Ten cuidado si te crees muy listo

Por qué pensar demasiado las cosas puede reducir tus años de vida

Un nuevo estudio podría aportar las claves que relacionan la realización de una actividad cerebral excesiva con una menor longevidad

Foto: Foto: iStock
Foto: iStock

"Si era tan listo, ¿cómo es que está muerto?", cualquier persona que sea mínimamente aficionada de 'Los Simpson' recuerda perfectamente esta frase. Una muestra de estupidez más de Homer que, en realidad, podría relacionar dos conceptos que están más unidos de lo que pensamos o, simplemente, que puede servir al periodista que escribe estas líneas para comenzar un nuevo texto. Pero, sea como fuere, un nuevo estudio da las claves que relacionan una actividad cerebral excesiva con una menor longitud de la vida.

Y es que para una vida más larga podría ser necesario tener un cerebro más tranquilo, sin demasiada actividad neuronal, según el informe. En concreto, el estudio sugiere que realizar una actividad excesiva, al menos de las células cerebrales, podría ser dañino. La investigación examinó el tejido cerebral postmortem de personas extremadamente longevas en busca de pistas que las diferenciaran de otras que murieron a los 60 y 70 años.

Los investigadores de la Universidad de Harvard analizaron el tejido cerebral donado a bancos de cerebros humanos por personas de las mencionadas edades y descubrieron que las que murieron antes de los 80 tenían niveles más bajos de una proteína llamada Rest, que reduce los genes involucrados en la actividad cerebral, en comparación con las personas más longevas.

Cabe destacar que la Rest ya había demostrado ser protector contra la enfermedad de Alzheimer. Eso sí, los investigadores no estaban seguros de qué manera protegía a las personas de la muerte o si era solo un signo de mayor envejecimiento.

Examinaron el tejido cerebral postmortem de personas extremadamente longevas y de otras que murieron a los 60 y 70 años

Como actualmente no es posible medirla en los cerebros de personas vivas, los científicos comenzaron experimentos en gusanos y ratones para probar si desempeña un papel en la longevidad. Cuando los investigadores aumentaron la Rest en un gusano común, la actividad cerebral del insecto disminuyó y vivió más tiempo. Lo contrario ocurrió cuando desactivaron un gen similar a la Rest en gusanos que suelen tener una esperanza de vida muy larga: la actividad neuronal aumentó, pero sus vidas se acortaron drásticamente.

Aunque hay más factores que son analizados, como que los ratones que carecen de la Rest también tenían más probabilidades de tener cerebros más "ocupados", incluidas las explosiones de actividad similares a las convulsiones.

Diferencias reales

Todavía no está claro cómo estas diferencias en la actividad cerebral a nivel de las células podrían traducirse en diferencias en la cognición o el comportamiento en las personas.

Bruce Yankner, profesor de genética y neurología en la Escuela de Medicina de Harvard, y director del trabajo, explica que su laboratorio ya está haciendo un seguimiento para ver si atacar a la Rest con medicamentos podría conducir a nuevas formas de tratar enfermedades neurodegenerativas o el envejecimiento mismo.

En esta línea de investigación también podría ser interesante tratar de comprender cómo las intervenciones alternativas que afectan a los ritmos neuronales (como la meditación) podrían funcionar como un tratamiento para la pérdida temprana de la memoria, apunta Yankner en el 'The Washington Post'.

Foto: iStock
Foto: iStock

Los cerebros donados que los investigadores estudiaron provenían de personas que murieron por diversas causas, por lo que es imposible saber si la diferencia en la Rest estaba relacionada con la probabilidad de muerte.

Angela Gutchess, profesora de psicología en la Universidad de Brandeis, destaca que cuando las personas envejecen y se hacen pruebas en escáneres cerebrales, hay muchos cambios en la actividad en la corteza prefrontal, la parte del cerebro donde los investigadores de Harvard estudiaron la citada proteína.

En algunos casos, los estudios han demostrado que los adultos mayores activan más circuitos cerebrales en comparación con las personas más jóvenes para completar una tarea, según la profesora. Pero la implicación de este cambio no está clara: estos patrones de activación pueden ser una indicación de un cerebro menos eficiente en las personas mayores, o de intentos de compensación.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios