tira a la basura tu expediente académico

Tu currículum no vale para nada si lo que pretendes es trabajar. Quémalo y haz esto

El mercado laboral está en un momento de profunda crisis y los métodos tradicionales para encontrar un empleo son inútiles. Un experto 'coach' propone una solución

Foto: Ve preparando el mechero. (iStock)
Ve preparando el mechero. (iStock)

Quien haya pasado por la dramática situación de quedarse sin trabajo, o esté buscando uno por primera vez, conoce a la perfección las horas muertas y vacías que pueden sucederse delante de la pantalla del ordenador, entre un portal de empleo y otro, rellenando repetitivos formularios sin a veces lograr una mínima posibilidad laboral bajo la forma de una entrevista de trabajo.

Riccardo Maggiolo, 'coach' experto en lo que a la búsqueda de empleo se refiere, efectúa su diagnóstico sobre la causa profunda del problema. La intermediación en el mundo del trabajo, tal y como se da ahora, es depresiva, ineficaz y está desequilibrada. El sistema de anuncios y currículos desalienta a las personas y hunde completamente el mercado laboral.

Las grandes empresas se han dado cuenta de ello. Como señalamos en un artículo anterior, Google, que siempre había pedido un expediente académico impecable para acceder a su plantilla, ya no solicita ningún certificado, y su proporción de trabajadores sin licenciatura no para de crecer.

Miguel AyusoMiguel Ayuso

Maggiolo avisa sobre la crueldad que caracteriza al sistema educativo: la escuela y la universidad “forman” al individuo, no es el individuo el que se forma gracias a la educación. En la misma línea, Corinne Maier, autora del best seller ‘Buenos días pereza’, subraya la inutilidad real de los conocimientos que se imparten en las facultades, siendo la única finalidad práctica del diploma superior el de demostrar a un técnico de recursos humanos que hemos sido capaces de aguantar cinco años vacíos y estamos, por tanto, preparados para entrar en el atroz sistema laboral.

La desorientación es inevitable. Para comprender cuáles son las cuestiones de fondo, veamos qué valoración del contexto actual realiza el experto en comunicación italiano.

Diagnóstico de una crisis

Cuenta Maggiolo, en un encuentro TED, la anécdota que le sucedió cuando fue a dar una charla a un instituto. En clase había un adolescente que no deseaba explicar qué quería ser de mayor. El tímido Michele, que así se llamaba el chico, expresaba con temor su intención de marcharse a Nueva York para estudiar interpretación. Michele no se atrevía a hablar abiertamente sobre ello debido a que pocos días atrás su profesora se había mofado de él por este motivo.

El lector empezará a temer que estemos ante la clásica y fácil moraleja del “haz lo que te guste". No adelantemos acontecimientos.

Nadie contratará jamás a una enfermera robot, son los obreros los que van a desaparecer

Maggiolo asegura que esta historia representa el gran desafío que tenemos hoy en día como sociedad. Es el cambio que, según él, hay que realizar desde el empleo a la dedicación.

El empleo y el funcionamiento del mercado de trabajo tal y como se entendía desde la revolución industrial está completamente en crisis, por tres motivos: uno tecnológico, uno económico y otro social.

Por lo que respecta al tecnológico, el 50% de los puestos de trabajo están en riesgo de ser sustituidos por máquinas. Sin embargo, el italiano es claro: la tecnología no suplantará jamás las dedicaciones, sino los empleos: "Nadie contratará jamás a una enfermera robot, son los obreros los que van a desaparecer".

Las personas pasan el mismo tiempo en la oficina que en la cama y si pudieran elegir se quedarían, seguramente, en su casa durmiendo

Respecto a lo económico, Maggiolo señala cómo ha cambiado el concepto de productividad. Utilizar este termino como unidad de medida no tiene sentido, el trabajo de ocho horas, tampoco. Señala Maggiolo, por ejemplo, lo que sucede con la charla TED que está dando: “¿Qué productividad hay aquí? Uno habla y muchos escuchan”. Todos saben, sin embargo, que hay actividades que no son productivas y que tienen un enorme valor.

Por último, el problema social: antes las empresas que tenían más beneficios, poseían también el mayor número de empleados en plantilla. Ahora una multinacional como Whatsapp puede funcionar con tan solo 55 trabajadores.

