según una dermatóloga

Te lavas mal la cara desde siempre y es un problema. Así se hace

Es importante que sepas cómo limpiarte la dermis. Solo tienes una piel, y te va a acompañar toda la vida, así que más vale que la trates bien o acabarás como una pasa (antes de tiempo)

Foto: No frotes (tu cara). (iStock)
No frotes (tu cara). (iStock)

Lavarse la cara no tiene mucho misterio, pensarás. Y más si eres hombre. "Un poco de agua, jabón de manos o gel, y tirando". Error. Aunque es cierto que la piel de las mujeres es más delicada que la de ellos, no quiere decir que estos no necesiten cuidados.

Los hombres, además, no suelen usar crema hidratante ni protector solar (a no ser que vayan a la playa o la montaña), por lo que su piel se acaba secando más y está más expuesta a las radiaciones solares. Para más inri, uno de los pocos productos cosméticos que utilizan, el aftershave, suele tener alcohol, lo que irrita aún más la piel.

Así pues, querido lector masculino, si piensas que esto de la higiene facial no va contigo, no puedes estar más equivocado. Es necesario saber cómo lavarse correctamente la cara, independientemente de tu sexo o de los artículos que utilices, como maquillaje en el caso de ellas o productos de afeitado en el de ellos. A continuación, recopilamos una serie de consejos al respecto, revelados por la dermatóloga Natasha Cook en 'Femail'.

1) Tienes que lavarte dos veces al día

Te das un agua por la mañana y andando. Mal. La experta es clara: hay que lavarse la cara dos veces al día: por la mañana y por la noche.

Aunque pensemos que por la noche la piel no se ensucia, es importante limpiarla bien antes de aplicar cualquier producto sobre ella o de proceder al afeitado. Y por la noche "es importante eliminar todo el maquillaje, protector solar y cualquier contaminante ambiental y bacterias que puedan haberse acumulado a lo largo del día", asegura.

Mientras que algunos dermatólogos desaconsejan la doble limpieza porque aseguran que elimina demasiados aceites naturales de la piel, otros, como la doctora Cook, consideran que es primordial. "Si usas protector solar y maquillaje juntos, es posible que tengas que realizar una doble limpieza para hacer borrón y cuenta nueva".

Ningún problema dermatológico, como el acné, los puntos negros o las manchas, se elimina a base de frotar, como si nuestra cara fuera un plato sucio

No obstante, hay que tener cuidado con la limpieza excesiva, ya que puede ocasionar muchos problemas en la piel, como "empeorar el acné, ya que las enzimas exfoliantes de las células naturales de la piel necesitan humedad para funcionar correctamente, y la limpieza excesiva nos la deja seca".

Ella aconseja hacer una prelimpieza con agua micelar, y luego aplicar un limpiador suave, especialmente si se utiliza mucho maquillaje. Y siempre dos veces al día y no olvidarse de beber mucha agua.

2) No utilizar exfoliantes

Tenemos decenas de opciones para limpiarnos la cara. Podemos elegir cualquiera siempre y cuando sea suave con la piel: "Si utilizamos exfoliantes y productos espumosos, eliminan la barrera de la epidermis, que es vital para tener una piel sana y de alto funcionamiento", explicó.

Los limpiadores espumosos y exfoliantes agravan la rosácea, la inflamación, la sensibilidad y el envejecimiento de la piel. "Personalmente, me encantan los limpiadores que no producen espuma, con ingredientes hidratantes como la glicerina y antiinflamatorios como la niacinimida o la vitamina B3".

La dermatóloga afirma que el aceite de coco puede ser un eliminador efectivo de maquillaje, pero solo deberíamos utilizarlo si tenemos la piel muy seca: "Podría dejarnos la dermis muy grasa".

"El error más grande es elegir el limpiador incorrecto. La gente no es consciente del daño que producen los limpiadores espumosos y exfoliantes", asegura Cook, quien es bastante clara: "Lo suave siempre es bueno, ya que muchos productos están cargados con demasiado alcohol, fuertes detergentes y fragancias que son particularmente malas para la piel".

Recuerda que el uso de productos agresivos elimina todos los factores naturales de hidratación de la piel, lo que puede causar una gran cantidad de problemas de la piel, "como sequedad, sensibilidad, rosácea, aumento del acné, inflamación y envejecimiento".

3) No frotes como si estuvieras fregando

Ningún problema dermatológico, incluido el acné, los puntos negros o las manchas de la edad, se elimina a base de frotar, como si nuestra cara fuera un plato sucio. Hay que lavarse la cara aplicando el limpiador con nuestras manos, delicadamente, y con movimientos circulares.

Las limpiezas agresivas son un problema especialmente preocupante para las personas con acné, que tienden a frotarse demasiado, lo que acaba agravando el problema. Para tratar el acné debemos usar ungüentos especiales, que matan las bacterias y absorben la grasa, y cuyos efectos no dependen de la agresividad con la que lavemos nuestra cara.

Los limpiadores espumosos y exfoliantes agravan la rosácea, la inflamación, la sensibilidad y el envejecimiento de la piel

Hay personas que se lavan la cara hasta que casi les duele, tienen la piel tirante y se sienten absolutamente limpios. Y es cierto, la piel está limpia, pero también es más vulnerable a las infecciones y la contaminación. El escozor, el ardor y la irritación que muchas personas sienten después de lavarse la cara a conciencia, son una señal de que, en realidad, estamos haciendo daño a nuestra piel.

4) Siempre con agua tibia

La realidad es que los poros ni se cierran ni se abren, así que no hay ninguna necesidad de andar alternando entre agua fría y caliente. Se recomienda usar siempre agua tibia, que es la única que no va a hacernos daño. El agua demasiado fría o demasiado caliente puede irritar nuestra piel.

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