nada es lo que parece

Así te engañan con las tallas de ropa (y por qué cambian tanto)

Si cuando vas de tiendas sufres porque en cada una utilizas unas medidas diferentes, deja de hacerlo. No eres tú, son las marcas, que quieren vender más

Foto: Foto: iStock.
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Vas a tu tienda de ropa preferida y te pruebas unos pantalones, escoges tu talla y te queda perfecta. Decides ir a otro establecimiento, te pruebas otros y doónde estabas utilizando una 38 ahora es una 40, después te pones otro modelo y es una 36. No te estás volviendo loco o loca y ya te habrás dado cuenta de que no existe unúnico criterio, pero ese momento de frustración te ha amargado el día.

Por algún extraño motivo muchas personas piensan que la Unión Europea había regulago este aspecto, pero nada más lejos de la realidad. Aunque en enero de 2007 el Ministerio de Sanidad firmó un acuerdo con representantes del mundo de la moda para homogeneizar las tallas “y promover una imagen saludable”, once años después el asunto sigue igual, sin resolverse.

Lo cierto es que si te ha ocurrido esto en muchas ocasiones, tu autoestima se habrá visto dañada. Pero lo que deberías pensar es que una simple etiqueta no debe determinar cómo sentirte con respecto a tu cuerpo. Si has sentido pánico alguna vez, estate tranquilo. Que con unos vaqueros te sientes genial en una tienda y en otra no, no tiene nada que ver contigo: el tejido, el diseño y la propia marca son los verdaderos culpables.

Lo que opinan los expertos

"Las tallas tienen el poder de catalogarnos en unos cánones que difieren mucho de la realidad. Nos encontramos ante una serie de números (38, 40, 42…) y de letras (S, M, L…) con un impacto psicológico más fuerte del que imaginamos. ¿Cuántas veces hemos escogido una pensando que era la correcta y hemos descubierto que no era así? Estos sistemas de medición dependen -y mucho- del establecimiento al que nos dirijamos. No hay un tallaje universal ni, por supuesto, unos estándares de medición iguales para todos", explica Juanjo Madrigal, experto en moda masculina a El Confidencial.

La próxima vez que sientas ansiedad o estrés al comprar, recuerda que las tallas son arbitrarias

"Entonces, ¿cuál es la trampa? Vender una prenda de tallaje inferior fabricada con los centímetros de una superior. Una triquiñuela para satisfacer y fidelizar al público que es completamente legal. Ante esto, ¿qué podemos hacer? Optar por comprar aquellas prendas que nos favorezcan. Independientemente de cuáles sean sus medidas. Total, las tendencias para el invierno apuestan por el auge de lo ‘oversize", añade. Carla Aguilar, directora de moda 'VaniStyle', añade: "El tema del tallaje erroneo es, simplemente, un tema de sugestión. Nos afecta psicologicamente, tanto para bien o como para mal entrar en una talla u otra. Y esto, en consecuencia, se traduce en un mayor o menor número de ventas".

Almudena Carnicero, estilista, asegura que todo tiene que ver con las ventas. "Desgraciadamente los números son los que mandan y en muchas ocasiones, sobre todo las mujeres entran en una espiral en la que hasta que no consiguen llegar a la talla 34 no paran. Eso es un problema. Lo más importante es sentirse bien con uno mismo y utilizar las prendas que mejor te sienten, independientemente de si es una S, M, o 40, 42. Las propias marcas son las que fabrican una misma prenda que seguramente no tenga el tallaje real y esté modificada para que se venda mucho más y al final la clienta crea que ha logrado llegar a su meta. En muchos casos, el problema va a más y surgen enfermedades como la anorexia", añade.

Sentirse bien

María Palmero, una joven periodista que adora la moda, cree que "lo de las tallas de ropa es un poco de traca porque es practicamente imposible que vistas la misma en una tienda que en otra, incluso si estas son de la misma compañía".

Por desgracia no existe una unificación en las tallas y eso acaba provocando problemas de autoestima y enfermedades como la anorexia

"En unas tiendas uso la 34 y en otras la 36. Y en el mismo establecimiento es diferente si compro en joven (en este caso me queda pequeño de pecho pero bien de hombro) o en mujer (que todo me queda mucho más grande y tengo que coger xs). Lo único que podemos hacer ante esto es adaptarnos, es decir, conocer qué talla tienes en cada firma y tranquilarnos. No lo veo tan complicado ni tan serio como para montar el revuelo que montan algunas personas".

Tomás Morales, ejecutivo de cuentas en el showroom Garelly Room, afirma que no debes preocuparte de ninguna manera de lo que ponga en determinado pantalón o camiseta. "En lugar de eso, simplemente cambia de tamaño hasta que encuentres uno que se ajuste bien y en el que tú te encuentres a gusto. Las tallas no determinan cómo de saludable estás o cómo de orgulloso debes estar de tu progreso si estás tratando de ponerte en forma. El amor propio tiene que venir de dentro, no desde un número. Así que la próxima vez que sientas ansiedad o estrés al comprar ropa, recuerda que las tallas son arbitrarias".

Alma, Corazón, Vida

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