SALUD SIN MITOS

Infecciones de transmisión sexual: ¿más comunes en mujeres o en hombres?

Los doctores avisan de que la población ha perdido el miedo a las enfermedades de transmisión sexual, como el VIH, y recuerdan la importancia de la protección

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El término venéreo viene del latín 'venerius', perteneciente a Venus, y hace referencia al placer o trato sexual, por lo que en el contexto de la medicina se aplica a las enfermedades contagiosas que se contraen a través de las relaciones sexuales, es decir, una enfermedad de transmisión sexual. El término es, sin embargo, más clásico, y actualmente se prefiere el término de infección de transmisión sexual (ITS).

Las ITS son uno de los problemas más frecuentes y universales de salud pública. Su elevada morbilidad y la posibilidad de secuelas, tanto a medio como a largo plazo, hacen de ellas uno de los mayores retos en salud. Son enfermedades que se transmiten a través del contacto entre dos personas y esta transmisión se puede dar durante el sexo vaginal, anal u oral, tanto insertivo como receptivo.

En España son de declaración obligatoria la sífilis, sífilis congénita, infección por gonococo, infección por VIH, hepatitis A y B aguda, además de la infección por 'chlamydia trachomatis' y linfogranuloma venéreo. Pero muchas de estas infecciones no se declaran al Ministerio de Sanidad por lo que el número real de casos está infradiagnosticado. En Europa se declaran al año más de 340.000 casos de clamidia, 25.000 de gonococo y 17.000 de sífilis, por ejemplo. El número de casos sigue aumentando año tras año tanto en los EEUU como en Europa.

"Cada vez se usa menos el preservativo por diferentes razones, lo que provoca que las ETS por clamidia, gonococo o sífilis estén aumentando"

“En los últimos años, parece haberse perdido el miedo al VIH dado que los tratamientos son muy eficaces y han convertido a la enfermedad en crónica", explica el Dr. François Peinado, jefe de servicio de la Unidad del Varón del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo. Añade, además, que "en grupos de riesgo particulares hay fármacos que podrían permitir hacer una profilaxis para evitar contraer la enfermedad”. Todo esto hace que, en opinión del doctor, "se reduzca el riesgo de contraer el VIH y se use menos el preservativo, por lo que las enfermedades de transmisión sexual comunes por clamidia, gonococo, sífilis, etc. estén aumentando", advierte.

Otro de los problemas viene derivado de la cantidad de fármacos para la disfunción eréctil, que hace que cada vez más hombres puedan mantener sexo a edades avanzadas. Estos fármacos hacen que las ITS sean totalmente asintomáticas y esto provoca que se siga manteniendo vida sexual normal. La infección por clamidia, por ejemplo, puede ser asintomática en el 50% de los casos.

Para el Dr. Juan María Revelles Martínez, especialista en Dermatología del mismo centro, el término de enfermedad de transmisión sexual (ETS), “ha quedado relegado por el término de infección de transmisión sexual (ITS) precisamente por el hecho de que existen infecciones que pueden ser asintomáticas, sin darnos síntomas de enfermedad, siendo una persona asintomática un posible huésped transmisor de la infección”.

Los síntomas que pueden hacer pensar en una ITS serían un flujo anormal o secreción por vagina o uretra, la aparición de úlceras, ronchas, verrugas o vesículas cerca de los genitales, ano o boca, la inflamación de uno o más ganglios cerca de las lesiones, dolor en la zona de la pelvis o testículos, escozor o picor alrededor de los genitales, ardor al orinar o defecar o dolor en la vagina durante las relaciones sexuales de aparición repentina. Además, si una persona con una ITS tiene varias parejas a la vez, multiplica el número de personas expuestas. Una persona con tres parejas, por ejemplo, hace que el número de personas finales expuestas pueda ser siete. En ciertos colectivos, con una alta frecuencia de intercambio de sexo, es un problema importante.

Recogida de muestra de sangre para una prueba del VIH. (EFE)
Recogida de muestra de sangre para una prueba del VIH. (EFE)

La transmisión de gérmenes de ITS es más probable de hombre a mujer porque la vagina actúa como reservorio, tiene una mayor área de exposición y los microtraumatismos en el coito facilitan la infección vaginal. “El riesgo de transmisión del gonococo de una mujer infectada a la uretra de su pareja masculina es aproximadamente un 20% por episodio de penetración vaginal y se eleva a un 60-80% después de cuatro o más exposiciones”, puntualiza el Dr. Peinado. "En contraste, el riesgo de transmisión hombre a mujer es del 50-70% por contacto”.

