SALUD SIN MITOS

¿De verdad podemos cambiar el metabolismo para adelgazar?

La edad, el sexo o el ejercicio físico son algunos de los factores que influyen en el gasto energético y, por tanto, en el metabolismo. Te explicamos cómo

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Todo el mundo tiene ese amigo que come lo que le da la gana y no engorda ni un gramo porque tiene un metabolismo rapidísimo, o aquellos que ganan peso con una bocanada de aire por culpa de un metabolismo más lento. Pero... ¿son realmente ciertas estas afirmaciones?

La Dra. Clotilde Vázquez, jefa del Departamento de Nutrición del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz y del Instituto de Investigación Sanitaria Fundación Jiménez Díaz (IIS-FJD), ayuda a despejar dudas al respecto. “En primer lugar, no podemos hablar de metabolismo de manera simplista. El metabolismo es el conjunto de reacciones que nos mantienen vivos. Por tanto, es un conjunto de sistemas enormemente complejos. Si nos referimos al gasto energético, que es como popularmente se entiende el metabolismo, el metabolismo lento tampoco indica nada: ¿lento respecto a qué?", afirma la Dr. Vázquez. Este gasto energético se ve modificado por un conjunto importante de factores, entre los que destacan la edad, el sexo, el ejercicio físico, la composición corporal, la ingesta y una serie de elementos metabólicos y hormonales.

“Cuando alguien cree que tiene el metabolismo 'lento' o que no 'come para lo que engorda', hay que analizarlo en función de los elementos citados anteriormente, así como si pueden estar en marcha mecanismos de adaptación que se oponen al gasto energético y que aparecen en ciertas ocasiones", continúa la especialista.

Cada caso es único, ya que los factores que cita la Dra.Vázquez se comportan de manera diferente en cada persona. Por ello, no pueden analizarse de forma aislada, sino en conjunto para determinar si realmente existe un problema metabólico que impide bajar de peso. Hay que analizar minuciosamente la dieta y la actividad física, así como la historia clínica, metabólica, hormonal y farmacológica, entre otros aspectos, para estimar dónde está el problema. Una de las causas puede ser una situación adaptativa, defensiva, ante una dieta drástica o desequilibrada, pero hay más factores que también deben ser tenidos en cuenta para hacer un diagnóstico correcto.

No existen trucos ni dietas milagro

Comer muy picante, beber agua muy fría, la canela, realizar varias ingestas pequeñas durante todo el día, litros de té verde, el agua con limón, con jengibre, hacer ejercicio en ayunas… Internet es una fuente inacabable de 'trucos' que prometen que, con su puesta en práctica, se logrará acelerar el metabolismo hasta límites insospechados y comer lo que nos dé la gana sin engordar un solo gramo. Si bien es cierto que algunos de estos datos vienen respaldados por resultados de ciertos estudios, generalmente la ventaja en consumo calórico es tan nimia que no puede hablarse de que supongan algún tipo de cambio real; más allá de hacernos seguir una dieta poco convencional. Sin embargo, estas prácticas llevadas al extremo implican trastornos en la salud. Un exceso de picante, por ejemplo, puede acarrearnos varios problemas gastrointestinales.

Aunque al principio se logre adelgazar, la bajada de peso se estancará, e incluso comiendo muy poco será difícil que se reduzca un solo un gramo

Además, tal y como ha explicado anteriormente la Dr. Vázquez, dietas desequilibradas pueden afectar al metabolismo seriamente cuando este intenta adaptarse o 'defenderse' de ellas. Si el metabolismo basal se encuentra en 2.000 calorías diarias y se comienzan a ingerir 1.000 calorías por día, el balance energético resulta negativo e insuficiente. El cuerpo humano es inteligente y posee una gran capacidad de adaptación. Si le acostumbramos a trabajar con mucha menos energía de la que necesita, entenderá que estamos en una época de carestía y aprenderá a funcionar con ello. Aunque al principio se logre adelgazar, luego la bajada de peso se estancará, e incluso comiendo muy poco será difícil que se reduzca un solo un gramo. Volver a estabilizarlo es posible, pero será necesario seguir un tratamiento individualizado y pautado por un especialista.

En este sentido, la Dra. Clotilde Vázquez es rotunda: “Hablar de trucos y dietas mágicas sobre algo tan complejo es banalizar y confundir; como ocurre con internet, a veces de forma únicamente simplista, y otras veces de manera interesada”. En otras palabras, no hay magia, no hay trucos, las estrategias y tratamientos deben individualizarse para cada persona y circunstancia, siempre en el marco de la salud.


*El Confidencial, en colaboración con Quirónsalud, presenta una serie de artículos para aclarar dudas referentes a mitos y creencias populares relacionados con la salud así como para combatir las falsas informaciones que se puedan generar en internet. Si tienes alguna duda sobre la consulta resuelta y quieres más información, puedes contactar con el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz.

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