recopilación de las noticias del año

De Einstein a Plutón: diez momentos de 2015 en que la ciencia fue noticia

En 2015 celebramos la llegada a Plutón y lamentamos la muerte de uno de los últimos rinocerontes blancos. Ha sido un año lleno de ciencia, y recogemos aquí algunos de esos momentos
Foto:

A dos semanas de que termine el año, comienza el momento de recopilar lo que ha sido el 2015, y en materia científica ha sido un año muy completo: desde el descubrimiento de un nuevo homínido hasta la desaparición de cientos de especies, representada por la muerte de una de las últimas rinocerontes blancos; de la llegada a Plutón a la confirmación de la presencia del agua en marte; del acuerdo global contra el cambio climático al centenario de la teoría de la relatividad general de Einstein... Estos son diez momentos de 2015 en que la ciencia fue noticia. 

1. ¡Hola, Plutón!

Como hacer un hoyo en uno cuando el golfista está en Nueva York y el hoyo en cuestión está en Los Ángeles. Así describía la NASA en una viñeta la dificultad de la misión que había llevado la sonda New Horizons hasta Plutón y que culminó el pasado 14 de julio cuando la sonda se acercó al más lejano de los planetas (planeta enano en esta ocasión) de nuestro Sistema Solar. La New Horizons partió de la Tierra el 19 de enero de 2006 y ha pasado casi una década en camino. 

Plutón era hasta este verano el único de los grandes cuerpos de nuestro sistema que no había sido visitado. New Horizons se acercó hasta él, a 4.500 millones de kilómetros, para contarnos qué aspecto tiene y qué se ve desde allí. Envió las fotografías más precisas que teníamos de Plutón hasta el momento. También datos y mediciones que ayudarán a entender cómo encaja este planeta enano con el resto de los integrantes del Sistema Solar, formado por dos grupos de planetas: los rocosos del interior (Mercurio, Venus, Marte y la Tierra) y los gigantes gaseosos del interior (Júpiter, Saturno Urano y Neptuno). Plutón no encaja en ninguno de ellos. 

La naturaleza de Plutón, la relación con su satélite Caronte y su tamaño exacto son algunas de las preguntas que la New Horizons está ayudando a responder. La fiebre por las grandes misiones de la exploración espacial que Curiosity, Rosetta y Philae recuperaron ha seguido en 2015 con Plutón. La llegada de la sonda se vivió como un éxito y las redes sociales saludaron con entusiasmo el encuentro. 

2. Cien años de relatividad

El 25 de noviembre de 1915, Einstein presentaba su teoría de la relatividad general, que venía a completar la de la relatividad especial que ya había presentado unos años antes. En celebración del centenario de tan ilustre (y compleja) idea, Einstein ha sido noticia en este 2015. Desde intentar explicar sus teorías (algo nada sencillo, que en Teknautas intentamos con este artículo) hasta reconocer todos los avances posteriores que no habrían sido posibles sin ellas.

Pero quizá lo más interesante haya sido echar la vista hacia atrás y comprender cómo una teoría que nació como algo irrelevante para unos pocos se ha convertido en un elemento central de muchas ramas de la ciencia y la tecnología hoy en día. La teoría de la relatividad de Einstein fue uno de los momentos de cambio más importantes de la historia de la ciencia, que significó una reinvención de nuestra comprensión del cosmos y una revitalización de la Física, que a finales del siglo XIX creía haber respondido a todas las preguntas importantes.

De forma que las teorías de Einstein no son solo relevantes en sí mismas, sino también como ejemplo de que la ciencia nunca se termina, que saber algo solo abre nuevas preguntas y que siempre puede aparecer una nueva idea que desbarate todo lo que creíamos saber y nos toque empezar de nuevo, desde otro punto de vista más agudo, con más herramientas y apoyándonos en los que llegaron antes que nosotros, pero empezar de nuevo al fin y al cabo. 

