según los expertos

Por qué debes pasar una temporada soltero entre tus relaciones

Existen razones para tomarse un tiempo a solas después de una ruptura. Es bueno y saludable, especialmente si tu última relación terminó de manera traumática

Foto: Nada es para siempre, como dice la canción. (iStock)
Nada es para siempre, como dice la canción. (iStock)

Si rompes con tu pareja debes estar un tiempo soltero. Si ahora mismo estás intentando recomponer tu corazón roto, o de repente, por primera vez en meses, estás durmiendo solo en tu enorme cama, igual te resulta duro de creer, pero es lo mejor para ti.

Existen buenas razones para tomarse un tiempo entre dos relaciones. Es bueno y saludable, especialmente si tu última relación terminó de manera traumática (descubriste que tu pareja te engañaba o sufriste un abuso emocional o físico). Si entras en otra relación al poco tiempo (de dos semanas a dos meses) de tu última ruptura, el trauma será conectado a tu circuito cerebral. "Tenderás a repetir los mismos errores con tu nuevo novio/a, y te resultara dificil confiar en alguien", asegura la psicóloga y trabajadora social especializada en pareja Danielle Forshee, a 'Cosmopolitan'.

Cuando tienes pareja, tu cerebro libera sustancias químicas que te hacen sentir bien, como la dopamina. Y hay quien se engancha a esto

Si tu ruptura se produjo de forma amistosa, sin resentimientos ni malos rollos, te sucederá lo mismo. Necesitas estar un tiempo soltero. La cantidad de tiempo que necesitarás depende de ti. ¿Cómo saber que aún no estás preparado para otro noviazgo? Esencialmente si constantemente comparas a tu nuevo ligue con tu ex. Forshee asegura que saltarse el proceso de duelo con una nueva relación te deja vulnerable a aspectos negativos como la dependencia emocional, la ansiedad y la depresión. "Comenzamos a sentir que necesitamos a alguien", sea quien sea.

No te confundas, es perfectamente normal anhelar tener novio cuando tu corazón está roto. Es una sensación que escapa a tu control, y estrechamente relacionada con la neurociencia y el cerebro. Después de romper con alguien, tu cerebro no está acostumbrado a estar solo. Cuando tienes pareja, tu cerebro libera sustancias químicas que te hacen sentir bien, como la dopamina, la misma que se dispara cuando tenemos relaciones sexuales, cuando consumimos drogas, cuando jugamos... Y de repente, todo ello desaparece, produciendo en ti algo parecido al síndrome de abstinencia. Estás superando 'el mono' de amor.

Yonquis de las relaciones

Es perfectamente normal y humano querer estar bien, lo que explica por qué, unos días o semanas después de la ruptura, vuelvas a tener relaciones con un ex anterior. "Todos somos vulnerables a caer en nuevas citas con nuestros ex, porque sabemos que ahí estamos más que cómodos. Sabemos, de manera rudimentaria, que vamos a tener un ataque de dopamina cuando volvamos a estar con esa persona". Somos como yonkis del amor, que regresan al que fue su camello una vez.

Tu cerebro asocia el "sentirse bien" con un "ex-ex" (el anterior a tu última pareja). Y en una lucha por sentirte bien, es más fácil anhelar estar con alguien con quien ya saliste, en lugar de tratar de formar una nueva relación con alguien totalmente desconocido. Es por eso que la idea de hacerte cuenta en Tinder o ir a una primera cita puede darte mucha pereza y parecerte la peor de las ideas.

Pero incluso si evitas volver a caer con un ex y comienzas a salir con alguien nuevo demasiado pronto, aún te arriesgas a desarrollar malos hábitos amorosos. "Básicamente te vuelves adicto al amor", afirma Forshee. Y lo que ella quiere decir es que las personas se vuelven adictas a la "oleada de neuroquímica" que se produce en su cerebro cuando se sienten atraídos por alguien nuevo. Es por eso que la sensación de enamoramiento existe y es tan emocionante y fuerte.

Estos yonkis del amor pasan de una relación a otra cuando ese sentimiento comienza a perder intensidad, y ocurre a los seis u ocho meses, tal y como señala la psicóloga Ciara Molina en su web: "El enamoramiento tiene fecha de caducidad, y aunque pueda sonar desalentador, no lo es, ya que el ser humano necesita evolucionar, cambiar para sobrevivir, también cuando crea relaciones personales. Cuando nos enamoramos nos mantenemos en este estado de ingravidez emocional los primeros meses. A partir de ahí se produce una disminución de la intensidad con la que se vive pero todavía se puede ir manteniendo hasta los 18-30 meses, depende de cada pareja".

Llevan años de una pareja en otra. Se han perdido a sí mismos y no saben lo que es ser feliz sin tener que estar en una relación

Hay personas que acusan más que otras el descenso de la euforia y la pasión que sentían en los comienzos, cuestionándose con ello si se estarán desenamorando. "Sienten cariño, deseo y afecto hacia la pareja, pero al disminuir dicha intensidad emocional se plantean si seguir con la relación o no. Como consecuencia de ello, muchos se convierten en 'adictos a las mariposas', es decir, a esas sensaciones iniciales, y cuando dejan de sentirlas ponen punto y final a la unión y empiezan un nuevo ritual de cortejo que les haga escuchar una vez más el aleteo de estos insectos. Pero lo más común es que una vez pasada la euforia inicial, nos adaptemos a este nuevo estado y sigamos disfrutando de lo que conforma todo el proceso amoroso".

Años de vida perdidos

En su consulta, Forshee ve a muchas personas (principalmente mujeres, que son las que más buscan tratamiento) que están luchando contra este ciclo de enganchar relaciones. "Les debilita mucho. Llevan años de una pareja en otra. Se han perdido a sí mismas y no saben lo que es ser feliz sin tener que estar en una relación". Lo que les ocurre es, simplemente, que su cerebro ha desarrollado una conexión muy clara entre la felicidad y salir con alguien.

Para los adictos al amor, verse sin novio les resulta aterrador. La idea de que puede perder la capacidad de formar la felicidad fuera de una relación es horrible, especialmente para las mujeres, quienes además están (erróneamente) educadas desde pequeñas para ser la compañera de vida perfecta para un hombre.

No obstante, igual que un adicto al alcohol puede rehabilitarse, uno al amor también. Forshee asegura que es posible volver a entrenar tu cerebro fuera del hábito de las relaciones en serie. No es lo que quieres escuchar, pero lo que ella sugiere es lo mismo que te sugieren tus amigos: debes pasar una época soltero. No solo para "curarte" y "superarlo", sino para examinar tus propias fallos de relación, que podrían llevarte a tener rupturas crónicas y a sentir que constantemente necesitas a alguien nuevo en tu vida.

Cuando pases un tiempo solo, disfrutando de tu compañía y de tus propios planes, verás lo mucho que crecerás emocionalmente. El objetivo es que puedas sentirte completo sin tener pareja. Ese es el único camino para poder establecer una relación amorosa saludable, positiva y mutuamente beneficiosa.

Alma, Corazón, Vida

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