no los combines

La verdadera diferencia que existe entre la aspirina y el ibuprofeno

Ambos calman el dolor y es común tomarlos indistintamente. Sin embargo, no son iguales, por lo que debes tener muy claro cuándo usar uno, el otro, o ninguno

Foto: Foto: iStock.
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Te duele la cabeza, te tomas una aspirina... ¿o mejor un ibuprofeno? ¿Y si lo que te molesta es la garganta? Con todas las opciones que hay en la farmacia, es más que normal que a veces te sientas un poco perdido sobre lo que tienes que ingerir para aliviar tu dolor. Los que parecen iguales son los dos que hemos mencionado al comienzo, pues ambos son analgésicos no esteroides y antiinflamatorios. Aun así, pese a sus similitudes, no son intercambiables.

La aspirina -y no el ibuprofeno-, pertenece a un grupo de compuestos químicamente relacionados como salicilatos. Son sustancias que se encuentran naturalmente en muchas plantas y se han utilizado para tratar afecciones de salud durante miles de años. Además, se encuentran en muchos alimentos, como las pasas y los albaricoques, y a veces se utilizan incluso en la pasta de dientes. Otra diferencia entre ibuprofeno y aspirina es que esta última es antiagregante plaquetario (grupo de fármacos que alteran o modifican la coagulación de la sangre), y se utiliza a bajas dosis como antitrombótico, lo que reduce el riesgo de trombos e infartos de miocardio.

No deben tomarse juntos ni alternarse, puesto que podrían producir problemas o sangrado estomacal

Aunque aspirina e ibuprofeno alivian el dolor y la hinchazón porque bloquean las prostaglandinas, ahí termina lo que tienen en común. ¿Cuándo debes tomar uno o la otra?

Aspirina

Hemos mencionado es que antiagregante plaquetario. La doctora Alyse Scaffidi explica en 'Reader's Digest': "Según la Asociación Americana del Corazón una dosis baja de aspirina podría ayudar a prevenir un ataque cardíaco, pues este medicamento podríamos decir que 'reeduca' la acumulación de sangre y mantiene la sangre fluyendo hacia el corazón". Sin embargo, recientemente se ha demostrado que administrarla en personas sanas aumenta el riesgo de ataque cardíaco o de derrame cerebral un 11%.

El líder del estudio, el doctor Sean Zheng, fue concluyente: "Esto demuestra que no hay pruebas suficientes para recomendar el uso rutinario de aspirina en la prevención de ataques cardíacos, accidentes y muertes cardiovasculares en personas sin enfermedad cardiovascular". No obstante, recuerda que sí puede ser usada para bajar la fiebre, así como para aliviar el dolor leve o moderado causado por dolor de cabeza, artritis, resfriados, dolores musculares o de dientes.

Ibuprofeno

También el ibuprofeno se utiliza para bajar la fiebre y aliviar dolores leves (dolores de cabeza, cólicos menstruales, artritis, dolores de dientes o de espalda). Sin embargo, los pacientes ideales para tomarlo son los niños. Si un adolescente o joven menor de 12 años se está recuperando de una gripe o la varicela, será ideal suministrar este medicamento. "Esto se debe a que, aunque la aspirina se puede tomar cuando eres mayor de tres años, podría incluso ser mortal" señala Scaffidi, "no es recomendable. En ocasiones aumenta el riesgo de desarrollar una afección grave, a menudo fatal, conocida como el síndrome de Reye".

Se trata de un daño cerebral súbito (agudo) que no tiene una causa conocida. Se presenta en niños a quienes se les ha suministrado ácido acetilsalicílico, es decir, aspirina, cuando tenían varicela o gripe. Es por ello que el dolor recomienda usar ibuprofeno en su lugar para aliviar los dolores de cabeza en la mayoría de sus pacientes.

Ninguno

Hay momentos en los que no es buena idea tomar ni uno ni otro. Una de las situaciones es durante el embarazo, pues podría derivar en posibles complicaciones. De igual manera tampoco debe tomarse en trastornos hemorrágicos o hemofílicos, especialmente la aspirina, ya que podría disminuir la coagulación de la sangre, según Scaffidi.

Por supuesto, tampoco deben tomarse juntos. Hacerlo podría aumentar el riesgo de sangrado estomacal. Algunos médicos médicos pueden prescribir la alternancia de ambos para aliviar algunos dolores o incluso combinarlos con aceaminofeno, pero lo que realmente debe tenerse en cuenta es que tomar una dosis alta de aspirina (especialmente sin comer nada) puede provocar problemas estomacales. También se suele tomar para aliviar migrañas y, según el doctor, este es otro error porque puede acabar produciendo dolores de rebote.

El ibuprofeno, por otro lado, puede crear hábito o adicción si se usa con demasiada frecuencia, e incluso aumentar el riesgo de ataque cardíaco. Lo que hay que tener en cuenta es que un exceso de consumo de cualquiera de los dos puede conllevar problemas digestivos, de sangrado o cardiovasculares, por lo que lo mejor es consultar a tu médico de cabecera si necesitas tomarlos durante varios días.

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