Fichados de spotify, Twitter, Microsoft... y despedidos

Fichajes a lo grande y despidos en un mes: la sangría de la 'startup' española Jobandtalent

Jobandtalent, la que era una de las 'startups' españolas más prometedoras, se desangra entre despidos y pérdidas millonarias. Y no solo eso: sus empleados se sienten engañados

Foto: Parte del equipo de ingeniería de Jobandtalent, varios de ellos despedidos esta semana. (Foto: Jobandtalent)
Parte del equipo de ingeniería de Jobandtalent, varios de ellos despedidos esta semana. (Foto: Jobandtalent)

"Me siento totalmente engañado. Y decepcionado". Así intenta explicar Ramón Argüello algo casi inexplicable. Hace un mes este madrileño de 33 años dejó el que para muchos sería el trabajo de su vida: ingeniero de 'software' en Twitter en Londres. Llevaba más de cuatro años en la red social. "Estaba muy contento, las condiciones eran fantásticas. A principios de verano me contactó un 'headhunter' para ofrecerme un puesto en Jobandtalent. Parecía una gran oportunidad", relata Argüello a Teknautas. Jamás sospechó que tras interminables entrevistas, llamadas y negociaciones, tras aceptar por fin el puesto, mudarse a Madrid y cambiar su vida, vendría lo peor: el despido a las cuatro semanas de comenzar. Y con él, 40 compañeros más que se fueron a la calle este jueves junto a los 33 que la empresa echó en octubre. En total, sumando contratos temporales, se ha recortado un 34% la plantilla en solo dos meses: de 350 empleados a 230. Es la triste sangría de Jobandtalent, una de las 'startups' españolas más prometedoras que ahora lucha por seguir a flote.

Argüello, programador de iOS, ha mantenido el móvil apagado desde el jueves. "Lo encendí y tenía mil llamadas. He decidido hablar ahora porque lo que ha ocurrido me parece muy irresponsable. Los fundadores de la empresa han jugado con las ilusiones, la vida y las economías de mucha gente", relata. Y no es el único caso de despido 'express'. Otro empleado, desarrollador de Android, dejó su trabajo en la red social de empleo Xing en Hamburgo, Alemania, para venirse a Madrid como un fichaje estrella más de Jobandtalent. Llevaba solo diez días en el puesto cuando le comunicaron su despido.

Me siento engañado: en octubre me enteré de los despidos, pregunté a Jobandtalent y me aseguraron que todo iba bien, que era algo puntual

"No quiero que nadie piense que soy un exempleado resentido. He trabajado con un grupo de personas excepcional, había un talento técnico enorme. Y la misión de la empresa y la forma en la que se perseguía me parecían acertadas. Pero me siento engañado por el proceso de contratación: cuando en octubre me enteré de que hubo una primera ronda de despidos aún no había dejado Twitter. Pregunté a Jobandtalent y me aseguraron que todo iba bien, que era algo puntual por bajo rendimiento de los afectados", explica Argüello.

Nada más lejos de la realidad. En ese momento la compañía acumulaba pérdidas millonarias que se multiplicaban año a año. Y, según inversores y exempleados consultados, nada hacía predecir un cambio de tendencia a mejor. Más bien todo lo contrario. "Les hemos fallado. En octubre, cuando se hicieron los primeros recortes, no había plan de ir más allá. Pero todo cambió. Soy el responsable y les pido disculpas", dice a este periódico Juan Urdiales, cofundador de Jobandtalent.

Avalancha de contrataciones

El caso de Argüello y el desarrollador de Android son solo los más sangrantes entre decenas de despidos e historias personales, pero ejemplifican muy bien la esquizofrénica situación que vive la 'startup'. Nacida a comienzos de 2009 de la mano de los emprendedores Felipe Navío (ex Tuenti y McKinsey) y Juan Urdiales (fundador de Pluscuamperfecta), aspiraba a convertirse en la web de empleo de referencia en España. La idea era sencilla: un portal en el que las empresas podían pescar candidatos, y viceversa. Se inspiraba en 'startups' de Silicon Valley como LinkedIn, que llevaba pocos meses de aventura. ¿El modelo de negocio? Cobrar a las empresas por publicar anuncios y a los candidatos por programas de formación.

