una idea del "rey de los hedge fund"

Point 72, la academia donde forman a los guerreros de Wall Street

La Point 72 Academy es la primera escuela de Wall Street destinada entrenar a los egresados más talentosos para que trabajen en fondos de inversión

Foto: La academia en la que te enseñaran a ganar muchísimo dinero. (iStock)
La academia en la que te enseñaran a ganar muchísimo dinero. (iStock)

Los 'hedge fund', fondos de inversión de alto riesgo o “fondos de cobertura”, si traducimos literalmente la expresión inglesa, fueron unos de los protagonistas de la crisis financiera de 2008. Aunque su funcionamiento es difícil de entender para el común de los mortales –John Lanchester lo explica mejor que nadie–, básicamente se encargan de realizar operaciones financieras de un enorme riesgo, poco o nada reguladas, que se compensan con unos beneficios desorbitados. Y es por esto que todos los depredadores de Wall Street quieren trabajar en uno de ellos.

Para que te contraten en un 'hedge fund' no sólo tienes que ser el primero de la clase. Tienes, además, que pasar un par de años de becario en un banco de inversión, haciendo el trabajo sucio: rellenando plantillas de Excel y presentaciones de Power Point en jornadas laborales maratonianas.

Pero la cosa está cambiando. Algunos estudiantes más avispados tratan de hacer prácticas directamente en los 'hedge fund', donde el trabajo es más interesante y pueden llegar a tomar incluso decisiones sobre compras. Y los fondos de inversión, que siempre buscan lo mejor de lo mejor, están empezando a contratar a personal muy joven cuyo talento no quieren dejar escapar.

Con este fin ha nacido la Point 72 Academy, la primera escuela de Wall Street destinada, simple y llanamente, a entrenar a los egresados más talentosos para que trabajen para uno de los más poderosos inversores. Point 72 maneja el capital de Steve Cohen, el 106 hombre más rico del mundo, bautizado por el 'Wall Street Journal' como “el rey de los 'hedge funds”. Tiene una cartera de inversión de unos 10.000 millones de dólares. Y juega duro, como su jefe.

Cohen logró hacerse con 2.400 millones de dólares en 2013 pero, ese mismo año, su compañía SAC Capital Advisors fue condenada a pagar una multa de 1.200 millones de dólares por tráfico de información privilegiada. Cohen no llegó a ser imputado por el escándalo (que golpeó a ocho de sus compañeros), pero firmó un acuerdo con el Gobierno, en nombre de su empresa, por el cual tiene que devolver gran parte de sus ganancias a los clientes. Fue entonces cuando rebautizo la compañía como Point 72. Y vuelta al ruedo.

La academia que paga por aprender

El primer curso de la academia de Point 72 se inauguró el pasado agosto y sólo cuenta con 12 estudiantes, escogidos entre 400 candidatos. Todos, claro está, de primerísimo nivel. “Se exponen al trabajo con empresas y a la alta dirección a una edad muy temprana de una forma que no es viable en otras compañías”, explica en 'Business Insider' la directora de la academia, Jaimi Goodfriend; la mujer que dirige una escuela en la que todos los alumnos son hombres.

Los 'hedge fund' solían reclutar a jóvenes que llevaran, como poco, varios años trabajando como analistas en los bancos de inversión y, después, tenían que pasar 18 meses aprendiendo hasta entrar formalmente en la compañía. Este proceso de selección empleaba numerosos recursos, pues se tenía que localizar el talento y, después, readiestrar a los nuevos contratados.

El trabajo no está garantizado tras finalizar la formación, pero la intención es que la mayoría de estudiantes se queden en la firma

Gracias a la academia, es el talento el que llama a la puerta. “Hay muchos vacíos que rellenar antes de que seas productivo como inversor y pasar dos años trabajando en un banco no es suficiente para ser esa persona”, explica Goodfriend. Además, en ese tiempo, cualquier otra empresa puede llevarse a los talentos que destaquen. La academia acorta todo este proceso: busca a los 'cracks' de cada generación para retenerlos antes de que se vayan a otra parte.

¿Y que enseña la academia a estos cerebritos? En primer lugar, clases avanzadas de economía, finanzas, contabilidad y estadística. En segundo, el trabajo real: investigación empresarial y modelación. Después de 10 meses, los alumnos manejan inversiones reales bajo la supervisión de un profesor y, tras esto, empiezan a rotar en los distintos equipos de gestión de carteras.

En total el programa dura 15 meses, pero hay estudiantes que pueden empezar a trabajar en la compañía, si destacan especialmente, a partir de un año. El trabajo no está garantizado tras finalizar la formación, pero la intención es que la mayoría de estudiantes se queden en la firma. Ahora bien, mientras están en la academia reciben un sueldo que no es público pero que, según han compartido los estudiantes con 'BI', es similar al de cualquier becario de Wall Street.

Steve Cohen. (Reuters)
Steve Cohen. (Reuters)

¿Qué tipo de alumnos se buscan?

No todos los alumnos tienen los mismos antecedentes. Algunos acaban de salir de la universidad –en su mayoría, claro, de un centro de la Ivy League–, otros están en los últimos cursos de la carrera y otros vienen ya de trabajar en bancos de inversión. Un estudiante, incluso, es analista de investigación en la propia compañía, pero se presentó a la academia para dar el salto a un puesto como director de inversiones, el objetivo al que todos aspiran.

Aunque el ritmo de trabajo en la academia es más pausado que en la mayoría de prácticas del mundo de las finanzas, no deja de ser duro y requiere de un mayor esfuerzo intelectual. El termostato de las habitaciones está a una temperatura baja para que los estudiantes espabilen. Y, de hecho, los estudiantes se ven obligados a vestir los forros polares con el logo de la empresa. Todo muy corporativo.

Pero, además, de tener la capacidad para aguantar el frío vistiendo una prenda ridícula, Point 72 busca a aspirantes que cumplan los siguientes requisitos:

- Estudiantes de tercer y cuarto curso de grado con pasión por los mercados de capitales, que debe demostrarse por la participación en organizaciones de estudiantes relevantes, competiciones financieras, cursos académicos relevantes y otras actividades.

- Estudiantes de ciencias puras o ingeniería con inquietudes intelectuales.

- Estudiantes de profesiones liberales con expedientes de alto rendimiento interesados en aprender nuevas habilidades.

- Un compromiso total para actuar siempre con profesionalidad e integridad.

- Un fuerte deseo de aprender, inquietud intelectual y creatividad.

- Habilidades de liderazgo, capacidad para adaptarse a las críticas y compromiso con el rendimiento.

- Búsqueda constante de la excelencia.

- Tenacidad y voluntad de afrontar los retos que se presenten.

Alma, Corazón, Vida

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