Si se prolonga la legislatura, el vicepresidente tendrÍA que lidiar con la inhabilitación

Puigdemont quiere convertir el referéndum en una trampa para Oriol Junqueras

La fórmula que manejan en Palau sería la siguiente: anunciar una fecha no inmediata para el final de la legislatura y convocar el referéndum para ese mismo día o el día anterior

Foto: El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, conversa con varios periodistas en el Parlament. (EFE)
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, conversa con varios periodistas en el Parlament. (EFE)

Referéndum o referéndum. Este mantra es el principal compromiso político del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Y será también la trampa política que le tenderá al vicepresidente económico Oriol Junqueras (ERC) si al final la CUP tumba los Presupuestos de la Generalitat, según apuntan fuentes políticas cercanas a Palau. La baza que jugará Puigdemont, si al final es el caso, será dar por finalizada la legislatura pero encargando antes la celebración del referéndum al propio Junqueras, lo peor que le podría pasar al líder de ERC.

Pese a la imagen de unidad que dan Puigdemont y Junqueras —ayer mismo acudieron juntos a la conferencia del presidente de la Generalitat en Bruselas para explicar las bondades del proyecto independentista—, lo que prima en la relación entre ambos es la desconfianza política. Puigdemont cree que el peso del denominado “procés” está cayendo sobre sus espaldas, mientras que Junqueras se pone de perfil en la mayor parte de los conflictos.

El vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, en las instalaciones del Parlamento Europeo. (EFE)
El vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, en las instalaciones del Parlamento Europeo. (EFE)

Con los Presupuestos en riesgo y sin que se hayan hecho concesiones ni en el IRPF ni en otros tributos troncales, tal y como pedía la CUP, la alternativa juega a favor de Junqueras y de ERC. Si se convocan elecciones, ERC tiene las encuestas a favor para convertirse en la primera fuerza política de Cataluña.

Puigdemont se va. Incluso si acepta la propuesta de Artur Mas de presentarse por Girona, su ciclo político ha acabado. Por ello, como último favor al PDeCAT Carles Puigdemont pretende dar por acabada la legislatura pero antes convocar el referéndum, aunque el mismo no se haya pactado con el Gobierno y, por tanto, carezca de base legal.

Francesc Homs va camino de la inhabilitación por haber organizado el 9N, un precedente que no entusiasma a Oriol Junqueras y a sus aspiraciones

La fórmula sería la siguiente: anunciar una fecha para el final de la legislatura y convocar el referéndum para ese mismo día o la jornada anterior. Pero encargando la ejecución del mismo a Oriol Junqueras de manera que Puigdemont quedará inhabilitado cara a las nueva autonómicas… Y Junqueras también. De un golpe se anularía toda la ventaja electoral acumulada por los republicanos catalanes y el vicepresidente económico de la Generalitat en los últimos meses.

El caso de Francesc Homs apunta a que la inhabilitación es un riesgo bien real. Si la presidenta del Parlament, Carme Forcadell le sigue en este proceso legal, no sería malo para el “procés”. Forcadell es una mártir perfecta y la causa necesita mártires. Pero Junqueras tiene afán de gestión.

Diferentes costes

Para Puigdemont la inhabilitación supone un coste insignificante. Sobre todo si su plan es volver a Girona y dejar la primera línea política, tal y como asegura el 'president' en su entorno más cercano. Pero para Oriol Junqueras la inhabilitación para ocupar cualquier cargo público resulta letal, puesto que aspira a ser el nuevo presidente de la Generalitat y gestionar el 'postprocés'. Un independentismo que no acabaría, ni mucho menos, pero que se cocinaría a fuego más lento, sin ultimátums como los famosos 18 meses con los que Puigdemont asumió la presidencia.

La inhabilitación para Junqueras resulta letal, puesto que aspira a ser el nuevo presidente de la Generalitat y gestionar el 'postprocés'

En todo caso, este as en la manga, el último que le queda a Puigdemont, depende de lo que haga una CUP dividida entre los que creen que los cambios no son suficientes para dar su apoyo a los Presupuestos y los que consideran con la convocatoria de la consulta y una Generalitat reforzada se debilita más el estado. Incluso con una negativa de la CUP este sábado en el 'consell polític', Junqueras podría intentar un último disparo: ofrecer a los anticapitalista un punto más de presión sobre el IRP para los contribuyentes con ingresos por encima de los 90.000 euros brutos anuales, según apuntan fuentes de la Conselleria de Economía. Todo, antes de tener que asumir la culpa de este fracaso político. Con lo cual todavía queda una semana de incertidumbres.

Junqueras reticente

En todo caso, tanto Oriol Junqueras en particular como ERC en general se muestran más bien reacios a convocar el referéndum. Y más allá de un cálculo electoral, esta reserva está en relación con el apoyo independentista. En total votaron 2,3 millones de personas en el 9N de 2014. Si hubiese menos participación, entonces todo el independentismo quedaría tocado de muerte para mucho tiempo. Mucho peor que si se pierden algunos diputados en la nuevas elecciones autonómicas.

El reto de Junqueras es llegar a las nuevas autonómicas sin que se llegue a celebrar el referéndum. Pero al mismo tiempo, sin abjurar del independentismo. El de Carles Puigdemont, ponérselo muy difícil.

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