Ojalá se pudiese en España

Por qué los japoneses pueden dormirse en el trabajo tranquilamente

En muchos países echarse una cabezada está mal visto y te juegas un despido fulminante, pero en la nación nipona se interpreta de otro modo

Foto: Foto: iStock
Foto: iStock

Anoche dormiste fatal o simplemente está siendo un día largo y tedioso. El cansancio se apodera de ti y luchas por mantener los ojos abiertos. No, no puedes dormirte, aunque lo estés deseando. A ningún español se le ocurriría quedarse frito encima del escritorio. Y por regla general, en muchos países no solo está mal visto, sino que posiblemente te estés jugando un despido fulminante. Sin embargo, esto no ocurre en Japón, donde una pequeña siesta, lejos de estar mal vista, se interpreta como un símbolo de esfuerzo: “La persona está tan dedicada a su actividad que trabaja hasta el agotamiento”.

Y si los nipones lo hacen -y son una superpotencia económica- ¿por qué nosotros, el país de la siesta, no? Cabe destacar que en los últimos años ha surgido un movimiento en favor del sueño o la siesta en el trabajo, con estudios que destacan los beneficios para la salud de los empleados y la productividad de echarse una cabezadita. Teniendo en cuenta estos datos, más del 6% de las empresas de algunos países tienen instalaciones para descansar un rato.

De hecho, en algunos trabajos, como el de bombero, dormir durante el turno es muy necesario para que estén descansados en el caso de que surja una emergencia. Recargar la pilas de servicio es tan importante que se aborda en la mayor parte de los manuales de los empleados.

Japón: un país falto de sueño

Que esté bien visto tiene un razonamiento: el país asiático es una de las naciones con más falta de sueño del mundo. Según un estudio publicado en 'Japan Today' los japoneses duermen menos de siete horas cada noche. Por ello, la mayoría echa una cabezada de camino al trabajo o en la oficina, aunque también en librerías, cafeterías, parques y cualquier lugar público que se te pase por la cabeza. De hecho, está es una situación tan normalizada que los nipones tienen una palabra para describirlo: 'inemuri', que significa “presente mientras duerme”.

Se interpreta como un símbolo de esfuerzo: la persona está tan dedicada a su actividad que trabaja hasta el agotamiento y necesita descansar

Así explica este fenómeno en la 'BBC' Brigitte Steger, profesora de la Universidad de Cambridge: "Descubrí por primera vez estas actitudes para dormir en mi primera estancia en Japón a finales de la década de 1980. En ese momento, Japón estaba en la cima de lo que se conoció como la economía de la burbuja, una fase de auge especulativo extraordinario. La vida diaria era agitada. La gente llenaba sus horarios con citas de trabajo y ocio, y apenas tenían tiempo para dormir".

Durante este período de la historia de auge económico de la posguerra, Japón se ganó la reputación de ser uno de los países con la ciudadanía más trabajadora, que no tenía ni tiempo para dormir. Esto se traducía en jornadas de trabajo incansables que necesariamente iban acompañadas de una cabezada en la ida y vuelta del trabajo. Pero esto no se quedaba solo en el ámbito laboral, con los estudiantes pasaba lo mismo y no estaba mal visto dormir en las clases (algo que le gustaría a muchos españoles).

Reservado para veteranos

Se generó un concepto general de tolerancia social hacia quedarse dormido en clase, el trabajo o, incluso, en las quedadas con amigos. Sin embargo, no todo es igual en el 'inemuri', como señala Steger: "Depende de quién seas. Si eres nuevo en la empresa y tienes que mostrar lo involucrado que estás no puedes dormirte nada más llegar. Pero si tiene 40 o 50 años y estás implicado directamente en un tema importante para la empresa, puedes dormir. Cuanto más alto estés en la escala social, más podrás dormir".

Eso sí, si eres nuevo en la empresa y tienes que mostrar lo involucrado que estás, no puedes dormirte nada más llegar

"Aunque la persona que duerme puede estar mentalmente ausente, debe poder volver a la situación social en cuestión cuando se requiere una contribución activa. Tu cuerpo necesita fingir que estás activo en una reunión, como si estuvieras concentrado. No puedes dormir debajo de la mesa, por ejemplo. Tienes que sentarte como si estuvieras escuchando atentamente y simplemente bajar la cabeza", aclara la experta.

Simplificando, no pienses que los japoneses llegan con una almohada a la oficina y se echan a dormir encima del escritorio. Son breves siestas para recargar las pilas, no de estas que te despiertas sin saber en qué año estás.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios