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¿Qué generó tantísimo odio? El obituario más cruel impreso nunca en un periódico
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"LA PESADILLA HA TERMINADO"

¿Qué generó tantísimo odio? El obituario más cruel impreso nunca en un periódico

Los habitantes de la población estadounidense de Reno se debieron quedar de piedra al leer la sección de necrológicas del diario local. ¿Descanse en paz?

Foto: ¿Se debe honrar siempre a los muertos? (Corbis)
¿Se debe honrar siempre a los muertos? (Corbis)

Los habitantes de lapoblación estadounidense de Reno –“la ciudad pequeña más grande del mundo”, como reza su lema– se debieron quedar de piedra al leer los obituarios de la edición del martes de su periódico local. Como en la mayoría de diarios regionales –en España y Estados Unidos– las esquelas del Reno Gazette-Journal son una importante parte del periódico, y funcionan más como obituario o necrológica que como un simple recordatorio del fallecimiento. Todas suelen tener algo en común: se trata de textos plenamente hagiográficos, redactados por familiares o amigos del fallecido que rinden homenaje a éste.

En la esquela dedicada a Marianne Theresa Johnson-Reddick, por el contrario, no se destacó un sólo aspecto positivo de la fallecida, pero, además, la fecha de su muerte, el 30 de septiembre, era un día delfuturo:

“Marianne Theresa Johnson-Reddick nació el 4 de enero de 1935 y murió sola el 30 de septiembre de 2013. Seis de sus ocho hijos, a los que se pasó la vida torturando de todas las maneras posibles, la han sobrevivido. A la vez que descuidaba y abusaba de sus hijos pequeños se negó a que nadie más mostrara cuidado o compasión hacia ellos. Cuando se hicieron adultos, acosó y torturó a todos los que intentaron amarlos. Todas las personas que conoció, niños o adultos, fueron torturadas por su crueldad y conocieron la violencia, la delincuencia, la vulgaridad y el odio hacía los seres humanos amables o educados.

Todas las personas que conoció, niños o adultos, fueron torturadas por su crueldad

En nombre de sus hijos, que expuso con rudeza a una vida malvada y violenta, celebramos que haya abandonado la tierra y esperamos que reviva en el más allá cada gesto de violencia, crueldad y vergüenza que les dedicó. Los hijos que la han sobrevivido vivirán el resto de sus vidas con la tranquilidad de saber que su pesadilla, por fin, ha terminado.

Muchos de nosotros hemos encontrado consuelo ayudando a las personas que han sufrido abusos de niños y esperamos que esta esquela pueda revivir el mensaje de que el abuso infantil es imperdonable, es una vergüenza y no debe ser tolerado en una “sociedad humana”. Nuestro mayor deseo ahora es crear un movimiento nacional que lidere una guerra poderosa en pos de acabar con el maltrato infantil en los Estados Unidos de América”.

placeholder El obituario de Marianne tal como fue publicado en la edición en papel del Reno Gazette-Journal.

La esquela ha sido retirada

Aunque el obituario apareció en la edición en papel del periódico, a las pocas horas fue retirada del portal web. Los responsables del Reno Gazette-Journal han explicado a Gawker que la fecha de la muerte de Reddick era errónea y por eso decidieron retirar la esquela. Pese a esto, la policía ha confirmado que, en efecto, Marianne Theresa Johnson murió en agosto. ¿Se trata de un error o una fecha malintencionada?

La esquela se ha hecho viral en internet, pero nadie tiene claro ni quien envió el obituario –¿algunfamiliar de sus hijos? ¿Una asociación contra el maltrato infantil?–, ni quien era realmente Marianne Theresa Johnson-Reddick. En Gawker creen que podría tratarse de la misma persona que, en 1970, testificó ante la Comisión de Derechos Civiles de Nevada tras añadir la coletilla “sólo para blancos” en los anuncios de su agencia de empleo, para evitar que los negros rellenaran las solicitudes.

Los autores dan la cara

Tras varios días sin conocer quién había enviado semejante obituario los autores del mismo han salido a la luz.Según informa esta mañana elDaily Mail, los redactores del mismo fueron dos de los hijos de Marianne Theresa Johnson-Reddick. Patrick Reddick, de 58 años, ha explicado al rotativo británico que se alegrótanto tras la muerte de su madre que cantó Ding dong the witch is dead–la canción del Mago de Oz que celebra la muerte de la bruja– cuando conoció la noticia de su fallecimiento. Reddick no muestra ningún arrepentimiento respecto a la lapidaria esquela. Su madre le aterrorizaba tanto que, cuando fue a visitarla una semana antes de su muerte, le pidió a los doctores que la mantuvieran sedada y no se quitó las gafas de sol en ningún momento, por si despertaba.

Patrick y su hermana, que planean dar una fiesta para celebrar la muerte de su madre, escribieron el obituario a modo de venganza para denunciar sus abusos. Según ha explicado su hijo, Marianne Theresa Johnson-Reddick, que trabajaba como regente de un burdel, maltrato a sus vástagos durante décadas. “Queríamos que la gente que hace esto a sus hijos se planteara si querían dejar un legado como ese obituario”, asegura Patrick. No todos los hermanos se han unido en su denuncia. Algunos de los hijos de Marianne, explica Patrick, han acabado “exactamente igual que nuestra madre”.

Marianne pasó sus últimos días viviendo en una caravana en compañía de sus trece gatos.

Los habitantes de lapoblación estadounidense de Reno –“la ciudad pequeña más grande del mundo”, como reza su lema– se debieron quedar de piedra al leer los obituarios de la edición del martes de su periódico local. Como en la mayoría de diarios regionales –en España y Estados Unidos– las esquelas del Reno Gazette-Journal son una importante parte del periódico, y funcionan más como obituario o necrológica que como un simple recordatorio del fallecimiento. Todas suelen tener algo en común: se trata de textos plenamente hagiográficos, redactados por familiares o amigos del fallecido que rinden homenaje a éste.

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