“ES MÁS CUESTIÓN DE HÁBITOS QUE DE ALIMENTOS”

El método de la dieta coherente para adelgazar y no volver a ganar peso

La nutricionista Amil López expone un método para adelgazar basado en el control emocional, además de la combinación y distribución de alimentos

Foto: Los alimentos alcalinos, como el brócoli, y las verduras frescas son muy importante en la dieta coherente. (Corbis)
Los alimentos alcalinos, como el brócoli, y las verduras frescas son muy importante en la dieta coherente. (Corbis)

Los malos hábitos alimenticios están influenciados en la mayoría de los casos por el denominado factor emocional. Comer de forma compulsiva y sentir la necesidad de ingerir alimentos con una elevada carga calórica, normalmente dulces o comida basura, depende de ciertos estados de ánimo como el estrés o la tristeza. Una circunstancia a la que no siempre se le da la suficiente importancia cuando se pretende adelgazar, pero que muchos especialistas comienzan a destacar como la clave para alcanzar el peso ideal y mantenerlo a lo largo del tiempo.

Este es el caso de Amil López, que además de farmacéutica y nutricionista, es especialista en dietas personalizadas. En su último libro, Adelgaza con la dieta coherente, expone un método basado en el control emocional, además de la combinación y distribución de alimentos. Como explica esta especialista a El Confidencial, “es vital el coaching, no sólo con nutricionistas, sino también con psicólogos, para evitar comer por motivos emocionales. El cambio de hábitos tiene que estar guiado por un profesional con experiencia, que motive, ayude a resolver la base de los problemas emocionales que te hacen comer, o por lo menos a relajarse, y resuelva dudas sobre alimentación en tiempo real”.

La gran mayoría de las personas que siguen un régimen alimenticio para adelgazar lo hacen sin atención personalizada, lo que provoca unos elevados porcentajes de abandono o que se produzca un efecto rebote cuando se logra terminar. “Casi todo el mundo sabe cuáles son los alimentos saludables y cuáles no, pero existen otras cuestiones y costumbres instauradas desde la infancia que pueden ser negativas y que desconocemos o somos incapaces de cambiar por nosotros mismos”, añade López.

Las tecnologías de la información son una de las herramientas imprescindibles en este método de coaching, ya que permiten que los pacientes pregunten a un equipo de psicólogos y nutricionistas mediante las redes sociales, videoconferencias o por aplicaciones de mensajería como el WhatsApp. Así, apunta la nutricionista, “cuando un paciente está en el supermercado o tiene dudas de si puede comer algo o no puede preguntarnos a nosotros, que al mismo tiempo trataremos de motivarlo para que siga los hábitos más saludables y la dieta personalizada que le enviamos por correo electrónico cada semana”.

El círculo vicioso de las dietas milagro

Para la nutricionista es un error reducir de forma drástica la ingesta de alimentos durante una temporada más o menos breve para adelgazar de forma rápida, ya que así sólo se atacará la punta del iceberg del problema y se volverá a engordar a la misma velocidad. “Este es el problema, por ejemplo, de las dietas milagro, que reducen la velocidad del metabolismo porque el organismo se acostumbra a comer poco, y cuando vuelves otra vez a comer como antes se engorda más rápido”, asegura López.

Los alimentos que se comen a primera hora de la mañana se asimilan más rápidamenteSe trata de un círculo vicioso porque cuantas más veces se realicen estas dietas más costará mantenerse luego en el peso ideal. Al reducir la ingesta de alimentos, el metabolismo activa unos mecanismos que lo hacen eficiente para sobrevivir con pocas calorías, por lo que se ralentiza de manera crónica y luego es muy difícil que vuelva a acelerarse.

Esta complicación se hace más acusada durante la menopausia, cuando el metabolismo se ralentiza por razones biológicas, advierte la nutricionista. Frente a ello, en su anterior libro (Activa tu metabolismo con la dieta coherente) propone seguir una tabla de tonificación muscular, que consiste en realizar ejercicio de forma concentrada por cadenas musculares durante diez minutos al día. “Esta tabla sirve para activar el metabolismo y conseguir la sensación de agujetas, lo que hace que el músculo siga demandando energía y, por tanto, quemando grasas”.

La importancia del desayuno con proteínas

La personalización de la dieta alimenticia es otra de las patas principales de este método. El primer paso, describe López, consiste en “dar un paso atrás, evaluar los antecedentes personales y adaptar el régimen a las costumbres, los horarios, o los gustos del paciente”. En esta fase, llamada de inducción, se planifica la ingesta de alimentos primando la combinación y, sobre todo la distribución. El desayuno es la comida más importante, teniendo que ser este lo más completo y equilibrado posible.

Ciertos alimentos, bien combinados y distribuidos, pueden llegar a ser sustitutivos de la medicación“El ayuno nocturno activa los mecanismos de ahorro energético, por lo que los alimentos que se comen a primera hora de la mañana se asimilan más rápidamente”, asegura López. En esta comida es imprescindible evitar los azúcares sencillos y primar las proteínas “para equilibrar los niveles hormonales”. Asimismo, la nutricionista recomienda tomarse un vaso de agua con unas gotas de limón para que el metabolismo se active correctamente y se evite la acidez.

Con un desayuno potente aumenta la sensación de saciedad durante el resto del día, lo que evita picar entre horas. Por tanto, el desayuno debe ser más importante que la comida y ésta que la cena. Es decir, “hay que seguir el dicho de desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo”.

Alimentos que curan

Los alimentos alcalinizantes, como el brócoli o la coliflor, son también la base de la pirámide nutricional de esta dieta, insiste la autora, junto a otros como los frutos secos o el aceite de oliva, pues “las grasas buenas ayudan a eliminar los depósitos grasos perjudiciales. A poder ser, es preferible comer verduras de temporada y ecológicas, pues “cuanto más se alargue la cadena de distribución menos contenido nutricional tendrán los alimentos debido a su mayor oxidación”.

Por el contrario, hay que limitar las carnes rojas y los aceites refinados, “que generan una inflamación silenciosa y aceleran patologías crónicodegenerativas, así como la fibromialgia o la hipertensión”. En este sentido, es importante conocer los hábitos alimenticios de cada paciente, pues muchas patologías, sobre todo el colesterol o la diabetes, están provocadas por el tipo de alimentación. De hecho, la dieta coherente también se puede adaptar para mejorar la salud y no sólo para adelgazar, llegando a convertir ciertas comidas en sustitutas de la medicación.

La segunda fase de este método, llamada fase Coher, se activa una vez que se esté al 10% de cumplir el objetivo de pérdida de peso. Sólo entonces, explica López, se puede comer de todo siempre y cuando se combinen bien los alimentos. Por ello es importante que en cada comida haya proteína, hidratos de carbono de baja carga glucémica y grasas favorables (aceite de oliva, frutos secos o aguacate, por ejemplo). “En la primera fase priman más los resultados, mientras que en la segunda se trata de mantenerse en el peso ideal y no volver a recuperarlo”.

Alma, Corazón, Vida
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