crisis del PSOE

Susana Díaz entierra el hacha, votará la ejecutiva de Sánchez y pide paz en Andalucía

No dará la batalla ni pedirá cuotas, apoyará lo que decida el secretario general ante el congreso federal a cambio de que no interfiera en la Junta y en el PSOE andaluz

Foto: La presidenta de la Junta, Susana Díaz, durante su intervención en la reunión del Grupo Socialista, este 24 de mayo. (EFE)
La presidenta de la Junta, Susana Díaz, durante su intervención en la reunión del Grupo Socialista, este 24 de mayo. (EFE)

Susana Díaz no quiere más batallas. La dio, la perdió y se quedará en Andalucía, dedicada a la Junta y al PSOE andaluz. Es lo que trasladó tres días después de la victoria de Pedro Sánchez en las primarias socialistas. El mensaje de la líder andaluza tiene clara traducción: yo a San Telmo y al PSOE andaluz y tú, Pedro, a Ferraz. Así ha quedado al final aquel famoso envite del socialista durante las elecciones andaluzas, en 2015, que tan poco gustó a la presidenta.

La oferta de paz de Díaz propone no interferir en el trabajo del secretario general y a cambio confía en que nadie trate de desestabilizarla en su Gobierno ni en el PSOE de Andalucía. Ni pedirá cuotas, ni quiere sillones en la ejecutiva federal. Dará manos libres a Sánchez para que diseñe su equipo y lo votará en el congreso federal pase lo que pase, sostuvo. “Yo voy a votar a Pedro y si alguien me pregunta, le diré que haga lo mismo”, recalcó. “No quiero que nadie haga susanismo. Eso acabó”, sostuvo. Díaz dejó claro que no permitirá que nadie negocie ni pida cuotas en su nombre. No ha vuelto a hablar con Pedro Sánchez desde que el domingo lo llamó para felicitarlo por su victoria.


No opinar y dejar hacer

“No me voy a meter ni a opinar en lo que él haga en Madrid, y voy a estar centrada en fortalecer Andalucía”, declaró Díaz convencida de que esta es la mejor manera de contribuir a ayudar a remontar al PSOE. Sus palabras no son una declaración de intenciones y se podrán comprobar a lo largo de las próximas semanas y meses, sostuvo. La Junta de Andalucía, que gestiona para más de ocho millones de ciudadanos, es el Gobierno más importante que tiene el PSOE y el que mejor puede desarrollar políticas como contrapunto a lo que hace Mariano Rajoy para el país, sostienen desde el Ejecutivo andaluz.

Susana Díaz entierra el hacha, votará la ejecutiva de Sánchez y pide paz en Andalucía

La oferta de los sanchistas de pactar las listas de delegados al congreso federal ha sido rechazada en Andalucía. El gesto se puede interpretar como un primer choque de Sánchez y Díaz. La dirigente andaluza subraya que no quiere que se haga esa lectura. El resto de barones, con mucha más debilidad en sus territorios, sí han aceptado llegar a acuerdos desde arriba para que se reproduzcan en las listas de delegados los porcentajes que arrojaron las urnas el domingo. Aunque, por ejemplo, en Extremadura —donde Guillermo Fernández Vara apuesta por los pactos—, Cáceres, con más presencia sanchista, sí lo hará, y Badajoz, no.

En Triana, la agrupación de Díaz, sí ha habido un pacto de integración con los afines a Sánchez

En el PSOE andaluz no se llegará a un acuerdo global impuesto desde la dirección autonómica. Díaz explicó que no hay ninguna consigna desde el ámbito regional porque corresponde a las direcciones provinciales refrendar en los ‘congresillos’ del fin de semana las decisiones de las agrupaciones locales. Insistió en que no hay ninguna orden ni de cerrar acuerdos ni de no cerrarlos, subrayando que así se ha hecho toda la vida y que cada dirigente puede hacer lo que entienda mejor. En su agrupación, Triana, puso como ejemplo, sí se ha llegado a un acuerdo para una lista conjunta que integre a los afines a Sánchez. “En Dos Hermanas, Quico Toscano no ha querido ni sentarse a hablar con los susanistas”, agregaron posteriormente fuentes próximas a la presidenta. En provincias como Granada, los pactos están siendo mayoría.

