PRECAUCIÓN ANTE TODO

Cuándo es mejor tomar aspirina y cuándo es más eficaz el ibuprofeno

Su consumo nos libra de dolores moderados o leves, pero también el exceso puede provocar graves complicaciones en la salud

Foto: Foto: iStock.
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Son nuestros grandes aliados frente al dolor. Ibuprofeno es un analgésico y antiinflamatorio utilizado para el tratamiento del dolor. Se suele recomendar para el sobrellevar el postoperatorio, en dolor dental o para las cefaleas o migrañas. La aspirina, por su parte, es usada sin prescripción para bajar la fiebre y aliviar el dolor leve a moderado causado por el dolor de cabeza, períodos menstruales, artritis, resfriados, dolor dental o muscular.

Pero, ¿en qué se diferencian y cuándo debes tomar cada una de ellas? Ambos son analgésicos y antiinflamatorios que han estado en las farmacias y el mercado desde hace años. Tal y como advierte Alyse Scaffidi en 'The Reader's Digest', los dos son similares, pero no intercambiables. "La aspirina pertenece al grupo de compuestos químicos llamados salicilatos", asegura Scaffidi.

Muchos médicos recomiendan una dosis baja de aspirinas para prevenir un ataque cardíaco

"Estos son un grupo de sustancias químicas que se encuentran en la naturaleza y que se han utilizado para tratar problemas de salud durante miles de años", asegura. Se encuentran de manera natural en alimentos como las pasas o los albaricoques, y algunas veces se usan en las pastas de dientes, según informa 'Healthline'. ¿Cómo funcionan una vez llegan al cuerpo? Bloquean las prostaglandinas, unas sustancias similares a las hormonas, para así minimizar el dolor y la hinchazón. A continuación, te mostraremos cuándo debes tomar una y no otra.

Aspirina sí

Según la prestigiosa Asociación Americana del Corazón (AHA), una dosis baja de aspirina al día podría ayudar a prevenir un ataque cardíaco. Esto se debe a que reduce la acumulación de la sangre y la mantiene fluyendo hacia el corazón, es decir, interfiere en la coagulación.

Por supuesto, consulta con el médico antes de tomar nada. Posiblemente te la recete como terapia en caso de haber tenido ya un ataque cardíaco o accidente cerebrovascular. También si tienes diabetes. No se aconseja si posees factores de riesgo de enfermedad cardiaca como tabaquismo o la tensión alta, y sobre todo si eres hombre y mayor de 50 años, o mujer y mayor de 60.

Ibuprofeno sí

Trabaja para reducir la fiebre alta, disminuir el dolor y la inflamación. Según la 'BBC', funciona mucho más rápido y durante más tiempo que el paracetamol, consiguiendo un efecto en solo treinta minutos que puede durar hasta seis horas. Pero entre sus defectos destaca, por ejemplo, el malestar estomacal. Si se toma diariamente durante períodos prolongados de más de dos semanas consecutivas, ciudado: contiene productos químicos ácidos que pueden agravar las úlceras estomacales. Siempre tómalo con o después de la comida.

Scaffidi prefiere el ibuprofeno en lugar de aspirina para aliviar cualquier tipo de dolor, así como la cefalea. El efecto sobre las células sanguíneas o las plaquetas es menor, por lo que es una buena solución a la hora de encontrar alivio.

Ninguno de los dos

Sobre todo en el embarazo. La investigadora asegura que las mujeres embarazadas deben evitar ambos debido a posibles complicaciones. Por eso, aquí sí que es imprescindible acudir al médico si estás esperando a un bebé si vas a tomar un medicamento, por muy inofensivo que parezca a simple vista. Según el vademécum, lo mejor si tienes dolores durante la etapa de gestación es sustituir estas dos medicinas por el paracetamol, el más seguro que las mujeres embarazadas pueden tomar.

Si estás embarazada o tienes trastornos hemorrágicos o hemofílicos, mejor no tomes ninguno de los dos y acude al médico

Pero cuidado. Hay publicaciones e investigaciones que advierten del posible peligro que este fármaco entraña para la salud respiratoria del pequeño hasta los siete años de edad. Concretamente, un artículo académico confirma que la ingesta de este medicamento con propiedades analgésicas aumenta en un 20% el riesgo de sufrir asma durante los primeros 18 meses y hasta un 50% si el estudio se amplía a los siete años.

Por otro lado, tampoco se recomienda el consumo de ibuprofeno o aspirinas cuando padeces de trastornos hemorrágicos o hemofílicos: los pacientes deben evitar especialmente las dosis bajas de aspirina, ya que pueden disminuir la coagulación de la sangre, según Scaffidi. Pero es la aspirina la que tiene un impacto más significativo. Ya sabes, si estás embarazado tienes uno de estos problemas, mejor tener cuidado con las medicinas que hay por casa y cuyo uso tan generalizado parece camuflar sus efectos secundarios.

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