3. La biodiversidad en peligro

Estamos tristemente acostumbrados a escucharlo y por eso apenas prestamos atención, pero los científicos no se cansan de advertirlo. Investigadores de la Universidad de Connecticut lo hacían una vez más en el mes de marzo: una de cada seis especies del planeta está amenazada por el cambio climático y el riesgo irá en aumento confirme aumenten las temperaturas. En la actualidad, el 2,8% de las especies está el peligro, un porcentaje que subirá al 5,2% si se cumple el objetivo de limitar el calentamiento a 2 grados. Pero si esto no se logra, y las temperaturas suben 3 grados, el riesgo aumenta al 8,5%. Si la tendencia actual se mantiene, podrían desaparecer el 16% de las especies terrestres.

No fue a causa del cambio climático sino de una acción mucho más directa del hombre, la caza furtiva, pero hace apenas unas semanas vivimos un paso más hacia la irreversible desaparición de una de esas especies, el rinoceronte blanco, que se ha convertido en emblema de la responsabilidad del hombre en la extinción de muchas especies. Nola, una rinoceronte anciana que vivía en el Zoo de Sandiego, moría el 22 de noviembre. Tras su muerte solo quedan otros tres ejemplares en el mundo, con lo que su extinción completa es solamente cuestión de tiempo. 

Pero no todas las noticias en este campo han sido tan sombrías, y una vez más se cumple aquello de que la vida siempre se abre camino, incluso en los lugares más insospechados. Chernóbil es conocido como el escenario del accidente nuclear más grave de la historia, pero casi tres décadas después se ha convertido en un santuario para la fauna salvaje, según reflejaba un estudio publicado el 5 de octubre. Alces, corzos, jabalíes y lobos campan a sus anchas sobre territorio contaminado, algo que no parece haber afectado a su número, a causa de la nula presencia humana. 

Jabalíes frente a una alambrada. (Valeriy Yurko)
Jabalíes frente a una alambrada. (Valeriy Yurko)

4. El cambio climático

El 12 de diciembre dábamos la noticia sobre cambio climático, no del año, sino quizá de la década: la Cumbre del Clima de París cerraba con un acuerdo global para actuar contra el calentamiento global y evitar que éste supere los 2 grados de aquí a finales de este siglo. Tras dos semanas de negociaciones, y con el recuerdo de anteriores cumbres fallidas, el acuerdo se celebró como algo histórico por parte de los participantes. 

Y lo era. Por primera vez el pacto no diferenciaba entre países ricos y países pobres, sino que adjudicaba a cada país unos objetivos según su capacidad y responsabilidad, y establecía un fondo de ayudas para que los estados en vías de desarrollo tuviesen el apoyo económico de la comunidad internacional para hacer frente a las consecuencias del cambio climático. Además, sería un acuerdo legalmente vinculante, lo que supone la posibilidad de pedir cuentas a los países.

Claro que no era ni mucho menos perfecto. Para empezar, porque la vinculación legal no afectará a los límites de emisiones, un punto decisivo y complicado de cumplir. Pero también porque, como ha señalado la comunidad científica en muchas ocasiones, ese límite de 2 grados en el aumento de las temperaturas no es sencillo ni asegura que se vayan a evitar los peores efectos del cambio climático. De hecho, sumando los compromisos de los países hasta ahora, las temperaturas subirían en total 3 grados, y no 2. Hará falta trabajo y compromisos posteriores para alcanzar un objetivo que no es más que una forma de paliar lo provocado hasta ahora. 

5. Homo Naledi, ¿el primer Homo?

Reconstrucción del 'Homo naledi'. (Mark Thiessen/National Geographic)
Reconstrucción del 'Homo naledi'. (Mark Thiessen/National Geographic)

El 10 de septiembre de este 2015 conocíamos al Homo naledi, un grupo de 15 individuos hallados en Sudáfrica pertenecientes a lo que parece una nueva especie que podría ser, aseguraban sus descubridores, el primer Homo de la historia, del que habríamos derivado nosotros. Se trataba de un homínido de 1,50 metros de altura y unos 50 kilos, con un tronco similar al de los australopithecus y un cráneo pequeño, con la forma del de el Homo hábilis o el erectus. Sin embargo, sus extremidades sí eran parecidas a las nuestras, con las manos y las muñecas aptos para utilizar herramientas.

Sin embargo, hará falta más investigación para aclarar qué significa exactamente este descubrimiento. Por ejemplo, si se trata de una especie completamente nueva o no. El hecho de que hayan aparecido 15 individuos convertirá este nuevo yacimiento en una referencia, por lo completo de los restos, pero eso no significa necesariamente que no se hayan encontrado otros restos similares antes, más incompletos. 

