punto y final

Por qué se divorcian los españoles: los datos

Nuestro país se ha convertido en el segundo de la Unión Europea donde más separaciones matrimonales se producen. Estos son los motivos

Foto: Fotograma de 'El divorcio que viene'.
Fotograma de 'El divorcio que viene'.

"Fin", "se acabó", "no quiero continuar con esto", "este matrimonio no va a ninguna parte", "no te aguanto más". ¿Te suena alguna de estas frases? ¿Crees que tu relación se va a terminar? ¿Ya ha terminado? España es el segundo país de la Unión Europea con mayor tasa de divorcios. Más o menos se producen cinco cada minuto.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, durante 2016 se produjeron un total de 96.824, un 0,3% más que el año anterior. Pero, ¿cuáles son los motivos? ¿Qué hay detrás de cada ruptura? Si has vivido una o estás a nada de que suceda, sabes que hay dos formas de llevarlo: a buenas y poniéndote de acuerdo con tu expareja o a malas y por la vía judicial.

En nuestro país gana por mayoría el divorcio de mutuo acuerdo, también considerado como exprés porque se soluciona de una manera más rápida. De todos los que ocurrieron en 2016, más de 74.000 se resolvieron mediente una negociación entre las partes, lo que supone que otros 22.000 se pusieron en manos de la justicia.

¿Por qué?

Entre los datos divulgados, destaca la duración de las uniones con 16,3 años de media. El 31,6% de las separaciones se produjeron después de 20 años o más de matrimonio y el 22,2% entre los cinco y los nueve años. Además, todas esas rupturas tuvieron luhar entre parejas con ambos cónyuges entre los 40 y los 49 años con más e 38.000 casos) seguida de la franja de los 50 a los 59 y en tercer lugar, los de 35 a 39 años.

Es preferible para un niño unos padres separados que vivir en una familia en continuo conflicto

Acabar con alguien con quien llevas tanto tiempo implica perder muchos lazos y connotaciones emocionales. Cada matrimonio es un mundo y tiene sus propias particularidades, pero en muchas ocasiones el motivo aparente no es el real y esconde algo no tan visible, una razón que no han querido aceptar o afrontar. Normalmente las discusiones en estas relaciones se basan en una falta de comunicación por el interés de las dos partes de hacer entender al otro lo que está pasando desde el punto de vista propio, pero sin ser empáticos, provocando a medio o largo plazo que se produzca una frustración que conduzca a no ser felices y a sentirse poco valorados.

Las principales razones por la que los españoles se separan son la infidelidad, los problemas de comunicación, los celos, los trastornos de personalidad, los problemas económicos, familiares que se entrometen en la relación y las adicciones. Además en muchas ocasiones, existe una causa real que se denomina asímetría de poder.

Síndrome de la asimetría

Una pareja está formada por dos personas. Y estas pueden enfermar, por lo que la relación también puede hacerlo. Lo más importante es detectar el problema a tiempo para poder hacer algo al respecto. ¿Qué pasa con este trastorno? Se trata de la diferente evolución que realiza cada miembro y que hace que en cada momento vayan cambiando los intereses y la valoración dentro de la relación.

Sin darse cuenta, cada uno empieza a sentir que es mejor o peor en cada sentido de la vida porque ha evolucionado de forma diferente. Al final, uno de los dos acaba menospreciando al otro y se aleja de la idea de amor incondicional en la que se debería de basar un matrimonio, pues no se es consciente de que la vida da muchas vueltas y precisamente el compartir un proyecto común se basa en poder apoyarse mutuamente, independientemente de las puntuales circunstancias de cada parte.

Esto es la guerra

Sin duda quienes más sufren una ruptura son los hijos. Los datos son muy parecidos entre quienes se divorciaron con niños/as dependientes (mayores de 18 que continúan necesitando económicamente a sus progenitores), y quienes lo hicieron sin tener descendencia. Es mayor el primer grupo (55.298 casos en 2016) del que hay que diferenciar entre quienes solo tenían niños menores, quienes solo tenían mayores, y los que tenían ambos.

Las principales razones por la que los españoles se separan son la infidelidad, la mala comunicación, los celos, familiares entrometidos y las adicciones

50.849 parejas acabaron con hijos menores; 4.967 de las cuales también tenían algún hijo mayor en común involucrado; 4.449 disoluciones implicaron únicamente a mayores de edad dependientes mientras que en 41.526 divorcios no se tenía descendencia. Detrás de estos números hay niños que sufren. Hay que tener un tacto especial a la hora de tratar estos temas. No hacer sufrir a los más pequeños debería ser lo primordial en la separación.

Los padres deben esforzarse en mantener una relación cordial entre ellos, no hablar mal el uno el otro (delante de los niños) y asegurar que no haya demasiados cambios en la rutina de los más pequeños. Es importante hacer ver al niño que, a pesar de la ruptura, a ellos les siguen queriendo igual. Comportarse de otro modo puede conducir a trastornos de ansiedad, depresión, aislamiento, problemas de conducta y fracaso escolar.Aunque en cualquier caso, es preferible para un niño unos padres separados que vivir en una familia en continuo conflicto.

Alma, Corazón, Vida

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