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REGRESAR EN BUSCA DE UN FUTURO PARA TUS HIJOS

Pues yo me vuelvo a España

España es, pese a todo, uno de los mejores lugares para formar una familia. Diez años viviendo en el extranjero me han grabado a fuego esa sensación
Foto: Tres enfermeras españolas cargan con su equipaje tras llegar a la estación de La Haya (Reuters).
Tres enfermeras españolas cargan con su equipaje tras llegar a la estación de La Haya (Reuters).

Sé que lo que voy a decir puede ofender a más de uno, sobre todo a los padres de tantos niños españoles, un tercio del total, en riesgo de pobreza. Pero lo escribo precisamente para ellos, en parte porque yo fui uno de los chavales siempre al filo de la navaja de la exclusión social. Mi mujer, mi hijo y yo dejamos Estados Unidos y volvemos a España. Ha sido una decisión precipitada en parte por asuntos familiares, aunque siempre hemos tenido claro que “en un par de años” regresaríamos. “En cuanto la cosa se ponga mejor”, decíamos.

Creo que nuestro país es, a pesar de todo, uno de los mejores lugares del mundo para vivir y formar una familia. Diez años viviendo en el extranjero, comparando estilos de vida y de sociedad, e informando sobre ellos, me han grabado a fuego esa sensación. He residido casi dos años en Londres, cuatro en Pekín y cumplo ahora tres en Nueva York. He pasado más de un mes en Ámsterdam, Buenos Aires y en distintas partes de Italia y Suiza; he visitado buena parte de Europa, Oriente Próximo y el sureste asiático, Japón y Australia. Por mi oficio, he tenido la suerte de conversar con sus gentes, revisar sus cifras macroeconómicas y analizar sus medios de comunicación. He llegado a la conclusión de que España en particular (y Europa Occidental en general) es un gran lugar, y quizá de los que más oportunidades educativas y sociales van a ofrecer a mi descendencia, al menos en sus primeras etapas.

Nuestro país es, a pesar de todo, uno de los mejores lugares del mundo para vivir y montar una familia. Diez años viviendo en el extranjero, comparando estilos de vida y de sociedad, e informando sobre ellos, me han grabado a fuego esa sensación. He residido casi dos años en Londres, cuatro en Pekín y cumplo ahora tres en Nueva York

Sé que esto resulta obsceno en estos momentos de crisis total. Pero creo que no se puede valorar un país sólo por el período actual, por el accidente casi mortal que acaba de sufrir y del que está recuperándose. Hay que sumar también su trayectoria reciente y sus oportunidades de futuro. Por supuesto, padecemos una insufrible élite extractiva (formada por algunos miembros de la política, la familia real, los sindicatos o la patronal). Es un país adormecido en muchos sentidos, con poca iniciativa privada, una juventud nada aventurera y acomodaticia.

Se tiende a primar el pelotazo sobre el descubrimiento, y  el amiguismo ocupa demasiado a menudo el lugar de la meritocracia. Parte de nuestra clase empresarial ha sido incapaz de crear empleos estables, a pesar de tener a su disposición la generación mejor preparada de nuestra Historia. Los correos electrónicos casi nunca se responden, o se hace tarde, el café es más importante que el informe, y se trabajan más horas de lo necesario por culpa de una mala organización o de esa cultura absurda de calentar silla. Todo esto es cierto. Pero de todo ello se han vertido ya ríos de tinta. Y de tanto leer las crónicas de la crisis puede que se haya perdido la visión de conjunto.

Una niña vestida de penitente en un colegio de Sevilla durante la Semana Santa (Reuters).
Una niña vestida de penitente en un colegio de Sevilla durante la Semana Santa (Reuters).

He afirmado en otras ocasiones que, con las cifras en la mano, España es un lugar mucho mejor para la persona media que, por ejemplo, Estados Unidos. El ciudadano más representativo es quizá el que está en el centro (el del lugar 23 millones, si organizamos a los 46 millones de habitantes de menos a más renta). Ese ciudadano medio español es mucho más rico que su contraparte estadounidense (el del lugar 155 millones), por ejemplo. Sólo ciertos países europeos, Canadá o Australia están por encima. El valor 'mediano' de la riqueza en Estados Unidos es de tan sólo 45.000 dólares, mientras que el de España es de 63.300 y el de Bélgica, Francia, Reino Unido e Italia oscila entre 110.000 y 150.000, según el último informe de riqueza de Credit Suisse.