De izquierda a derecha, Felix Ruiz, presidente ejecutivo de Jobandtalent, Juan Urdiales, cofundador y coCEO, y Felipe Navío, cofundador y coCEO.
De izquierda a derecha, Felix Ruiz, presidente ejecutivo de Jobandtalent, Juan Urdiales, cofundador y coCEO, y Felipe Navío, cofundador y coCEO.

Ya en el 2010 las predicciones de Urdiales y Navío parecían demasiado ambiciosas: facturar 10 millones de euros en tres años. Nunca llegaron ni a la mitad. Hoy aseguran haber ingresado cuatro millones de euros en 2015, pero no confirman las pérdidas, que fuentes cercanas a la compañía sitúan entre 3 y 3,5 millones de euros. Las cuentas depositadas en el Registro Mercantil hasta 2014 cifran los ingresos de ese año en 1,06 millones de euros (un 38% más que en 2013), pero las pérdidas en 2,5 millones (un 670% más que el año anterior). Es decir, los ingresos aumentaban a buen ritmo, pero las pérdidas, alimentadas principalmente por los gastos de personal, estaban desbocadas.

"Creo que vivieron una burbuja de emoción, pensaban que todo iba a crecer sin parar y no fue así. En algún punto la gestión del proyecto se les fue de las manos y cuando se dieron cuenta ya era demasiado tarde. Hace dos meses nos dijeron que todo iba bien, y no era cierto. No creo que hayan mentido, pienso que de verdad se veían capaces de sacarlo adelante y se han equivocado", explica a Teknautas uno de los afectados por los despidos este jueves. Su diagnóstico: se creció demasiado rápido antes de tener apuntalado un modelo de negocio viable. Se creció en base a promesas y expectativas que, de momento, no se han cumplido.

El gasto en personal casi se triplicó entre 2013 y 2014 hasta los €2,6 millones. Y se continuaron cerrando grandes rondas de financiación

Varias cifras lo demuestran. El gasto en personal casi se triplicó entre 2013 y 2014, pasando de 900.320 euros a casi 2,6 millones. Y pese a las elevadas pérdidas, se continuaron cerrando algunas de las mayores rondas de financiación vistas en España. La última el pasado junio, de 42 millones de dólares, liderada por el fondo Atomico del creador de Skype, Niklas Zennström. En total, 85,4 millones de dólares de financiación desde 2009, pero con un matiz revelador: 81 millones se firmaron en los tres últimos años. Semejante avalancha de dinero no sale gratis.

"La entrada de tanto capital de fondos de inversión les ha obligado a sanear el negocio a marchas forzadas, a ser rentables. Y ese es el problema. Se venía de una plantilla sobredimensionada que no se recortó a tiempo. Todo lo contrario. Se siguió contratando a ciegas. Solo entre mayo y septiembre de este año se incorporaron a 20 personas en el departamento técnico, algunos con sueldos por encima de la media de mercado. Luego se frenó. Pero ya era tarde", explica otro empleado despedido. Y no valía contratar a cualquiera. Se fichaba a lo grande y a los mejores, 'robando' empleados a Spotify, Microsoft o Twitter.

El equipo de Jobandtalent.
El equipo de Jobandtalent.

Este periodo de crecimiento desmesurado coincidió además con otro momento clave para la 'startup': el cambio de modelo de negocio. De portal de empleo centrado en grandes empresas y trabajo cualificado pasó a convertirse en una aplicación móvil, en una especie de ETT virtual centrada en 'pymes' y empleo de menor cualificación. El giro se produjo a comienzos de año para responder a la feroz competencia de 'apps' como JobToday y CornerJob. Y la respuesta fue radical. Jobandtalent cerró su web, se transformó en 'app' y se lanzó a una avalancha de contrataciones.

