¿cuál es el problema?

Las mujeres no están teniendo orgasmos. Y ellos no saben por qué

La comunicación es la base de cualquier relación de pareja, y si quieres disfrutar debajo de las sábanas lo mejor es que conozcas todos sus deseos y preferencias

Foto: Foto: iStock.
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El orgasmo femenino, ese gran desconocido. Con los hombres es más fácil, "el algodón no engaña". Las mujeres, sin embargo, desde el principio de los tiempos han podido fingir que disfrutaban como nunca mientras pensaban en todos los recados que tenían que hacer al día siguiente: "¿He sacado la lavadora?, ¿Por qué estamos aquí?, ¿ET tendrá hermanos?". Esas cosas.

Pero no tenemos que olvidar que, al fin y al cabo, las mujeres pueden presumir de un órgano que existe únicamente para dar placer: el clítoris, que tiene unas 8.000 terminaciones nerviosas. De hecho, antes se hacía la pregunta: "¿eres clitoriana o vaginal?", pero se ha descubierto que el orgasmo vaginal como tal no existe, sino que viene dado por la estimulación del clítoris desde dentro. Un apunte histórico: Freud era enemigo acérrimo de las mujeres 'clitorianas'. Decía que el verdadero orgasmo es el que proviene de la penetración y que las mujeres que disfrutaban de otra manera eran "nerviosas y neuróticas".

Anorgasmia femenina

La incapacidad para llegar al orgasmo es algo más común de lo que se cree, sin embargo, muchas mujeres se avergüenzan de ello y prefieren callar a compartirlo con la pareja. No solo pueden propiciarlo hechos traumáticos, sino que nuestra cultura y el sistema en el que vivimos también tienen mucho que decir. El hecho de que solo concibamos históricamente el sexo como el acto de la penetración priva a muchas mujeres de disfrutar del placer. Y no solo existe una forma de anorgasmia:

  • Anorgasmia primaria: hace referencia a las mujeres que nunca tuvieron un orgasmo.
  • Anorgasmia secundaria: se produce en las mujeres que tuvieron orgasmos y luego dejaron de experimentarlos.
  • Anorgasmia situacional: se refiere a las mujeres que solo pueden tener un orgasmo bajo determinadas circunstancias.

Una nueva investigación en 'The Journal of Sexual Medicine' ha indicado que a los hombres les resulta difícil saber cuándo (o incluso si) las mujeres alcanzan el clímax durante el acto sexual.. El estudio se realizó con cerca de 1.700 personas recién casadas y los investigadores descubrieron que el 43 por ciento de los esposos percibían erróneamente la frecuencia con que sus esposas alcanzaban el orgasmo. ¿Te sorprende?

¿Qué está pasando aquí?

Hay una diferencia entre lo que piensan los hombres y lo que realmente sucede entre las sábanas. En otro estudio, el 42% de los hombres se dieron una puntuación de 'excelente' en la cama, aunque luego no supieron señalar qué era lo que realmente gustaba a sus parejas dentro de la misma. Ni siquiera sabían si sus chicas disfrutaban del sexo oral. ¿Vas entendiendo cuál es el problema?

Por supuesto y como es natural, los hombres quieren complacer y dar la talla. La frustración o tomarse el acto sexual como un examen que hay que superar no es la respuesta a nuestros problemas, la comunicación y saber tratar el tema con naturalidad es fundamental para asegurarse de que tanto tú como ella acabéis teniendo una buena experiencia.

Freud consideraba que las mujeres que se masturbaban centrándose en el clítoris eran neuróticas y nerviosas

Por tanto, teniendo en cuenta lo aparentemente difícil que es conseguir que una mujer disfrute en la cama, lo mejor sin duda es preguntarles a las damas para comprender qué es lo que buscan cuando emprenden la aventura de disfrutar debajo de las sábanas, ¿no?

En qué piensan las mujeres

Antes de nada vamos a dejar clara una cosa: las mujeres también quieren tener orgasmos. Eso de que a la hora de practicar sexo a ellas les importa menos es una leyenda urbana como la de la niña de la mermelada. Y para que estos sucedan los preliminares son esenciales. Nada de meterse en la cama, darse dos besos y comenzar con el mete-saca. Para que una mujer se sienta verdaderamente excitada se deben dar, por lo menos, unos quince o veinte minutos de preliminares. La concepción de la penetración en el sexo como única manera de llegar al orgasmo (masculino, claro) no permite que se realicen otros miles de combinaciones que producen placer y avivan la llama.

¿Tenéis prisa? Los preliminares son esenciales. (iStock)
¿Tenéis prisa? Los preliminares son esenciales. (iStock)

Como hemos señalado arriba, la estimulación del clítoris juega un papel fundamental en la consecución de tus objetivos. Eso sí, no te pienses que es un cupón de rasca y gana. Según la investigación, en la que se trató de profundizar sabiendo qué movimientos preferían las mujeres, se supo que a la mayoría le gustaban los movimientos circulares, repetitivos y rítmicos.

Y, por supuesto, hablad, y mucho. El juego previo es un buen momento para hacerlo. La excitación en realidad libera un cóctel neuroquímico que te desinhibe un poco, así que aprovecha ese tiempo como una oportunidad para preguntarle qué es lo que quiere o decir cuáles son tus fantasías. Después del sexo también podéis hablar con franqueza, aunque en las películas porno las mujeres gritan y gimen al llegar al orgasmo, la vida real es un poco menos "explícita". Chocad esos cinco por el trabajo bien hecho y, si aún tenéis ganas, repetid a ver si mejoráis vuestro récord.

Alma, Corazón, Vida

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