Viví la igualdad de oportunidades. Y no era el mejor estudiante, sólo era un buen estudiante. Años más tarde, como profesional en Nueva York, comprobé que, a pesar de lo que muestran los informes internacionales, la educación que había recibido era igual a la de mis amigos graduados en Columbia y Harvard

Pero, ¿y ese estilo de vida suntuoso que se ve en las películas estadounidenses? Existe, pero sólo para unas pocas decenas de millones de americanos. La élite extractiva de EEUU es mucho más eficiente que la española. El 75% de la riqueza del país está en manos del 10% de sus habitantes. Mientras, uno de cada seis estadounidenses necesita cupones de comida del Estado para alimentarse correctamente.

La igualdad de oportunidades

Yo crecí entre los barrios madrileños de Carabanchel y Aluche. Hijo único en familia monoparental, en mi casa vivimos etapas realmente duras de desempleo y amenaza de desahucio. Pero en todo momento estuve escolarizado en un instituto público con buen nivel académico. Ir al médico era lo que ocurría cuando nos poníamos enfermos; ni nos planteábamos si nos lo podíamos permitir o no. Mi acceso a la universidad fue facilitado por las becas del Estado y, lo que es más importante, sentía que la facultad pública a la que iba era un lugar en el que todos competíamos por igual. Sí, yo tenía que trabajar después de clase, pero no me vi abocado a estudiar en una universidad pública de segunda categoría porque otra privada fuera mejor, como ocurre en Estados Unidos.

Una estudiante graduada durante una ceremonia en la Universidad de Harvard (Reuters).
Una estudiante graduada durante una ceremonia en la Universidad de Harvard (Reuters).

Mi futuro no había sido determinado desde mi infancia. Viví la igualdad de oportunidades. Y no era el mejor estudiante, sólo era un buen estudiante. Años más tarde, como profesional en Nueva York, comprobé que, a pesar de lo que muestran los informes internacionales, la educación que había recibido era igual o superior a mis amigos graduados por las universidades de Columbia y Harvard. Lo mismo decían mis compañeros de facultad que habían ido a estudiar el doctorado en el país americano: el nivel teórico (mi carrera fue Ciencias Físicas, especialidad en Física Teórica) de las universidades estadounidenses era bastante bajo, me aseguraban, aunque por supuesto el material técnico era de primera categoría.

Una guardería en Nueva York no se puede conseguir por menos de 1.500 euros, si quieres que sea algo más que un apartamento con licencia. Además, si pretendes que tu hijo sea competitivo en un futuro, has de empezar desde bien pequeño a llevarle a la guardería adecuada, lo que es una auténtica batalla

Pienso mucho también en mis tíos. Una familia de cuatro miembros, el padre funcionario de baja categoría de la Comunidad de Madrid y la madre, enfermera con contratos temporales. Son poco más que 'mileuristas', como ellos mismos se definen. Están en la mitad de su cuarentena. Viven en un barrio obrero, Aluche. Su casa, pequeña, es acogedora porque está caliente en invierno y fresca en verano. Tienen cerca un parque, y están rodeados de colegios, supermercados con comida saludable, de buena calidad, y a buen precio (en Estados Unidos hay dos categorías de alimentos, los industrializados y baratos, atiborrados de antibióticos y hormonas, y los de alta gama, que resultan demasiado caros para la mayoría).

Mis tíos de clase media baja han podido dar a sus hijas una vida, unos estudios y una sanidad que, en Estados Unidos, en su nivel social y de ingresos, sería difícil de conseguir. Mi prima pequeña ha estudiado en un colegio bilingüe de la Comunidad de Madrid y habla inglés. Toca dos instrumentos y hace deporte. La mayor ha entrado en la carrera de Bioquímica con la matrícula gratuita, tras varios premios por notas en el instituto; uno modesto pero de gran calidad, el mismo al que fui yo, el Instituto Iturralde de Madrid. La familia disfruta de vacaciones anuales, y suele ir a la playa, de acampada, o incluso, cuando han ahorrado, visitan alguna ciudad del extranjero.