Susana Díaz entierra el hacha, votará la ejecutiva de Sánchez y pide paz en Andalucía

Este es el diagnóstico de la situación que personalmente trasladó la presidenta andaluza, preocupada por que se instale la imagen de que ella seguirá batallando contra Pedro Sánchez desde Andalucía pese al resultado de las primarias. Susana Díaz se dedicará a la gestión, reforzará su acción de gobierno y apuntalará su perfil institucional, redundó cada vez que pudo.

No copiará la fórmula Chacón

Ante el próximo congreso federal de junio, Díaz no seguirá la fórmula del congreso de Sevilla de 2012, el que enfrentó a Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón. Tras la victoria del primero, por 22 votos, la delegación de la política catalana reclamó un porcentaje de sillones en la ejecutiva que reprodujera los resultados. Fue una negociación que duró toda la madrugada y en la que participó la propia Susana Díaz en nombre del PSOE andaluz y de Chacón.

Ahora no quiere que se haga así. Ni le pedirá sillones a Sánchez, ni le dará nombres, ni quiere cuotas. Ella piensa hacer lo mismo en el próximo congreso andaluz, fijado para finales de julio. El mensaje es que toca rodearse de “los mejores” y no negociar por porcentajes ni interferir. En Andalucía, Díaz obtuvo un 63,16% de los votos, frente al 31,66% de Pedro Sánchez y el 5,18% de Patxi López. En España, Sánchez barrió con el 50,21%, a 10 puntos de Díaz.

La dirigente andaluza no pedirá sillones en la ejecutiva federal y dará manos libres. Espera que ocurra lo mismo en su congreso regional

Este miércoles, la presidenta de Andalucía se reunió con sus socios de Ciudadanos. El líder andaluz de este partido, Juan Marín, celebró que hay un grado de cumplimiento del pacto de investidura "del 66%” y garantizó estabilidad para el Gobierno de Susana Díaz. La presidenta de la Junta se comprometió a eliminar los aforamientos en esta legislatura, para lo que habrá que reformar el Estatuto de Autonomía, y en aprobar la oficina anticorrupción en un plazo de dos semanas. Ambas son promesas de su investidura.

Estabilidad con C's

Después de que Ciudadanos garantice que no dará ningún sobresalto, la presidenta de la Junta reunió a su grupo parlamentario. Fue recibida con los diputados socialistas en pie y con un prolongado aplauso. Ella mandó parar la ovación: “Sentarse ya”, dijo. Su mensaje fue el mismo. “Ahora toca Andalucía, centrarnos en Andalucía, arrimar el hombro todos en el conjunto de este país, dejar de hablar de nosotros y hablar de los problemas de los ciudadanos. No tenemos ni un minuto, a trabajar”, conminó a los suyos.

Muchos dan por hecho que Díaz hará una crisis de Gobierno para reforzar su gabinete después de su derrota en las primarias y tras dos años en los que el foco ha estado puesto en su salto a la política nacional. Este jueves, la presidenta de la Junta se enfrentará por vez primera a la oposición en el Parlamento andaluz después de que PP, Podemos e IU hayan dado por hecho que debería marcharse y no volver a la Junta como “segundo plato” tras perder las primarias. Para ella, ahora toca hacer una lectura sosegada y profunda de los resultados, analizar errores, saber por qué no la han entendido en el resto de España para aprender y dedicarse al 100% a su comunidad autónoma. En su análisis, celebra el cariño que recibe en la calle en Andalucía y el respaldo social en esta autonomía. La abstención al PP y los casos de corrupción que han acorralado al partido de Rajoy en las últimas semanas, junto a su retrato a la derecha del partido y cargado de tópicos y folclore, consideran desde sus filas, han sido clave en su caída nacional.

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