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Dormir con ventilador para combatir la ola de calor, ¿sí o no?: ventajas e inconvenientes

Hay motivos para dormir con un ventilador y para no hacerlo, pero es más complicado cuando hay dos personas en la misma habitación con necesidades distintas

Foto: Un joven se refresca frente a un ventilador. (EFE)
Un joven se refresca frente a un ventilador. (EFE)
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Una ola de calor procedente de África provocará que los termómetros rebasen los 40 grados en el centro, la mitad sur y el cuadrante nordeste de la Península a partir del miércoles, aunque como suele suceder en estas situaciones son muchos los sufrirán por la noche. Las altas temperaturas acechan al acostarnos y provocan que cueste coger el sueño y que tengamos que buscar métodos para poder dormir bien. El más socorrido es el ventilador, pero no siempre es aconsejable su uso.

[Cómo sobrevivir a una ola de calor]

Sabemos que el aire acondicionado tiene algunas contraindicaciones y que su uso por la noche tiene tanto partidarios como detractores. Pues con el ventilador pasa algo parecido: vamos a descubrir ventajas de dormir con este aparato encendido, pero también inconvenientes de pasar la noche recibiendo el aire fresco en nuestra habitación.

Pensemos primero en las ventajas de dormir con un ventilador: lógicamente enfrían la habitación, nos permiten coger el sueño más fácilmente y nos ayudan a dormir mejor. Muy especialmente a las personas que tengan colchones viscoelásticos, ya que tienden más a absorber la temperatura y en verano son más calurosos que otro tipo de colchones.

No todo son ventajas

Tal y como explica la página especializada en sueño Sleep Advisor, un ventilador también ayuda a que circule el aire en la habitación e incluso el ruido que genera ayuda a las personas a dormir. Además, apuntan a un truco para que tenga más efectividad: poner unas botellas llenas de agua congelada delante del aparato para que el aire sea aún más fresco.

Una de las ventajas del ventilador: Se coloca donde hace falta en unos segundos (EFE)
Una de las ventajas del ventilador: Se coloca donde hace falta en unos segundos (EFE)

Pero no todo el mundo es feliz con un ventilador. De hecho, es habitual en las parejas que uno de sus miembros disfrute del calor e, incluso, se abrigue en pleno verano mientras el otro suda abundantemente. El ventilador no ayudará en ese caso. Tampoco cuando hay un alérgico durmiendo en la habitación, ya que mueve el polvo y el polen existente y tanto los alérgicos como los asmáticos sufren las consecuencias.

El ventilador también provoca que se sequen las fosas nasales debido al flujo constante de aire. Eso podría derivar que el cuerpo produzca más mucosidad de la necesaria para compensar esa sequedad, lo que provocaría congestión y dolor de cabeza por culpa de la sinusitis. También puede provocar rigidez en la musculatura, sobre todo en personas que duerman con el ventilador cerca de la cara y el cuello, por la constante tensión de los músculos.

El ventilador afecta a los alérgicos, provoca que se sequen las fosas nasales y puede afectar a la musculatura

Pero uno de las mayores contraindicaciones de los ventiladores llega por la sequedad en la piel que provoca el aire en constante circulación, por lo que hay que controlarlo. Pero también hay personas que duermen con la boca o los ojos parcialmente abiertos y esa brisa continua también provoca irritación en los ojos y sequedad en la garganta. Está claro que, cuando se trata de dormir con calor, no hay una solución sencilla que pueda servir para todo el mundo.

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