La postura que coges al dormir dice mucho de tu personalidad
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EN LOS BRAZOS DE MORFEO

La postura que coges al dormir dice mucho de tu personalidad

Ya sea de lado, bocarriba o bocabajo, la forma en la que reposas cada noche dice mucho más de tu forma de ser de lo que piensas

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Es inevitable: cuando te tumbas en la cama y cierras los ojos al final escoges la posición que más fácil te haga coger el sueño. A menos que tengas un compañero o compañera a tu lado que te informe de las posturas, es bastante difícil acordarte de cómo estabas colocado la noche anterior. Sin embargo, hay algunos expertos en el sueño que afirman que existe una relación entre la forma de estar dormido y tu personalidad.

"El modo en que dormimos revela facetas importantes sobre nuestra psique, pero no es una ciencia exacta y precisa", asegura Robert Glatter, profesor de Medicina en un hospital de Nueva York, en un artículo sobre el tema de 'Pop Sugar'. "El lenguaje corporal que tienes mientras duermes revela muchas cosas sobre tu personalidad interna y profunda, incluida la imagen que tienes de ti mismo y tus miedos, así como en lo que crees y lo que deseas". Si lo piensas, sí que puede tener sentido, ya que al igual que nuestro inconsciente se despierta y produce imágenes en nuestro cerebro, también puede actuar sobre el cuerpo y las posiciones que este adopta una vez se mete en 'el sobre'.

Los que lo hacen bocabajo anhelan tener el control, pues paradójicamente, sienten que todo en su vida está patas arriba

Glatter corrobora haber encontrado rasgos de la personalidad de sus pacientes mientras duermen. "Creo que la mayoría de las veces sus posiciones coinciden con sus formas de actuar y de pensar, y en general, con su comportamiento", asevera. "La mayoría de las personas no cambian de postura a lo largo de sus vidas. La posición que elegimos, a veces inconscientemente, promueve la estabilidad mental y la comodidad interior, y nos ayuda a sentirnos más sólidos y seguros a medida que termina nuestro día", observa.

Por ello, si estás deseoso de atisbar rasgos de tu personalidad que aún no has advertido, es posible que esta serie de clasificación de posturas pueda servirte para conocerte más en profundidad y, con ello, llegar a ser mejor persona.

La fetal

Posiblemente la más común. Los que duermen en esta posición lo hacen de lado, acurrucados y con las rodillas dobladas. "Este tipo de personas podrían ser más introvertidas o cerradas, ya que su posición delata que quieren protegerse", asegura Glatter. "Son sensibles, retraídas y tímidas. A menudo sienten un poco de ansiedad". En este sentido el médico asegura que se preocupan demasiado por los pequeños detalles, por lo que "necesitarán formas alternativas de distracción, como por ejemplo el yoga, el ejercicio o la meditación".

Recta y de lado

Referida a aquellos que duermen a un lado con el cuerpo recto y las extremidades sin flexionar. "Normalmente, este tipo de personas son tranquilas y despreocupadas, pero cuando se molestan o preocupan por algo se vuelven demasiado nerviosas", recalca Glatter.

De lado y con los brazos estirados

Aquella posición que odian tanto los que duermen con su pareja. Básicamente porque eso les obliga a apartarse a una considerable distancia del otro cuerpo, al no tener espacio. "Estiran los brazos hacia delante como si desearan agarrar algo o no pudieran coger una cosa", explica el doctor. "Esto puede indicar ciertos rasgos de su personalidad, pero al final se trata de una tendencia natural.

Foto: Con la edad se producen cambios en nuestro cuerpo que afectan directamente a nuestra capacidad para dormir bien (Foto: iStock)

"Aunque parezca que están anhelando algo que no pueden tomar inconscientemente, en realidad son personas que se caracterizan por estar muy a gusto con sus decisiones", argumenta Glatter. "A menudo se toman demasiado tiempo para decantarse por una u otra opción, pero cuando lo hacen son firmes en lo elegido".

Bocabajo

Otra de las más comunes: acostados bocabajo y con las manos rodeando la almohada o la cabeza vuelta hacia un lado. Esta posición no es sana. Además, puede resultar incómoda, de ahí que los que se tumben así acaben desarrollando dolores en el cuello. "Este tipo de personas anhelan tener el control, pues lo que sienten es que todo en su vida está patas arriba", asegura el médico. "Y por lo tanto, a menudo se despiertan con mucha ansiedad".

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