así se vive con intensidad

El obituario más increíble que te vas a encontrar este año

El relato de las vivencias de Bill Hodges, descubierto por el escritor británico Jeremy Duns, es el mejor recordatorio de lo mucho que puede dar de sí una vida

Foto: Luchó en la IIGM, se casó con su marido y se cambió de nombre. (iStock)
Luchó en la IIGM, se casó con su marido y se cambió de nombre. (iStock)

Jeremy Duns es un conocido autor británico cuyas novelas suelen tratar sobre espías en la Guerra Fría. Mientras estaba ojeando un antiguo anuario de su colegio, dio con algo que llamó su atención. A simple vista no era más que un mero obituario de un exalumno que había llegado a viejo. “Cecil Herbert William (Bill) Hodges murió el 14 de noviembre de 2016 a los 95 años”, comenzaba. No obstante, hizo bien en seguir leyendo, pues lo que vino a continuación le fascinó tanto que compartió el texto en las redes sociales a modo de homenaje. Su obituario es, en definitiva, el mejor recordatorio de lo mucho que puede dar de sí una vida.

El obituario más increíble que te vas a encontrar este año

Tras pasar por Oxford, luchó en la batalla de Normandía en el bando de los aliados. Estuvo ni más ni menos que en el desembarco del 6 de junio, más conocido como el Día D. Fue uno de los primeros soldados en entrar en el campo de concentración de Bergen-Belsen y su descripción de los horrores que vio allí forman parte del Museo Imperial de la Guerra de Londres.

Esperó a que su madre se muriese, que llegó hasta los 101 años, para hacer realidad su sueño de la infancia: cambiarse el nombre a Bill

Tras su salida del ejército, comenzó una carrera exitosa en el Tesoro británico, ocupando, entre otros empleos, el puesto de consejero durante la misión de Reino Unido en la ONU. Ya retirado, se mudó a los Montes Cotswold con su pareja, Bernard, cuyas cenas y fiestas serán recordadas por esa zona durante generaciones.

Una vejez cargada de acontecimientos

En cuanto se legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo en el país, allá por 2005, no dudaron en casarse. Pese a la incipiente sordera y a la pérdida de visión, mantuvo el buen humor hasta el final. Sí, Cecil era el nombre que le había acompañado toda la vida, pero él siempre quería haberse llamado Bill. Esperó hasta la muerte de su madre, que llegó hasta los 101, para cumplir su sueño.

El obituario más increíble que te vas a encontrar este año

Y hoy, el obituario y las muchas reacciones (más de 12.000 'me gustas') al descubrimiento de Duns despiden a Bill como se merece. Por cierto, el escritor ya ha reconocido, a modo de broma, que saca todas las ideas para sus novelas de estos obituarios. Esperemos entonces que pronto el relato de Bill de el salto a las páginas de un libro.

Alma, Corazón, Vida

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