El nivel de vida

En Estados Unidos, ese 'tren de vida' en una gran ciudad sólo se lo pueden permitir los que ganan más de seis cifras al año. Comparemos Nueva York con Madrid. Un seguro médico para una familia de cuatro miembros en el mercado abierto (la cosa cambia en las grandes empresas, que, sin embargo, emplean a la minoría de la población) cuesta al menos 2.000 euros al mes, y viene con copagos y, hasta la entrada en vigor del Obamacare, con límites de gasto vitales (terribles para enfermedades largas y graves como el cáncer) y exclusiones para condiciones preexistentes. Una guardería no se puede conseguir por menos de 1.000 euros, 1.500 si quieres que sea algo más que un apartamento con licencia.

Además, si pretendes que tu hijo sea competitivo en un futuro, has de empezar desde bien pequeño a llevarle a la guardería adecuada, lo que es una auténtica batalla. Los centros exhiben cuántos de sus alumnos han llegado a las universidades de las Ivy League (las universidades más prestigiosas del país). Obviamente no se trata de lo que pueda aprender un niño de tres años, sino de colocarle en el circuito hacia la élite, y eso hay que hacerlo desde que tienen unos pocos años. La competitividad en este sentido es delirante. Hay un nuevo movimiento de padres que retrasan la entrada de sus hijos en la escuela para que sean los mayores del aula y así jueguen con ventaja: el más grande, el que lee antes…

Una profesora de guardería conduce a sus alumnos por una calle de Harlem, Nueva York (Reuters).
Una profesora de guardería conduce a sus alumnos por una calle de Harlem, Nueva York (Reuters).

En Nueva York hay muy buenos institutos públicos, pero no es la norma. Uno privado puede costar del orden de 20.000 euros anuales como poco. La universidad privada puede rondar los 30.000. Siempre queda la pública, más barata. La ventaja del sistema estadounidense es que se fomentan las universidades excelentes, frente al español en el que preocupa más la media. ¿Qué sistema es mejor? Depende, por supuesto, de dónde y cómo nazca uno. Si proviene de una familia acomodada, o sus genes y educación le hacen un gran estudiante o deportista, probablemente le vaya mejor en Estados Unidos. Pero eso no es lo más habitual, y en la lotería de la vida hay que considerar qué opción es la más probable. Debatiendo con un amigo resumíamos así la situación: lo ideal sería crecer y estudiar en España, terminar la carrera, e ir a trabajar y a ganar dinero a Estados Unidos, si eso fuera posible.

No niego que Nueva York, por ejemplo, es una ciudad fascinante. De hecho no hay otra igual. Los tópicos se quedan cortos: vibrante, energética, mucho más agradable de vivir de lo que pueda parecer, repleta de parques, pequeñas tiendas de barrio, amplias aceras. Pero hay una cara de la que no se habla. Yo la he definido alguna vez como una ciudad en vías de desarrollo, por su plaga de ratas y cucarachas; sus tremendos baches en las carreteras, sus penosos puentes, o el estado lamentable de su suburbano; o por la abundancia de asbestos y plomo en las paredes de sus edificios, mal restaurados.

En cuanto a la sanidad, la situación en el país americano no es tan cruda como se suele pintar. Casi siempre hay una solución, un programa de ayuda, un lugar donde ser atendido, pero la bancarrota por enfermedad existe con demasiada frecuencia. Los mayores problemas los tiene la clase media y media-baja, cuyos salarios llevan estancados años mientras el coste de la sanidad ha aumentado por encima del 5% anualmente, tres veces la inflación. Los pobres (los que ganan menos de 18.000 euros al año para una familia de cuatro, según la definición federal) tienen cubiertos los costes médicos por el programa Medicaid. Es cierto que siguen siendo pobres, y están esencialmente excluidos del sistema, pero eso ocurre en todas partes.

Un médico atiende a un paciente en la sala de Urgencias de un hospital de Peoria, Illinois (Reuters).
Un médico atiende a un paciente en la sala de Urgencias de un hospital de Peoria, Illinois (Reuters).

A pesar de lo que Hollywood pueda hacer creer, Estados Unidos tiene una de las porosidades sociales más bajas de Occidente. El sueño americano de conseguir medrar en la escala social es más cierto en Europa que en Estados Unidos. El 42% de los hombres que han nacido en el quintil inferior (una de las partes si dividimos la sociedad en tramos de 20% de riqueza) se queda ahí para siempre, frente al 25% de los daneses o suecos y el 30% de los ingleses. En cuanto a la relación que tiene el salario de un individuo con el que tenía su padre, España lo hace mejor que Estados Unidos, que a su vez lo hace peor que Alemania o Francia, todo según la OCDE. Por supuesto, otros países como Noruega, Finlandia, Canadá o Australia superan con creces la porosidad social española.