Los antropólogos no albergan dudas sobre su pertenencia al género Homo, lo que lo clasifica como humano, pero sí que está por ver en qué lugar de la familia humana encajaría este nuevo miembro. Sus características físicas parecen señalar su antigüedad, lo que significaría que podría ser el primer Homo, pero también podrían ser restos más modernos de una especie con morfología antigua que sobrevivió millones de años. 

6. Nobel de Física para el Neutrino

El 6 de octubre se anunciaba el Premio Nobel de Física 2015, que reconocía el trabajo del japonés Takaaki Kajita y del canadiense Arthur B. McDonald para entender los neutrinos, una de las partículas fundamentales que forman todo lo que nos rodea y la más esquiva de estudiar debido a su particular naturaleza: su masa es tan baja que apenas interaccionan con el resto de la materia, haciendo de su detección un trabajo de ingenio y avances tecnológicos nunca vistos hasta entonces.

De hecho, durante décadas se pensó que los neutrinos no tenían masa. El descubrimiento y demostración de que sí la tienen por parte de Kajita y McDonald "ha transformado nuestra comprensión sobre el comportamiento más interno de la materia y puede ser crucial para entender el universo", declaraba la Academia Sueca en el veredicto del premio. 

Para llegar a la conclusión de que los neutrinos sí tienen masa, los científicos buscaron lo que se llaman oscilaciones. Existen distintos tipos de neutrinos, y una oscilación es un cambio de un tipo a otro. Si los neutrinos emitidos en un punto se captaban en otro, y por el camino habían cambiado de tipo, eso querría decir que tienen masa, aunque sea muy pequeña. Kajita y McDonald realizaron sendos experimentos que llegaron a esta conclusión, algo que llevaba intentándose desde hacía décadas. Todavía nos quedan muchas cosas por saber de los neutrinos, y este Nobel fue una recompensa en la misma medida que un empujón de ánimo a los científicos de todo el mundo que trabajan en ella. 

7. Agua salada en Marte

El 28 de septiembre, la NASA anunciaba, tras días de expectación, que había encontrado sobre la superficie de Marte unas sales hidratadas, lo que querría significar que el planeta es geológicamente activo y que muy posiblemente el agua líquida circula por el planeta rojo. La NASA había encontrado agua en Marte, una noticia que si bien no sorprendió a la comunidad científica, que llevaba ya tiempo estudiando indicios en este sentido, sí fue ampliamente recogida por los medios de comunicación. 

Líneas de ladera recurrentes, probablemente formadas por el flujo de agua líquida. (Nasa)
Líneas de ladera recurrentes, probablemente formadas por el flujo de agua líquida. (Nasa)

Lo noticioso era que el agua se encontraría en Marte ahora, y no en el pasado, aunque su presencia sería efímera por las bajas presiones atmosféricas del planeta vecino. Sin embargo, sería suficiente para confirmar que existe actividad geológica y agua bajo la superficie. Claro que no era eso lo que los científicos habían observado. El hallazgo sería equiparable a encontrar la sal que deja el agua del mar al evaporarse: no hay líquido, pero sí su evidencia directa. 

La presencia de agua subterránea en Marte da a los científicos esperanza de encontrar allí algún tipo de microorganismo, viviendo a poca profundidad bajo la superficie. El siguiente paso será buscar en las zonas más favorables para la existencia de vida, algo que los científicos no pueden garantizar que haya en Marte, pero sobre lo que el haber confirmado la presencia de agua renueva las esperanzas. 

8. La Agencia Estatal de Investigación llega tarde

El 27 de noviembre, apurando la legislatura, el Consejo de Ministros daba por fin luz verde a la creación de la Agencia Estatal de Investigación, algo que venía recogido en la Ley de Ciencia y que debía haber tardado menos de un año en hacerse realidad. Su función sería agilizar la financiación y gestión de las ayudas a la investigación pública en España. 

