha caído una vez enferma en su vida laboral. "Volar deshidrata mucho al cuerpo", explica, "y si estás sin reservas de agua, notarás que tu cuerpo se vuelve un tanto débil, lo que hace que sea mucho más difícil combatir a los gérmenes".

Su compañera, Lauren Guifoyle, opina igual. En su caso, se compra una botella de un litro de agua cada vez que sube al avión. Ambas recomiendan evitar beber del grifo, así como café o té. Un estudio de 2015 halló que el agua del baño de los aviones sale de tanques "muy propicios para el crecimiento microbiano", por lo que lo mejor será gastar el dinero en agua embotellada.

Usa toallitas húmedas

No solo es refrescante, sino que también ayuda a mantener a raya a los gérmenes. Úsalas sobre todo cuando no puedas lavarte las manos con jabón. Este simple hecho nos puede librar de un montón de enfermedades. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que esta práctica puede eliminar hasta el 80% de los microbios presentes en la superficie de la piel. De ahí que esta rutina de higiene pueda reducir hasta el 50% de los casos de enfermedades intestinales o diarreicas, y en otro 25% las infecciones respiratorias. Por ello, que no se te pase y mantén siempre y en todo momento tus manos limpias.

Nunca comas directamente de las bandejas

Si acudes al carrito porque te mueres de hambre o de sed, lo mejor es que tomes tu aperitivo sin desplegar la mesa que tienes enfrente. Lo mejor es que te laves las manos y procedas a deglutir el ágape apoyado en tus piernas. En caso de no poder hacerlo, lo mejor es que te aguantes las ganas de comer y esperes a desembarcar. "La parte más sucia del avión es posiblemente la de la bandeja del pasajero", asegura una azafata de la aerolínea Jet Blue a 'Business Insider'. "Es donde la gente apoya constantemente la cabeza o estornuda. No comería sobre esa superficie ni después de que la hayan desinfectado".

La fruta es importante

Una buena naranja o un kiwi te darán el aporte de vitamina C que necesitas, lo que reforzará tu sistema inmunológico para así generar resistencia al contagio. Aunque se trata de una medida de prevención para ejecutar tanto antes como después del vuelo, sin duda es una rutina que debes comenzar a adoptar de cara a la primavera, para así minimizar al máximo tus probabilidades de contagio, ya no solo de coronavirus, sino de una gripe común o un resfriado. Además, comer frutas y verduras también tendrá un impacto positivo en tu salud en general debido a su alto contenido de agua y fibra.

Alma, Corazón, Vida

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