A todo esto hay siempre algún dato que contraponer. La misma organización de los países ricos OCDE mide en el Índice de Mejor Vida una serie de variables. España (es cierto que en el peor momento de su historia reciente) no sale bien parada en la comparación con la media de esos países en muchos aspectos (sobre todo empleo, ingresos y número de licenciados), pero aún mantiene fuertes otros puntos clave (esperanza de vida, equilibrio entre vida familiar y laboral, apoyo social). Y recordemos de dónde venimos: somos unos recién llegados al grupo de los países avanzados, y hemos sufrido una tremenda dictadura marcada por la autarquía en sus primeras décadas.

¿Y qué hay de la corrupción?

La clase política española está siendo linchada en el imaginario público colectivo, sin duda con algo de razón. Los chorizos engominados de la trama Gürtel, los sindicalistas andaluces que robaban a los parados, los miembros de la familia real que derivaban el dinero de fundaciones sin ánimo de lucro… Pero nada de esto habría salido a la luz si no hubieran funcionado la Justicia y los medios de comunicación.

En Estados Unidos la corrupción, entendida como imbricación del poder económico y político, es considerablemente mayor, pero también es legal

En Estados Unidos la corrupción, entendida como imbricación del poder económico y político, es considerablemente mayor, pero también es legal. No hay ningún problema en que la armamentística Lockheed Martin pague la campaña electoral al congresista que se sienta al frente de la comisión de armamento, por ejemplo. No es ilegal abonar jugosas contribuciones al Comité de Acción Política de la persona que luego determinará a quién se concede uno u otro contrato. La élite financiera despacha de forma de forma continuada con los representantes del pueblo; la famosa Calle K, donde se encuentran los despachos de los grupos de presión, está a tan sólo unos metros del Capitolio, donde se legisla. Los intereses de las pequeñas y medianas empresas, la mayoría en el país, raramente son reflejados en este sistema de influencias.

Existen miles de variables más a tener en cuenta: en Estados Unidos mueren cada año 10 personas por cada 100.000 habitantes por arma de fuego, frente a las 0,60 españolas. La mortalidad infantil en Estados Unidos está en 5,2 por cada 1.000, frente al 3,5 español. La sanidad española está en el número siete del ranking de mejores sistemas del mundo, frente al lugar 37 de Estados Unidos, según la Organización Mundial de la Salud.

Aunque he tratado de razonarlo con cifras, quiero dejar claro que esto está escrito desde el corazón, desde la inevitable parcialidad de mis experiencias personales. Considero que vivir fuera es una de las experiencias más gratificantes. Es imprescindible salir cuando se es joven. Y, sin embargo, cuando llega el momento de decidir qué es lo que quieres que tengan tus hijos, los factores más relevantes son siempre los que más se tienen en cuenta: ¿dónde van a tener más probabilidades de crecer sanos y seguros, sin necesidad de pertenecer a la clase media-alta? ¿Dónde van a ser mejor educados, no sólo en lo académico, sino también en lo cívico? En este momento creo que hay pocos lugares mejores en el mundo para ser niño y adolescente que Europa Occidental en general y España en particular. Probablemente volveré a salir, más pronto que tarde, durante algún tiempo. Haré que mis hijos vean mundo. Pero, por el momento, y aún dadas las circunstancias… yo me vuelvo a España.

Mundo
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#172
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Después de conocer unos 60 países del mundo de 4 continentes, estoy bastante de acuerdo con lo que dices. Para viajar y conocer, el mundo, pero para vivir o tener la base de partida, España. La pena de este país es que gaste tanto en preparar a su gente y luego tenga que marcharse. Pero tú eres un ejemplo de que se puede volver y empezar de nuevo. Con ese retorno todos ganamos. ¡España es un país estupendo! Mientras los políticos o algunos locos no nos lo destrocen.

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#171
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He estudiado en EEUU (Minnesota)y me acuerdo positivamente de esa experiencia. El americano allí es abierto y haces amigos facilmente. Si eres Europeo atraes más aún su interés, si bien  algunos allí me preguntaban si en España teniamos televisión.

