LOS 'quant funds' y EL 'high frequency trading'

Quiénes se están haciendo ricos y por qué: las claves del futuro del capitalismo

La lista de los directivos de los fondos de cobertura que más dinero han ganado refleja cambios sustanciales en Wall Street y plantea algunas preguntas sobre el sistema

Foto: ¿Innovación o impuesto encubierto a los inversores? (iStock)
¿Innovación o impuesto encubierto a los inversores? (iStock)

'Institutional Investor' acaba de publicar la lista de los gestores de fondos de cobertura (hedge funds) que más ganan. Seis de los ocho primeros son directivos de 'quants funds', o fondos que operan a través de sistemas informáticos para orientar sus inversiones. La lista incluye a Ken Griffin de Citadel, Jim Simons de Renaissance Technology, y John Overdeck y David Siegel de Two Sigma.

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Esta clasificación apunta un cambio radical en la forma de invertir y en el modo de generar beneficios, que hace pensar a mucha gente del sector, como recoge 'Business Insider', que los traders, tal y como eran conocidos hasta la fecha, están en peligro de extinción. Hay una transformación evolutiva en marcha en Wall Street, y los viejos traders son parte del pasado. Como asegura Marty Chávez, de Goldman Sachs, "si tu trabajo es puramente manual y consiste sólo en hacer clic en los botones, más vale que comiences a mejorar tus habilidades desde ahora mismo”.

Operan con innovaciones tecnológicas y se anticipan al mercado con los mejores medios posibles, por lo que su éxito es coherente y natural

La tecnología se ha convertido en esencial en los procesos de decisión actuales, ya que permite procesar grandes cantidades de datos y predecir gracias a ellos los próximos comportamientos del mercado. Los hedge funds están invirtiendo en la contratación de programadores, expertos en datos e ingenieros informáticos, en la creencia de que la toma automatizada de decisiones va a ser crucial para generar beneficios. Incluso firmas como Goldman Sachs y JP Morgan se describen a sí mismas como empresas tecnológicas.

Cambio en el negocio

En definitiva, la tesis desde esta perspectiva es que se está produciendo un cambio en el modelo operativo, y que las empresas que mejor se están adaptando a él son las que salen triunfadoras. Son más modernas, operan con innovaciones tecnológicas y tratan de anticiparse al mercado con los mejores medios posibles, por lo que su éxito es coherente y natural.

El mercado de valores está constituido por un pequeño consorcio que está ganando muchos millones revendiendo los valores de inversores poco avisados

Pero hay otras interpretaciones de este auge de los quant funds y de su habitual high frequency trading, que indican una lectura menos amable y un punto más siniestra sobre la innovación y el uso de la tecnología. Dos inversores, Sal Arnuk and Joseph Saluzzi, publicaron en 2012 'Broken Markets: How High Frequency Trading and Predatory Practices on Wall Street Are Destroying Investor Confidence and Your Portfolio', donde señalaban que “el mercado de valores está constituido por un pequeño consorcio que está ganando miles de millones revendiendo los valores de inversores poco avisados”. Lo que existe no es un mercado eficiente, sino un oligopolio en el que unos cuantos jugadores se están haciendo ricos a costa de los demás.

No quieren que lo entiendas

El último libro de Michael Lewis, el autor de 'La gran apuesta', es 'Flash Boys' (Ed. Deusto), donde aborda la transformación del mercado bursátil y la llegada de estos nuevos jugadores. En su opinión, “el mundo se aferra a la vieja imagen del mercado bursátil porque resulta tranquilizadora y reconfortante, porque es extremadamente difícil imaginar lo que lo ha sustituido y porque los pocos que son capaces de explicártelo no tienen ningún interés en que la gente lo entienda”. Y no sólo porque los operadores humanos hayan sido sustituidos por ordenadores, software, líneas de altísima velocidad, programas funcionando y tomando decisiones por sí mismos, sino porque se han puesto en marcha un sistema que les permite ganar siempre.

Obtienen información privilegiada sobre lo que un inversor está tratando de hacer en un mercado y le ganan la carrera en los siguientes mercados

“Voy a utilizar un ejemplo. Si yo soy un trader ordinario en un banco, o un inversor en Manhattan, e intento comprar acciones, pulso un botón que dice que voy a comprar 10.000 acciones de Microsoft”, explicó Lewis al programa de la CBS 60 minutos. “La petición pasa por el túnel de Lincoln y llega a un lugar que se conoce como BATS. Allí esperan los traders de alta frecuencia, que tienen algoritmos capaces de determinar qué es lo que quiero hacer. En ese momento, compran las acciones que ha solicitado el minorista y las revenden a un mayor precio”.

“¿Están haciendo eso de verdad?”, preguntaba el presentador de la cadena televisiva, sorprendido ante la acusación. “Lo están haciendo, pero no para vencerme a mí, que es sencillo, sino para vencerse mutuamente”, explicaba Lewis, que recordaba que los traders ordinarios operan a una velocidad mucho menor que los de alta frecuencia, lo que permite que estos últimos saquen continuamente ventaja a sus competidores. Es lo que el autor denomina 'speed advantage', o ventaja por la velocidad, que es esencial en el nuevo modelo de trading.

3 sistemas para ganar dinero

En 'Flash Boys', Lewis ahondaba en la forma de funcionamiento del high frequency trading, señalando tres formas en las que ganan dinero gracias a esa mayor velocidad y a la precisión de sus equipos:

1. Ventajismo electrónico. Obtienen información privilegiada sobre lo que un inversor está tratando de hacer en un mercado y le ganan la carrera en los siguientes mercados. Al llegar antes, pueden operar con ventaja.

2. Arbitraje con primas. Se sirven de la nueva complejidad para apropiarse de los pagos ofrecidos por las bolsas sin llegar a proporcionar realmente la liquidez que dichos pagos supuestamente pretendían alentar.

3. Arbitraje de mercado lento. Es el más extendido, y tiene lugar cuando un operador de alta frecuencia es capaz de ver el precio de un tipo de acciones en un mercado y explotar las órdenes de otros mercados antes de que estos sean capaces de reaccionar al cambio. Podían comprar a 79,99 las acciones que un inversor quería adquirir, y venderlas a 80,01 en todos los demás mercados antes de que los precios oficiales tuviesen tiempo de cambiar. Esto, afirma Lewis, ocurría todos los días y a todas horas, y generaba más miles de millones de dólares al año que las otras dos estrategias combinadas.

Unos pocos operadores se quedan con parte del dinero del resto de inversores, algo que Lewis califica como “un impuesto encubierto a la inversión”

La cuestión, desde este punto de vista, no es si las bondades de la tecnología produce instrumentos más precisos y hace las tareas más sencillas y las decisiones más fáciles, sino de saber si el mercado de valores se ha convertido en un instrumento esencial de redistribución de la riqueza, donde unos pocos operadores, que tienen la capacidad para invertir en los equipos y conexiones más potentes, se quedan con parte del dinero del resto de los jugadores, algo que Lewis califica como “un impuesto encubierto a la inversión”. En este escenario, “si eres un inversor normal y corriente, estás prácticamente indefenso”.

Son dos visiones muy distintas respecto de las causas de los beneficios que están obteniendo los 'quant funds' y del uso real de la tecnología, y que subrayan un dilema importante: ¿nos dirigimos hacia un escenario en el que la innovación premiará a los actores más inteligentes o serán los adelantos técnicos los que permitan que pocos y poderosos actores extraigan las riquezas de los demás?

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