"Fue un error y el responsable soy yo. El crecimiento fue mayor del que deberíamos haber tenido, pero la situación era también muy concreta, de una brutal competencia y de cambio de modelo", reconoce a Teknautas Juan Urdiales, cofundador de la compañía. "El giro era lo que había que hacer, no quedaba otra, pero se hizo mal, fatal", dice un exempleado.

Mala gestión y... ¿mal producto?

Si bien ninguna de las fuentes consultadas, incluso los propios cofundadores, discuten los graves errores de gestión, donde sí hay discrepancia es en la calidad y efectividad del producto, de la aplicación. Y el debate se centra en el algoritmo que recomienda candidatos a las empresas. "Se ha publicado que ese algoritmo no existe, que es humo, y eso es falso y absurdo. Claro que existe. Yo he estado trabajando en él, lo sé. Otra cosa es que no funcione bien, y no lo hace. Se está intentando aplicar 'machine learning' y redes neuronales, pero son técnicas muy complejas, y de momento no se ha conseguido", explica uno de los exempleados.

Se han publicado muchas mentiras. Como lo de que había megafiestas y se llevaban a los inversores de copas para conseguir más financiación

"Decir que el algoritmo es humo son declaraciones en caliente, muy injustas con el trabajo de decenas de compañeros. Es falso. El equipo que trabaja en ello ha quedado en el puesto 11 de 300 en competiciones internacionales como Recsys, donde participaban desde Netflix a Amazon. No es perfecto, pero funciona. El humo está en la gestión, no en la tecnología", explica otro trabajador despedido esta semana.

Varias fuentes consultadas en diferentes niveles de responsabilidad y afinidad con la dirección de Jobandtalent señalan a factores adicionales como los salarios. Y en este frente sí hay coincidencia. "No es cierto que hubiera salarios desmesurados. De un total de 90 personas en el equipo técnico, unos pocos, los más experimentados, estaban por encima de la media de mercado, en torno a 60.000-70.000 euros anuales, pero el resto se distribuía entre 40.000 y 50.000", explica una fuente. "El problema no era de salarios, era de sobredimensionamiento de plantilla", dice otra.

"Se han difundido muchas mentiras de gente resentida. Como lo de que había megafiestas y se llevaban a los inversores de copas para conseguir más financiación. Es cierto que en alguna fiesta hubo excesos, se alquiló un chalet, autobuses... pero es errar el tiro, eso no afectó a la estabilidad financiera de la empresa", dice una fuente consultada. "El dinero no se quemó por ahí, se quemó en las pésimas decisiones de gestión", apunta otra. "¿Alguien se va a creer que a inversores que vienen de Google, Uber o Skype, que revisan con lupa tu negocio, se les va a convencer para invertir millones llevándotelos de copas?", señala una tercera fuente.

Tras el terremoto ocurrido esta semana, el futuro de la empresa es una incógnita. Urdiales evita dar cualquier tipo de previsión de ingresos y pérdidas para 2016. "Solo puedo decir que tenemos 1.000 empresas de pago y estamos creciendo al 30% mensual en ingresos". ¿Sobre qué nivel de pérdidas? "No puedo dar esas cifras, pero poco a poco nos vamos acercando a la rentabilidad. Y en unos meses realizaremos una ampliación de capital, lo que nos situará en una posición más cómoda", explica.

Solo Urdiales, Navío y sus inversores conocen la verdad detrás de los datos y el potencial real de la empresa. Pero hay algo indiscutible: para muchos empleados y (cada vez más) exempleados, Jobandtalent es ahora sinónimo de decepción y engaño. "Yo quiero creer que no me engañaron, que todos actuaron de buena fe, pero lo triste es que nunca lo sabré a ciencia cierta", dice Ramón Argüello. Sus planes de futuro son ahora muy diferentes a los que tenía hace solo un mes, cuando aterrizó de vuelta en Madrid tras más de nueve años en Londres. "Solo quiero acabar el año tranquilo y en 2017 no me queda otra: empezar a buscar trabajo".

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