 

Allí todoes más barato excepto al sanidad y el americano gasta profusamente y utiliza retaila de tarjetas de credito, dispuestas a tope. Luego si quieres un seguro medico te cuesta una fortuna, pero el dinero ya te lo gagstaste en comparate ese nuevo modelo de coche o de jakuzzi o de barbacoa o de cortacesped o de Ipad y  todo aquello absolutamente prescindible para una vida feliz.

 

Aqui en España pagas todo más caro, porque el seguro medico va incluido en lo quepagas, como tambien el los jornales del ejercito de funcionarietes (no incluyo a los de oposición, muy respetables y necesarios) y enchufados , que  si no los pagasemos con los impuestos que gravan nuestras compras estarán vagando por las calles piediendo limosna, pues la mayoria no sabe hacer nada.

 

Aquí pagas más por todo, pero mantienes tambien a mucha gente que de otra manera serían pobres de solemnidad o te irían atracando por la calle.

 

Con todo, en Espàña la calidad de vida es mejor y lo material menos importante. Comemos mejor y mas sano y no nos ponemos de acuerdo nunca en nada, lo que hace que esto sea siempre una guirigay, para muchos divertido.

 

Aquí te pones malo y te curan. La sanidad es barata, pero tambien hay que considerar que los medicos están bastante mál pagados y la sanida publica es un descontrol de gasto.

 

En EEUU te pones malo, y ya sabes, si no tienes dinero a la p.... calle .

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#170
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He vivido en EEUU muchos anos  y en este momento de mi vida no me plantearia volver porque no podria arriesgarme a una ruina economica por un problema de salud imprevisto.

 

En Espana tenemos el problema de vivienda pequena y cara, que limita mucho nuestra calidad de vida. En lo demas, creo que salimos ganando. 

 

No hablo de aquellos que van a trabajar alli en condiciones especiales, como los expatriados con todos los gastos cubiertos de las grandes multinacionales o los diplomaticos.  Hablo del trabajador medio.

 

 

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#169
En respuesta a panarra72
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Deberían elevar su comentario a artículo, y publicarlo en primera plana. 

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#168
En respuesta a jauma
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Me emociona tu capacidad de reflexión, y lo bien que la transmites.

 

Un abrazo y mucha suerte. Necesitamos a muchos como tú.

 

-disculpa el tuteo-

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#167
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Es cierto: en España aún se vive razonablemente bien.

 

Pero más le vale darse prisa en volver, y aprovechar mientras los grandes partidos no desmantelan todo lo que habíamos logrado como país, porque en ello están.

 

La universidad que usted ha conocido ya no existe, salvo contadas excepciones. La enseñanza pública -muy buena si vive usted en el Barrio de Salamanca, pero peor en Aluche, por los problemas derivados de la "escuela multirracial"-, tampoco. La sanidad, que sigue siendo buena, en palabras de un amigo, especialista en un gran hospital: "mejor no enfermar de nada grave". Y así todo.

 

Podríamos ser un gran país, un ejemplo mundial: aún mantenemos ciertos valores y prioridades que en otros países se van perdiendo, como la familia. Y, es cierto: somos grandes profesionales, como suelen comprobar los colegas de otras naciones cuando trabajan con nosotros.

 

Pero tenemos un grave problema, que potencialmente puede acabar con todo lo logrado: una casta extractiva (como bien la llama usted) que está dispuesta a lo que sea con tal de pemanecer en lo alto de la cadena trófica. Es ellos, o nosotros.

 

Usted tiene suerte al poder volver. Y a sus hijos también les irá bien, porque la inteligencia se las apaña para abrirse camino.

 

Eso sí: vaya pensando en algo para cuando se haga mayor. Y recuerde, en España, mayor, es >= 50, a menos que sea funcionario. Ese es el problema más grave de España: uno permanece en casa hasta los 30 (con suerte), y deja de ganarse bien la vida con 50 (con mala suerte).

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#166
En respuesta a shefu1972
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Hola,

 Yo también llevo mucho tiempo fuera, ahora mismo en Suiza, antes en USA.

