UNA MELODÍA MISTERIOSA

El enigma de la tumba del soldado. Nadie sabe cuál es: ¿lo podrías resolver?

El soldado George Langton, violinista de profesión, cayó durante la I Guerra Mundial. El epitafio en su lápida, más de un siglo después, sigue siendo un gran enigma

Foto: La tumba de High Gordon Langton.
La tumba de High Gordon Langton.

"La noche abraza / a guerreros moribundos / el grito salvaje / de sus bocas destrozadas". Este poema corresponde a George Trakl, y es el último que el austriaco escribió antes de suicidarse en 1914 en un hospital de Cracovia, presa de una crisis nerviosa. Cuando pensamos en la Gran Guerra nos viene a la mente, de una manera casi natural, el frío, la oscuridad, las trincheras y las máscaras de gas, en una contienda sin sentido que propició la llegada de esos felices años 20 que querían borrar de un plumazo todo lo horrible que se había vivido unos años antes.

Fueron muchos los soldados caídos prematuramente en esta guerra que abarcó desde 1914 a 1918. Miles de jóvenes, héroes de guerra, completamente deformados, llegaron de nuevo a casa y terminaron sus días mendigando por las calles, sin que el Estado se ocupase de ellos, como bien retratan Otto Dix o George Grosz en sus cuadros. Fueron los que quizá tuvieron más suerte, pues algunos ni siquiera pudieron volver.

Una canción del pasado

El violinista Hugh Gordon Langton es un ejemplo de estos héroes que jamás retornaron a su hogar. Cuando murió, la Comisión de Tumbas de la Guerra de la Commonwealth inscribió una frase musical en su lápida en el cementerio británico Poelcapelle de Bélgica. Qué representan las notas ha sido un misterio durante más de un siglo. "No forman parte de una melodía. Es algo que nadie ha podido discernir y varios lo han intentado", señala la escritora Sarah Wearne en 'Epitaphs of the Great War'. "En particular, no son de la canción 'After the Ball' como algunos han sugerido".

La tumba de Langton es la única en el mundo que contiene una melodía musical a modo de epitafio

Las notas pueden escucharse al comienzo de este video, y probablemente te sean familiares, aunque no sepas exactamente de dónde provienen. Estos ecos de un mundo pasado y extinto suenan terriblemente cercanos, pero parecen algo que el cerebro ha olvidado y se niega a recordar, jugando consigo mismo. Falta una pieza fundamental del rompecabezas.

Langton es la única víctima que se conmemoró con una pieza musical: en el CWGC hay más de un millón de tumbas y monumentos, y solo este tiene notas musicales como epitafio. En realidad, poco más se sabe al respecto. Violinista de profesión, Hugh sirvió con el 4º Regimiento de Londres (Fusileros Reales). Cayó en Passchendaele. Según cuentan, era un músico excepcionalmente dotado y estudió con algunos de los mejores maestros de Europa, a saber, los profesores Secvik (Praga), Wirth (Berlín) y Auer (Rusia).

Aunque se ha descartado que este inicio sea el de la canción 'After the Ball', compuesta en 1892, nosotros la incluimos aquí por si puedes notar alguna similitud entre ambas melodías.

¿Quizá fue una canción compuesta por él mismo? ¿A qué correspondería? Por el momento sigue siendo un misterio, y quizá lo siga siendo durante mucho tiempo, hasta que alguien pueda aportar luz. Por lo menos, queda el recuerdo de una música que no se apagará nunca. Si puedes identificar la melodía puedes ponerte en contacto con la Comisión que gestiona las tumbas de los caídos durante la guerra y resolver este misterio. Aunque, quizá, con el misterio se mantenga la magia.

Alma, Corazón, Vida

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