No existe nada ilegal en conseguir empleo a través de otros. El 70 % de la gente encuentra trabajo a través de conocidos

El mercado laboral no está funcionando y encima la gente odia su puesto de trabajo. Las personas pasan el mismo tiempo en la oficina que en la cama y si pudieran elegir se quedarían, seguramente, en su casa durmiendo. Ante el panorama, Maggiolo es claro: no existe un momento mejor para hacer lo que a uno le dé la gana, ¿qué se puede perder?

“Si Michele se ha marchado a Nueva York, aunque viva en el peor barrio del Bronx, tendrá ahora mismo más posibilidades de éxito que quien piense como su profesora”. Eso sí, el nuevo cambio supone también una nueva premisa que a mucha gente le puede resultar incómoda porque no tendría ya ningún sentido separar la vida personal del trabajo: “el trabajo es fuerza con una dirección. El trabajo es la expresión de la energía vital orientada hacia un objetivo a largo plazo”.

Cambiar la manera de buscar empleo

De este modo, Riccardo Maggiolo ha establecido su marco teórico. Pero llega el momento de la verdad. Cómo encontrar trabajo de manera tangible y real.

El italiano ha creado una especie de asociaciones cooperativas a las que ha puesto el nombre de Job Clubs. Se trata de grupos con un mínimo de seis personas en paro, con cualquier tipo de competencia, que se ayudan mutuamente para encontrar una ocupación. Este fenómeno se ha extendido por toda Italia y se estima que existen 350 de estos clubes repartidos por su geografía.

Quema tu currículum. Es inútil y te convierte en un mero objeto en el proceso de selección laboral

La idea es clara: para encontrar trabajo lo que cuentan son las relaciones. Esto es verdad incluso en la etapa de formación superior. Como ya vimos en otro artículo, Pathik Pathak, director del Social Impacto Lab y profesor de la Universidad de Southampton, apunta que lo relevante de este periodo educativo son las actividades extraescolares, pues abren la posibilidad de ir creando una red profesional.

Hasta nuestro panadero o el portero de nuestro edificio pueden ser una fuente para encontrar trabajo. No existe nada ilegal en conseguir empleo de esta manera. El 70% de la gente encuentra trabajo a través de conocidos. Frente a la creencia general, esto no solo sucede en países como España o Italia. Pensemos, por ejemplo, en la relevancia que tiene en el mundo anglosajón una carta de recomendación escrita por una persona de confianza.

Maggiolo, en un artículo publicado en el ‘Bussiness Insider’, resume las seis reglas para entrar en un Job Club:

A. La primera y fundamental: quema tu currículum. Es inútil y te convierte en un mero objeto en el proceso de selección laboral. Es como si nos pusieran delante cinco carnets de identidad y tuviéramos que elegir con quién de esas personas queremos empezar una relación. La selección a través de un currículum se transforma en una caza al error y se elimina a un candidato porque ha obtenido un 9.5 en vez de un 10 en sus notas, o porque no ha salido bien en la foto. Por el contrario recomienda: envía una carta de presentación personalizada, llama directamente a la empresa o preséntate personalmente en la sede.

Las personas no se roban los puestos de trabajo entre sí: los crean. En algún momento de tu vida alguien te va a devolver el favor

B. Tómate el tiempo que necesites. Es verdad que hay gente con grandes necesidades, pero la mayoría de nosotros no va a acabar debajo de un puente. Es más productivo pensar en nuestra vida laboral a largo plazo que firmar el primer contrato precario que nos pongan delante.

C. Busca trabajo en aquello que te guste. Un empleo cualquiera no existe. A la larga, trabajar en lo que nos satisface nos aportará más beneficios que coger la primera opción que nos ofrezcan. La motivación será siempre el motor que nos permita que el trabajo perdure en el tiempo.

D. Coopera y no compitas. Encuentra gente que esté buscando trabajo como tú. Piensa que las personas no se roban los puestos de trabajo entre sí: los crean. En algún momento de tu vida alguien te va a devolver el favor.

E. Que no sea la empresa la que te elija, elige tú a la empresa. No esperes a que una organización presente una oferta de empleo en Internet. Muchas de las necesidades de trabajo de las empresas ni siquiera se publican.

F. Deja de quejarte. El trabajo es como nuestro tercer apellido y no tener uno puede causar una importante crisis existencial. Ante eso, no existe, por desgracia, otra solución que transformar toda esa frustración en algo positivo: cambia la energía desaprovechada que utilizas en lamentarte en proyectar una solución posible.

Alma, Corazón, Vida

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