 

 Yo, que tengo una familia, estoy intentando volverme a España, el mayor problema que me encuentro es la desconfianza de la gente cuando hablo con ellos y les digo algo muy parecido a lo que dice el artículo. La escuela pública es muy buena y famosa, pero como no quiero que nadie decida que mi hijo, cuando cumpla 11 años, vaya a ser fontanero (como ha pasado a amigos míos) le llevo a un colegio privado. 

 

Mas lo que se paga de seguro médico, en un sistema, en el que en los 6 años años que llevo, conozco ya 4 casos en los que han salvado la vida por no fiarse del médico y coger un avión e irse a España al médico.

 

Mas lo que se paga de casa...

 

Cesta de la compra para mi familia, 2000 Euros/mes.

 

Y si yo estoy trabajando aquí, es por la formación que me ha dado la universidad pública española. Yo personalmente, no habría contratado a ningún Suizo como colaborador mío en España.

 

Eso si, pagán muy bien, y si eres soltero, puedes ahorrar un buen dinero, pero si estás con tu familia, te lo gastas.... A no ser que la mandes a España y estés separado de ella, como ya conozco varios casos.

 

Que en España hay problemas? como todos los lados, la ventaja de españa es que somos muy autocríticos con nuestros problemas y exigimos y pedimos soluciones (como la deficiencia en idiomas, por ejemplo), a diferencia de la autocomplacencia local (razón de que necesiten importar gente cualificada (un 21.4% de la polación es extrangera).

 

Un saludo

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#165
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Bueno, el articulo dice comparar a españa con el resto del mundo, menciona medio globo, pero al final habla de USA.

Conozco a fondo Suiza (8 años trabajando) y Japón y vivo en este último, y te aseguro que la calidad de vida de estos no la tenemos en España, por mucho que digamos.

No añadiré mucho más a lo dicho por lo foreros pero, siempre he tenido la sensación estando en estos dos paises principalmente, que haciendo lo correcto, siendo serio, comportandome como una persona de bien, no fastidiando a mis vecinos, centrandome en mis asuntos y dejando a los demás en paz, las cosas me irian bien siempre y el sistema me daria lo que me merezco. Esa realidad es la que vivo y me gustaria que fuese en España, pero la realidad es que allí me van a fastidiar por activa o por pasiva, si no es el gobierno central, es al autonomico, si no el ayuntamiento, y si hablamos de la sociedad vecinal ya te mueres, como muestra un botón, calles trufadas de mierdas de perros...nosotros somos así de chulos, que los demás me aguanten a mí y a mí perrito, que yo me lo merezco y tengo TODOS los derechos, obligaciones ninguna. Nuestra sociedad en general, de manera notable da asco, y todo esto no es casual.

Cuando me dicen "Japón...con lo bien que se vive en España.." yo siempre les contesto que sí que ya, que con una cervecita incorporada al brazo como una extremidad más son felices: "en España se mal-vive de puta madre"...eso sí, la birrita y la juerga que no falte, que es que yo me lo merezco.

Prefiero morir mil veces de radiactividad, por un Tsunami o terremoto que cambiar mi estabilidad laboral y personal por un mundo de cacas de perros, gente amargada (más mala leche que ahora rara vez se ha visto), ladrones estatales, empresas que me pagan cuando quieren y a Dios gracias y donde viven 4 pelotas y el resto se desloma porque tiene que pagar una hipoteca, donde tús estudios normalmente valen nada, donde todo el mundo es entrenador, donde todo el mundo sabe de todo.....en fín, os lo dejo todo para vosotros. Ojalá cambie todo, pero lo dudo. En cuanto podamos nos dedicaremos a parasitar a otros, en Andalucia sabemos de eso mucho (per)

 

Lo de España (envidias, nepotismo, chuleria innata, pasotismo, egoismo y un monton de "ismos" más) es la raíz de muchos de los problemas presentes y futuros, porque por mucho que diga este licenciado retornado, lo que dice o destaca que queda bueno de España, es cuestion de que quede arrasado...aún no hemos acabado la cuesta abajo, sobre todo si europa se sigue descomponiendo, se va a a ver un cuadro. Así que pronto estaremos a la altura de Mauritania, por de pronto ya somos como el norte de Africa, porque mi última visita a Sevilla para visitar a familia deja un panorama de sin techos y gentes marginadas tiradas en la calle desconocidos desde los tiempo del tio Paco

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#164
En respuesta a olga encina
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¡¡Otro buen comentario!!. 

