'spoiler': sueldos de seis cifras

Así trabajan los 'profes' que educan a los hijos de los multimillonarios

No solemos relacionar la docencia con hacerse rico, pero el caso de algunos tutores privados es sin duda digno de análisis

Foto: Mírala qué contenta. Normal con lo que gana. (iStock)
Mírala qué contenta. Normal con lo que gana. (iStock)

Cuando pensamos en la docencia no solemos imaginar un trabajo especialmente bien remunerado. Estresante quizá, vocacional seguro, pero con el que puedas llegar a ser millonario, no del todo. Aunque quizá no te lo habías preguntado nunca, dejamos en el aire esta pregunta: ¿quién educa a los hijos de los millonarios?

Como explicaba 'The Economist' en 2016 y también lo recogía este periódico: hay docentes que cobran auténticas barbaridades por trabajar en grandes firmas privadas como DeepMind o Google. Muchos de ellos prefieren las condiciones que ofrecen estas empresas a los centros educativos o las universidades, no solo porque están mejor remunerados, sino porque se les ofrece la posibilidad de elaborar más y mejores investigaciones, así como acceso a más cantidad de datos y material tecnológico.

'Superprofesores'

Y no es el único caso de una vía de elección 'diferente'. Los profesores a los que nos referíamos al principio también está muy bien remunerados y pueden viajar como tutores privados a distintas partes del globo terráqueo. Lo señala Melissa Lehan, tutora privada, en 'BBC'. Melissa ha vivido en Bahamas, Luxemburgo, Bermudas o Canadá y ha dado clases a bordo de un yate, pero lo que realmente le satisface de su profesión son 'los lazos que se establecen con los alumnos'.

En el caso de Lehan -que desdeña la palabra 'superprofesora' y habla de sí misma como simple maestra y trabajadora- está especializada en dar clases de preparación a exámenes para adolescentes, pero estos profesores pueden impartir desde algún idioma (el chino es frecuente y valorado) a una materia en particular. Generalmente los padres quieren que sus hijos ingresen en las mejores escuelas y universidades de Estados Unidos y Reino Unido, y para ello necesitan alguien a la altura que ayude a su descendencia a afianzar conocimientos.

En Asia es el pan nuestro de cada día

El mercado al que se enfrentan estos profesores, como sucede con el de algunos profesores de ELE que viajan a otros países a dar clases de español, no está regulado. Agencias, academias de cursos intensivos... en este batiburrillo quizá es más fácil hacerse un hueco.

La enseñanza particular también depende, en parte, del país en concreto. Quizá en España está más vista, históricamente, como una manera de ayudar a los estudiantes que van mal en sus estudios, pero en Asia, por ejemplo, es todo lo contrario. Véase así el caso de Corea del Sur, en el que los alumnos después de terminar las seis o siete horas de colegio acuden a academias privadas donde seguir repasando, durante unas tres horas, hasta que llega el momento de acostarse.

Michelle Pfeiffer en un fotograma de 'Mentes peligrosas'.
Michelle Pfeiffer en un fotograma de 'Mentes peligrosas'.

Otro ejemplo es el de Anthony Fok, profesor de Economía en Singapur que fundó su propio negocio en 2012 con el que puede llegar a pedir 300 euros por impartir cuatro clases al mes con una duración de 90 minutos. Sus clases están tan concurridas que los padres tienen que reservar con tres años de antelación, pero de nuevo la enseñanza en centros privados en Asia es muy superior a la de nuestro país. Algunos profesores incluso no dan clase de manera presencial, sino que lo hacen en línea mediante conferencias en vivo.

Un trabajo sacrificado

Casos como el de estos docentes que prefieren abrir sus propios negocios o los que trabajan para grandes empresas privadas que generan enormes beneficios como Google son los que demuestran que las vías alternativas en muchas ocasiones funcionan más que el camino habitual, elegido por la gran mayoría. Los docentes que eligen esta vía pueden llegar a ganar unos 726 mil dólares anuales (637 mil euros). Casi todos ellos tienen sueldos de seis cifras.

Sea como fuere, según estos profesores la clave de la docencia no es el dinero que puedas ganar, sino la verdadera vocación. Aseguran que no es oro todo lo que reluce y que es un trabajo muy sacrificado. Requiere de mucho tiempo de preparación por cada clase y además estas se pueden impartir en cualquier momento, de la mañana a la noche, no hay un horario fijo.

No es oro todo lo que reluce, aunque bien remunerado este trabajo exige muchos momentos de preparación e impartir clases a todas horas


Normalmente se agradecen más los resultados a largo plazo. Lo que está claro es que los profesionales que se dediquen a ello no solo tienen que sentir pasión por su trabajo sino que también deben estar preparados. Adam Caller, fundador de Tutors International, proporciona tutores a tiempo completo para familias ricas. Deben estar cualificados en idiomas, música o deportes y tener experiencia en enseñanza a niños con dificultades de aprendizaje. A cambio se les remunera con un salario de seis cifras en lugares como Estados Unidos, Bermudas o Hong Kong.

Pero al final, aseguran, lo verdaderamente glamuroso es introducirte dentro de una familia que deje el futuro de sus hijos en tus manos. Y los estudiantes con malas calificaciones que acaban siendo alumnos sobresalientes.

Alma, Corazón, Vida

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