En los jóvenes se da el hecho también de monogamias en cadena, es decir, el intercambio frecuentemente de parejas, por lo que hay un período de semanas en que pueden transmitir la infección a la nueva pareja sin saberlo. Por eso es tan importante tratar a las parejas puesto que, si no se hace, se perpetúa la infección.

Las ITS más comunes y su tratamiento

“Se han descrito más de 30 virus, bacterias y parásitos que se transmiten por contacto sexual. Ocho de ellos se han vinculado a la máxima incidencia de ITS” -subraya el Dr. Revelles-. “Cuatro de ellas se pueden curar mediante tratamiento farmacológico (sífilis, gonorrea, clamidiasis y tricomoniasis); otras son infecciones víricas incurables (VIH, virus del herpes simple y virus de la hepatitis B), aunque con tratamientos capaces de atenuar o controlar los síntomas o la enfermedad.

La infección por clamidia es la enfermedad de transmisión sexual bacteriana más frecuente del mundo. La uretritis por gonococo es la segunda enfermedad de transmisión bacteriana más frecuente. “En los hombres” -explica Peinado- “producen una inflamación de la uretra que, en el caso de la infección, pueden dar lugar a dolor o escozor al orinar o secreciones purulentas.”

La uretritis por clamidia es la responsable más común de epididimitis en el hombre joven. “Este cuadro se caracteriza por dolor testicular, inflamación y malestar en la zona. Muchas de estas infecciones se producen por varios gérmenes por lo que hay que cubrir el amplio abanico de estos”, explica Peinado.

En cuanto a los tratamientos, se deberían efectuar en el momento del diagnóstico con el objetivo de evitar complicaciones, aumentar el efecto terapéutico e intentar evitar el contagio. Se tiende a que sean de dosis única para aumentar el cumplimiento y no se debe olvidar tratar a la pareja. No obstante, en muchos casos, esto no se hace o, incluso, la otra persona no llega a ser conocedora del hecho, lo que puede dar lugar a un círculo vicioso en el que la enfermedad sigue transmitiéndose, bien a la pareja inicial o bien a futuras parejas.

Los centros públicos dependientes de los ayuntamientos ofrecen una atención sin cita y diagnostican y tratan a todos los pacientes

Las principales consecuencias de las ITS en el hombre son sintomáticas como el dolor en el pene o testicular o la aparición de verrugas. “La infección por determinados serotipos de HPV” -subraya el Dr. Peinado- “está relacionada con el cáncer de pene, aunque, en las sociedades occidentales, su incidencia es muy baja”. En las mujeres, en cambio, las consecuencias pueden ser más graves puesto que el cáncer de cuello de útero está relacionado con la infección por HPV, además de dolor pélvico crónico, infertilidad o complicaciones importantes como anomalías congénitas, prematuridad o defunción fetal o neonatal en el caso de la transmisión vertical materno-fetal.

La solución más eficaz para evitar contagios y transmisiones pasa por utilizar siempre preservativo. “Es cierto que hay pruebas muy sensibles que son test de amplificación de ADN para detectar los gérmenes con una alta sensibilidad en orina o secreciones y las pruebas en sangre para determinar infecciones, así como las vacunas para el HPV que todos los jóvenes, tanto hombres como mujeres, deberían vacunarse antes de las relaciones sexuales ”, reconoce Peinado, “ pero cualquier contacto sea anal, vaginal u oral puede transmitir gérmenes (gonorrea, sífilis, herpes y VIH especialmente), por lo que se deberían tomar medidas de profilaxis adecuadas.”

En cualquier caso, hay centros públicos dependientes de los ayuntamientos que ofrecen una atención sin cita donde se diagnostica y se trata a todos los pacientes. También los dermatólogos o urólogos que se especializan en ITS ofrecen el mismo tratamiento. “Si en algún momento presentamos síntomas de los anteriormente mencionados, se puede acudir a urgencias para una primera valoración y tratamiento”, recuerda el doctor.

*El Confidencial, en colaboración con Quirónsalud, presenta una serie de artículos para aclarar dudas referentes a mitos y creencias populares relacionados con la salud así como para combatir las falsas informaciones que se puedan generar en internet. Si tienes alguna duda sobre la consulta resuelta y quieres más información, puedes contactar con el Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo.

 

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