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10 datos personales que jamás debes revelar en una entrevista de trabajo

Queremos agradar, queremos caer simpáticos y, sobre todo, queremos ese puesto. Sin embargo, debemos tener cuidado con no superar determinados límites peligrosos

Foto: El currículo desvela muchas cosas de nuestra vida; no tenemos por qué añadir muchas más. (iStock)
El currículo desvela muchas cosas de nuestra vida; no tenemos por qué añadir muchas más. (iStock)

Un segundo es suficiente para tener una primera impresión de una persona, incluso sin haber hablado con ella. Un segundo que puede ser vital si el encuentro tiene lugar en una entrevista de trabajo, donde cualquier elemento, por pequeño que parezca, puede aupar a un entrevistado como el candidato ideal o convertirlo en el primer descartado de la lista.

El maquillaje, el vocabulario o la vestimenta que se emplean pueden ser decisivos, pero lo más importante acaba siendo lo que se dice y cómo se dice. Por eso el candidato siempre debe dominar el lenguaje verbal y no verbal, puntualiza Gina Aran, profesora del máster de dirección y gestión de recursos humanos de la Universitat Oberta de Catalunya, en su libro 'Comunicación persuasiva para la entrevista de trabajo'. 

Cuando nos ponemos nerviosos, podemos empezar a ofrecer detalles sobre nuestra vida personal que no tienen cabida en una conversación de negocios, al reclutador no le interesa a qué partido político votamos, si acabamos de ser operados o si queremos tener hijos.

No es el momento de hablar de tu situación económica, ni mucho menos explicar que no estabas conforme con tu anterior sueldo

Disponemos de pocos minutos para que el seleccionador decida si somos aptos o no para el puesto, por lo que no hay ofrecer información personal que después pueda jugar en nuestra contra. Como recomendación, la revista 'Forbes' ha elaborado una lista con 10 aspectos personales que nunca debes revelar durante la entrevista si no quieres que te descarten.

Tu situación financiera 

No es el momento de hablar de tu situación económica, ni mucho menos explicar que no estabas conforme con tu anterior sueldo; eso tenías que haberlo comunicado en tu anterior trabajo. A pesar de que la conversación te pueda llevar a explicarle al entrevistador que no atraviesas un buen momento económico, nunca le supliques por el puesto, eso te restará posibilidades.  

Tu relación sentimental 

No tienes por qué explicar si estás casada o eres separado, explícale tu trayectoria profesional sin mencionar tu situación sentimental. 

Ante la típica pregunta “Hábleme de su vida personal” no debes mencionar tus relaciones, sino charlar sobre tus aficiones o habilidades que puedan ser significativas para el puesto al cual te postulas. Solo en el caso de que el trabajo implicara un cambio de residencia la conversación sobre tu pareja podría tener cabida. 

Problemas legales 

Si tu exmarido o exmujer te ha puesto una demanda, si montaste una empresa y te fue mal y ahora tienes varios juicios pendientes, al entrevistador no le interesa. Explicar que tienes problemas con la justicia no es la mejor forma de ganarse la confianza del reclutador.

¿Cuánto necesitan saber de verdad? (iStock)
¿Cuánto necesitan saber de verdad? (iStock)

Enfermedades

Si te operaron hace un mes, sufriste una enfermedad hace dos años o padeces un problema de salud crónico no tienes por qué explicarlo en una primera entrevista de trabajo, ya encontrarás la mejor ocasión.

Planes familiares

“¿Tiene pareja, hijos, quiere formar una familia, está embarazada?” Si alguna vez te han formulado estas preguntas debes saber que es ilegal. En España, la ley que regula lo que se puede o no preguntar en una entrevista de selección es la denominada Ley de Infracciones y Sanciones en el orden de lo social y, concretamente, su artículo 16, considera como infracción muy grave: “Solicitar datos de carácter personal en los procesos de selección o establecer condiciones, mediante la publicidad, difusión o por cualquier otro medio, que constituyan discriminaciones para el acceso al empleo por motivos de sexo, origen -incluido el racial o étnico-, edad, estado civil, discapacidad, religión o convicciones, opinión política, orientación sexual, afiliación sindical, condición social y lengua dentro del Estado.”

Sin embargo, es muy probable que alguna vez hayas de someterte a un cuestionario de esta índole. ¿Cómo salir del paso?  Si sientes que las preguntas vulneran tu intimidad o no guardan relación alguna con el puesto, no tienes obligación de contestarlas, pregunta cuál es el motivo por el que el entrevistador quiere conocer ese aspecto concreto o qué relación guarda esa pregunta con las responsabilidades del cargo.

Irse por los cerros de Úbeda si te preguntan a quién votas está absolutamente permitido

Salidas problemáticas de tu antiguo trabajo 

Algunas de las rupturas entre empresa y empleado pueden ser de lo más surrealistas, o incluso dignas de inspirar una escena de una comedia. Sin embargo, no proceden en una entrevista para un nuevo trabajo. Utiliza una respuesta aséptica como “necesitaba un cambio” o “fue un acuerdo de ambas partes”, con eso será más que suficiente. 

Religión

Solo en el caso de que la empresa forme parte de una tradición religiosa particular y únicamente contrate miembros de esa religión podrás hablar de la religión que profesas, si no, no es relevante que el entrevistador sepa si eres agnóstico, ateo o creyente

Postura política

Irse por los cerros de Úbeda en esta pregunta está permitido. Es más, evita como puedas contestar a esta cuestión de forma explícita, tu respuesta puede ser un motivo de conflicto si no es del agrado del reclutador, aunque no debería suceder, tanto si militas como si eres afiliado a un partido político o no te interesa la política, no es incumbencia de la empresa.  

Cuando nos ponemos nerviosos, tendemos a proporcionar información que nos puede meter en un aprieto. (iStock)
Cuando nos ponemos nerviosos, tendemos a proporcionar información que nos puede meter en un aprieto. (iStock)

Compromisos

Seguramente te preguntarán cuáles son tus aficiones fuera del trabajo, recuerda ser sincero, pero no te muestres muy entusiasta con ellas, sobre todo si suenan como actividades que requieren mucho tiempo y pueden consumir gran parte de tu energía. Si tus compromisos fuera del trabajo se pueden gestionar y no entran en conflicto con tu vida laboral puedes mencionarlos sin miedo.

Las quejas sobre antiguos jefes

La lealtad de un empleado es un requisito fundamental para las empresas, si criticas tu pasado laboral o hablas mal de tus anteriores compañeros de trabajo estarás generando desconfianza, ya que aducen que harás lo mismo cuando te vayas de la siguiente empresa, o simplemente porque pueden sospechar que resultas una persona conflictiva. Aunque tengas suficientes motivos para quejarte de tu anterior superior, lo recomendable es no entrar en valoraciones de ningún tipo o mostrar una opinión neutra. 

Alma, Corazón, Vida

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