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#163
En respuesta a jjfm
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¡Otro excelente comentario!. Hoy tenemos suerte. Tenemos el placer de leer a muy buenos foreros.

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#162
En respuesta a franlorenz
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Buen comentario, Franlorenz.

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#161
En respuesta a pelapollos
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¡¡Buen coemntario!!

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#160
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Dice el artículo:

"La élite extractiva de EEUU es mucho más eficiente que la española. El 75% de la riqueza del país está en manos del 10% de sus habitantes."

Esta identificación implícita entre élite extractiva y élite económica es incorrecta. El afortunado concepto de "élite extractiva" se aplica a profesionales de la política, los sindicatos y demás gente de mal vivir que viven a costa de los demás sin producir nada relevante de valor.

¿Consideraría a un Bill Gates como perteneciente a esa élite extractiva?

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#159
En respuesta a franlorenz
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Hola Franz, en general estoy de acuerdo contigo, en todo excepto en lo de la envidia. Llevo mucho tiempo viviendo fuera de España y pienso que somos más bien un país poco envidioso y que llevamos mejor que otros el éxito ajeno. Precisamente esto mismo que estoy diciendo me lo dijo por primera vez un amigo mío alemán muy vinculado a España... en particular a Andalucía. Tal vez el sur es distinto al resto de España (yo soy andalúz) o tal vez es solo una percepción subjetiva.

 

En cualquier caso estoy de acuerdo en lo del amiguismo, la corrupcion política y la falta de profesionalidad, que en España son muy superior a la de los países más avanzados del mundo, como los que mencionas. Sin embargo en lo del amiguismo y la falta de profesionalidad estoy viendo un autentico cambio. Tanto en mi empresa como en otras de mi entorno veo una importante autocritica sobre lo mal que hacíamos las cosas en el pasado y una consciencia de la necesidad de una mayor profesionalidad, eficencia y contratar con la cabeza y no con el corazón.

 

Respecto a la corrupción, creo que también está habiendo un cambio, pero desafortunadamente no tan profundo como en las empresas. Esto dependerá de nosotros. Hay cuatro partidos, UPyD,  C's, Vox y Podemos, de muy distinta ideología pero sin vinculos ni deudas con las élites extractivas y conscientes de la necesidad de limpiar las administraciones y crear un modelo democratico más representativo y transparente. Si seguimos votanto PP, PSOE, IU, CiU o PNV, es porque queremos, porque ahora más que nunca hay opciones. Ninguna de ellas es ideal, pero siempre presionaran a los partidos tradicionales en la direccion correcta.

 

Saludos

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#158
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Al final esto se llena de, a mi en España me trataban de flojo y en EEUU me levanto seis cifras porque yo lo valgo y sin tomarme café. Me iría a Montaña cerca de una central nuclear a comer alimentos transgénicos y a tener un esperanza de vida 10 años menor que en España, o el seguro me lo paga la empresa, ahora si me despiden es lo primero que recorto y si no me cubre una enfermedad renal y diálisis mala suerte. Y ya el colmo es, bueno inseguridad no mucha, más del doble que en España, pero los muertos por bala son casi todo suicidios, que lo hacen porque están muy contentos con la vida americana y tenemos una tasa de suicidios superior. Por supuesto, si te van bien las cosas allí y aquí no, me alegro que sea así. Yo prefiero una casita cerca del mar con embarcadero privado en el Mediterráneo y trabajar desde casa cobrando un sueldo de seis cifras como hacen algunos amigos, y tomarme el café de las 9 y una tapita, no me gusta demasiado estar estresado en una multinacional que pertenece a un fonde de inversión, es posible que chino, y donde la estrategia vaya encaminada a tener alta rentabilidad en las acciones no a garantizar la estabilidad de la empresa.

 

Pero si quitamos preferencias y gustos, sólo el 25% de las familias en EEUU ganan más de 80.000$, la media está en unos ingresos por familia de unos 30.000€ y el sueldo mínimo en unos 700€. Teniendo en cuenta que ahí no se incluye seguro médico, ni seguridad social, ni estado del bienestar, paro, jubilación....pues eso, si estas ganando seis cifras en EEUU vivirás bien pero peor que alguien que gana lo mismo en España, aunque mejor que alguien que esté en el paro.

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