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La lista viral de lo que nunca debes hacer si visitas a un recién nacido

Que un familiar o amigo tengan un bebé se convierte en un momento lleno de ilusión y emoción incontrolable. Domina la situación si no quieres perjudicar al niño

Foto: Foto: iStock.
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Traer a un niño al mundo es una de las tres cosas que hay que hacer antes de morir junto con escribir un libro o plantar un árbol. Es natural que tanto los amigos como la familia quieran unirse a la emoción y pasar tiempo con el bebé. Conocer al pequeño por primera vez se convierte en el evento del año.

Sin embargo, hay algunas cosas que los visitantes deben tener en cuenta al conocer a un recién nacido, como dar besos o saber cuándo devolver al pequeño a los brazos de sus padres. Una publicación viral en Facebook, escrita por la matrona Tina Melina y desde la perspectiva de un niño recién nacido, detalla lo que se debe y lo que no se debe hacer cuando se va a conocer al nuevo miembro de la familia.

"Hola, soy un recién nacido, así que, naturalmente, todos en mi familia saben cómo manejarme. Sin embargo, cuando se trata de las visitas, mis padres constantemente tienen estar atentos a todo lo que suceda". El post fue escrito en 2015, ha sido compartido más de 123.000 veces, tiene miles de comentarios (no todos buenos) y ha cosechado más de 72.000 reacciones.

Madelina destacó cinco reglas principales que los visitantes deberían considerar al mostrar su amor al nuevo bebé, mientras hacía hincapié en que de ninguna manera los consejos deben interpretarse como juicios críticos con respecto a los estilos de crianza de otras personas, sino que han sido compartidos para brindar apoyo y fomentar el debate.

Olvida los besos

Cuando nace un bebé, se tiene el deseo irremediable de comerlo a besos. La ternura y la sensibilidad que despiertan nos lleva a esta actitud que deberíamos aprender a controlar. Es cierto que se hace con la intención de dar cariño, pero los más pequeños tienen un sistema inmunológico aún débil y se les puede contagiar desde un simple resfriado hasta el herpes labial.

La visita debe ser breve, de unos 30 minutos como máximo. Es tiempo suficiente para felicitar a los padres y conocer al bebé

"No me beses en ningún lado, en ningún momento, aunque sea una ricura. De hecho, no pongas tu cara cerca de la mía o de mis manos. Asegúrate de haberte lavado bien antes de tocarme", escribe Melina. No es aconsejable que no lo hagas si no quieres que el niño sufra las consecuencias de las millones de bacterias que nos rodean.

Déjale tranquilo

Si el niño está tumbado descansando en su cuna o en el portabebés, no lo saques solo porque tengas ganas de abrazarlo. "No me vayas pasando de brazo en brazo si estoy tranquilo. No lo hagas bajo ninguna circunstancia", escribe en la publicación.

Los recién nacidos pueden ser particularmente sensibles a los olores de la ropa, los suavizantes y los perfumes, por lo que Madelina explica que es mejor no moverlos de donde están. Además, ten mucho cuidado con el zarandaeo porque todavía no tienen el control de los músculos del cuello y podría producirse algún hematoma, rotura de las fibras nerviosas o lesiones en los vasos sanguíneos cerebrales.

Lejos de otros niños

Los pequeños de la casa suelen ser muy curiosos y les encanta conocer a los bebés recién nacidos. Sin embargo, hacer que se acerquen y lo toquen puede exponerlos a gérmenes que todavía no pueden manejar. "Acabo de llegar a este mundo y puede que me cueste un par de meses adaptarme a esta nueva etapa", asegura.

Además, sería mejor evitar llevar a otros niños pequeños a la visita. Consulta con la madre, primero, y si ella lo ve bien, pídeles que no hagan ruido ni molesten.

No quieras calmarlo

Si el bebé llora, no es cosa tuya, sino de sus padres. Si hay algo que todo el mundo sabe sobre los recién nacidos es que pueden llorar desconsoladamente. Cuando esto ocurra, no intentes calmarlo, para eso están sus progenitores. "Por favor, si empiezo a llorar cuando estoy contigo, devuélveme a mi madre. Sé que tienes ganas de calmarme y ser un superhéroe por hacerlo, pero realmente solo quiero a mis padres", escribe la publicación.

Ten cuidado con el tiempo

La visita debe ser breve, de unos 30 minutos como máximo. Es tiempo suficiente para felicitar a los padres y conocer al bebé. Si durante tu estancia, llegan otros, debes salir y ceder el turno para que no haya más de dos a la vez.

Los más pequeños tienen un sistema inmunológico aún débil y se les puede contagiar desde un simple resfriado hasta el herpes labial

Es muy fácil perder la noción del tiempo, especialmente cuando miras a un niño con adoración. Sin embargo, sus minuciosos cuidados tienen que ser constantes, por lo que debes estar atento de cuánto pasas allí. "Me da hambre, sueño y tengo que hacer mis necesidades durante todo el día. Si quieres visitarme, avisa e intenta que no se alargue mucho, así mis papis te lo agradecerán", asegura.

Si ves que tardan en contestarte, dales un poco de holgura: es comprensible que los nuevos padres estén extremadamente ocupados cuidando de la nueva vida que han traído al mundo. Así que si no responden de inmediato, tranquilízate. "Me están cuidando bien y prefieren mirar mi dulce cara que su teléfono. No esperes que te llamen o respondan tu Whatsapp con rapidez", explica.

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