la nutrición, clave para los más pequeños

¿Desde qué edad pueden tomar los bebés leche de crecimiento?

Garantizar a los niños una alimentación equilibrada es crucial para su correcto desarrollo y crecimiento. ¿Cómo podemos mejorar su nutrición y evitar carencias?

Foto:

La nutrición de los más pequeños de la casa puede ser un verdadero quebradero de cabeza para los padres (sobre todo primerizos). La presión de darle lo mejor al bebé seguramente atormente a muchos de ellos, ya que garantizarles una alimentación equilibrada es crucial para su correcto desarrollo y crecimiento.

La primera etapa tras dar a luz involucra directamente a la lactancia materna. Los expertos la recomiendan a la hora de alimentar al bebé. De hecho, es una materia constantemente observada y estudiada por todo tipo de entidades médicas. Una de ellas es la Organización Mundial de la Salud (OMS) que aconseja “iniciar la lactancia materna en la primera hora de vida y mantenerla como única forma de alimentación durante los 6 meses siguientes. A partir de entonces se recomienda seguir con la lactancia materna hasta los 2 años, como mínimo, complementada adecuadamente con otros alimentos inocuos”.

La doctora Inmaculada Bodegas, pediatra del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, coincide con las manifestaciones de la OMS: “La lactancia materna es el alimento idóneo para los primeros seis meses de vida. Aporta todas las necesidades nutricionales para el crecimiento y desarrollo del bebé, favorece el apego y establece un vínculo entre la madre y el recién nacido. Por eso, puede ser considerada como el alimento de referencia entre el nacimiento y los seis meses de vida y, a partir de ese momento, como alimento complementario”.

Sin embargo, se dan casos en los que la madre no puede (o no quiere), dar el pecho al bebé. A pesar de que no sea considerada la situación ideal y no cuenten con todas las propiedades y beneficios de la leche materna, los grandes avances en investigación han ayudado a que surjan las leches de sustitución “que pueden llegar a alcanzar una gran calidad”, reconoce la pediatra.

Una vez pasados los primeros seis meses de vida del niño la pregunta es, ¿y ahora qué? Los requerimientos nutricionales de los pequeños comienzan a aumentar y la lactancia en exclusiva es deficitaria por lo que se empieza a introducir en la dieta alimentos que cubren el déficit de proteínas, calcio, hierro u otros micronutrientes que no contiene la leche materna.

Sin embargo, uno de los principales problemas que se presenta en la sociedad actual es que los niños no alcanzan los requerimientos nutricionales que necesitan para tener un correcto desarrollo físico y cognitivo a través de la alimentación diaria. La doctora Bodegas estima que los pequeños necesitan “un aporte de energía de entre 1.000 y 1.300 calorías; un aporte proteico de en torno a 13 a 15 gramos al día, hidratos de carbono entre el 50-60% de la alimentación total y lípidos en torno al 30-40%. Sin embargo, hoy en día es frecuente que los niños de 1 a 3 años puedan tener algunas carencias nutricionales y no llegar a estos parámetros”.

Los niños españoles consumen menos del 50% de la CDR de Omega 3 DHA

Los últimos estudios han demostrado que los niños españoles consumen menos del 50% de la cantidad diaria recomendada (CDR) de Omega 3 DHA, fundamental para el desarrollo del cerebro. Lo mismo sucede con otros nutrientes como el hierro o la vitamina D. Según el estudio ALSALMA, más del 21% de los niños entre uno y tres años no alcanza la CDR de hierro, y casi el 90% no consume suficiente vitamina D.

¿Para qué sirve la leche de crecimiento?

En este contexto es en el que surgen las leches de crecimiento, ya que según el artículo ‘Leches de crecimiento. ¿Qué pueden aportar en la alimentación del niño pequeño?’, publicado por los doctores J. Dalmau Serra y J.M. Moreno-Villares en la revista ‘Acta Pedriátrica’, “el uso de alimentos diseñados para lactantes (fórmulas de continuación) o de algunos alimentos enriquecidos para niños pequeños (p. ej., leche de crecimiento) puede ayudar a alcanzar los requerimientos”.

Bodegas reconoce que a partir del primer año de edad los pequeños pueden comenzar con la ingesta de la leche de vaca que se consume a diario en una cantidad que se mantenga “entre el medio litro y los 750 gramos". Pero no más de esta cantidad, ya que según la doctora "el aporte lácteo excesivo tampoco es recomendado”.

Sin embargo, la existencia de estos preparados lácteos adaptados para los niños “brinda la oportunidad de corregir las deficiencias nutricionales con un alimento básico, al proporcionar un porcentaje importante de algunos nutrientes esenciales”, explican los doctores Dalmau y Moreno Villares en su artículo.

Alma, Corazón, Vida
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios