GEOLOGÍA CURIOSA

Descubren un posible nuevo continente en una isla remota de Canadá

Un grupo de geológos hallan diamantes de kimberlita, formados hace cientos de millones de años cuya estructura se conserva intacta a pesar de los movimientos tectónicos

Foto: Costa nororiental de la isla de Baffin. (Wikipedia)
Costa nororiental de la isla de Baffin. (Wikipedia)

De vez en cuando, la geología nos sorprende con nuevos hallazgos de las partes más remotas del planeta. Esta vez, la noticia tiene su oriegn en la isla de Baffin, al norte de la lejana Canadá. Todo surgió cuando los investigadores de la Universidad de la Columbia Británica examinaron unas muestras de diamantes que encontraron en las profundidades de la corteza de dicha isla.

Al parecer, dichos metales provienen de un cratón del Atlántico Norte, es decir, un trozo de masa continental que no ha sufrido fragmentaciones ni modificaciones al no haber sido afectada por los movimientos orogénicos de las placas tectónicas. En concreto, esta pieza era un remanente de la antigua corteza continental de la Tierra que se extendía desde la península del Labrador hasta Escocia.

La placa continental del cratón del Atlántico Norte se dividió en fragmentos hace 150 millones de años

Los expertos habían descubierto previamente en la zona rocas de kimberlita, formadas hace millones de años y llevadas a la superficie terrestre por las fuerzas geológicas. Las muestras de kimberlita son un pilar fundamental en la investigación de diamantes, ya que fueron formadas hace muchísimo tiempo a profundidades de entre 150 y 400 kilómetros. A veces, las rocas ígneas llevan diamantes incrustados dentro de ellas.

"Las kimberlitas son cohetes subterráneos que recogen 'pasajeros' en su camino hacia la superficie ”, explica la geóloga de la Universidad de Columbia Británica, Maya Kopylova. "Estos 'pasajeros' son trozos de rocas sólidos de la corteza que llevan una gran cantidad de detalles sobre las condiciones muy por debajo de la superficie de nuestro planeta a lo largo del tiempo".

Montañas de la isla de Baffin. (Wikipedia)
Montañas de la isla de Baffin. (Wikipedia)

"La composición mineral de otras partes del cratón del Atlántico Norte es tan única que no se puede confundir", dice la científica, autora principal de un nuevo artículo en el 'Journal of Petrology' que describe los hallazgos. “Fue fácil unir las piezas. Los cratones antiguos adyacentes en el norte de Canadá (en el norte de Quebec) tienen mineralogías completamente diferentes ".

"Encontrar estas piezas 'perdidas' es como hallar las que faltan de un gran rompecabezas ”, recalca Kopylova, en declaraciones recogidas por 'The New York Post. "Por tanto, el rompecabezas científico de la antigua Tierra no puede completarse sin todas las piezas".

¿Un nuevo continente?

Esta es la primera vez que los geólogos logran juntar partes de este rompecabezas terrestre a tal profundidad. Las reconstrucciones anteriores del tamaño y la ubicación de las placas de la Tierra se han basado en muestras de rocas relativamente poco profundas en la corteza, formadas a profundidades de uno a 10 kilómetros. "Con estas muestras podemos reconstruir las formas de los continentes antiguos basados en rocas de manto más profundas", sentencia la científica. "Ahora podemos entender y mapear la capa delgada más alta de la Tierra, que constituye el 1% del volumen total del planeta".

Las muestras de la provincia de Chidliak Kimberlite en el sur de la isla de Baffin fueron proporcionadas inicialmente por Peregrine Diamonds, una compañía de exploración. Peregrine fue adquirida por la compañía internacional de exploración de diamantes y minorista De Beers en 2018. Las muestras de los núcleos de perforación son muy valiosas y caras de recuperar. Los glaciólogos dirigidos por la Universidad de California, revelaron lo que describen como "el retrato más preciso hasta ahora de los contornos de la tierra debajo de la plataforma de hielo de la Antártida". La investigación fue presentada esta semana en la reunión de otoño de la American Geophysical Union en San Francisco y publicada en la revista Nature Geoscience.

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