DE GUINDOS: ESPAÑA ESTÁ CRECIENDO CERCA DEL 3,5 % EN EL PRIMER SEMESTRE
DE GUINDOS: ESPAÑA ESTÁ CRECIENDO CERCA DEL 3,5 % EN EL PRIMER SEMESTRE

Prometida una  y otra vez por el Gobierno, y muy esperada por los investigadores españoles, la Agencia llegaba tres años tarde y con importantes críticas a su configuración. La Comisión Europea, en un informe publicado con sus recomendaciones, pedía que este organismo fuese independiente de los ministerios, como tendría que haberlo sido también su director. En vez de eso, la Agencia Estatal de Investigación dependerá del Ministerio de Economía y Competitividad, y su director será designado por un Consejo Rector que será nombrado por el Gobierno.

Pero quizá el gran interrogante está en la financiación. La Agencia nace a coste cero con los fondos ya existentes de la Secretaría de Estado de I+D+i, algo de lo que presumió el ministro Luis De Guindos pero que cuestiona cómo podrá funcionar de forma efectivamente independiente. 

9. Adiós a una mente maravillosa

John Forbes Nash Jr.
John Forbes Nash Jr.

El 24 de mayo, el matemático John Nash fallecía junto a su mujer al estrellarse en Nueva Jersey el taxi en el que viajaban. Nash, que ganó el Nobel de Economía en 1994, se hizo famoso por la película Una mente maravillosa en la que se narraba su trabajo en teoría de juegos y su lucha contra la esquizofrenia, que le obligó a dejar sus investigaciones y su trabajo en la universidad durante décadas.

El gran público asociará para siempre su cara con la de Russel Crowe, que le dio vida en el cine, pero sus avances dan para mucho más. Su mayor aportación es el llamado equilibrio de Nash, un concepto de la teoría de juegos en el que todos los individuos ponen en práctica la mejor estrategia posible, por lo que ninguno de ellos tiene motivos para modificarla. Esbozó esta idea en su tesis doctoral, que se convirtió en un pilar de los juegos no cooperativos. Fue también un adelantado en materia de encriptación.

Russel Crowe en 'Una mente maravillosa'
Russel Crowe en 'Una mente maravillosa'

Pero además de por sus aportaciones, Nash será siempre recordado por las condiciones en las que las realizó. Durante sus primeros años de carrera, cuando apuntaba hacia lo más alto, comenzó a padecer signos de esquizofrenia, que empeoraron rápidamente y le hicieron perderlo todo. Desapareció de la escena académica durante décadas, hasta que en los años 80 comenzó a retomar el contacto con colegas matemáticos, a trabajar de nuevo en cosas con sentido y a aprender de nuevo. Tuvo que aprender a descartar las alucinaciones y a pensar en sus investigaciones sin obsesionarse. Cuando recibió el Nobel, muchos celebraron no solo el premio, sino que Nash estuviese en condiciones de recogerlo.

10. Ciencia en el cine: The Martian y Jurassic Park

El 16 de octubre llegaba a los cines españoles Marte, la última película de Ridley Scott que cuenta las aventuras de un astronauta abandonado en Marte por sus compañeros de misión y que tratará de sobrevivir solo allí hasta que vuelvan a por él. Más allá de su calidad cinematográfica, se trataba de una excusa perfecta para hablar de ciencia: astronomía, botánica y tecnología eran pilares fundamentales de un guion que celebraba la ciencia como gran protagonista de la obra.

Pero algún cabo suelto del guion también había, y algunas licencias cinematográficas eran cuestionables desde un punto de vista científico, empezando por una tormenta imposible y siguiendo por unos niveles de radiación que no aparecen en la película y que habrían afectado al protagonista mucho más de lo que parece reflejarse en la película. 

Meses antes, justo antes del verano, se estrenaba Jurassic World, la esperada secuela de las películas de dinosaurios que fascinaron a niños y mayores en los 90. A los paleontólogos, no tanto, y algunos de sus errores científicos han llegado intactos hasta nuestros días. Los dinosaurios siguen sin tener plumas, aunque cada vez más hallazgos científicos demuestran que muchos de ellos tenían, incluido el feroz tiranosaurio; los velociraptores originales medían poco más de medio metro y no los tres metros de la película; el mosasaurio también es mucho más grande que los fósiles de animales similares encontrados hasta ahora y, para terminar, nadie sabe si los dinosaurios rugían como rugen en la película. Claro que un tiranosaurio que no ruge da mucho menos miedo. 

Tecnología

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios

ºC

ºC