primarias en el psoe

Susana Díaz amarra con C's su salto a Madrid y la oposición exige que dimita

Los barones que apoyan a la dirigente andaluza salen al paso para defender que se puede ser secretaria general y presidenta de Andalucía mientras que ella garantiza “estabilidad”

Foto: La presidenta andaluza, Susana Díaz (i), conversa con el líder de Ciudadanos, Juan Marín (2d) y el resto del grupo parlamentario de C's . (EFE)
La presidenta andaluza, Susana Díaz (i), conversa con el líder de Ciudadanos, Juan Marín (2d) y el resto del grupo parlamentario de C's . (EFE)

Sólo un día después de que Susana Díaz confirmara que el próximo día 26 de marzo formalizará su candidatura a la secretaría general del PSOE, la oposición entonó el “Váyase, señora Díaz”. El camino va a ser duro. PP y Podemos ya han pedido su dimisión mientras que la mayoría de barones del partido, además de los dirigentes andaluces, salieron a dejar claro que es compatible ser presidenta de Andalucía y secretaria general del PSOE, una situación inédita hasta ahora. Sus rivales internos, Patxi López y Pedro Sánchez, también hurgarán en esa 'herida'.

La presidenta andaluza garantizó que en Andalucía hay “estabilidad” y recalcó su “compromiso de Gobierno”, insistiendo en que cumplirá el acuerdo de investidura sellado con Ciudadanos. Es la formación de Albert Rivera la que tiene la llave y la socialista amarró el apoyo de este partido antes de emprender esta aventura, confirman fuentes socialistas.

Para Susana Díaz ha habido dos condiciones innegociables, que previamente se había trabajado, antes de convertirse en candidata en el PSOE. Una, el apoyo del partido para poder compatibilizar la secretaria general y la presidencia de la Junta. Ella misma se ha garantizado vía libre de sus principales partidarios para mantenerse en el cargo, aunque al principio la mayoría tenían dudas de que fuera posible. Otra, el compromiso con Ciudadanos de agotar la legislatura y cumplir el acuerdo de investidura. También lo obtuvo.

C's quiere al vicepresidente

El portavoz de Ciudadanos en Andalucía, Juan Marín, protagonizó un desayuno organizado por Europa Press donde contó con la presentación de Inés Arrimadas. Allí estaba el vicepresidente del Gobierno andaluz, Manuel Jiménez Barrios, con quien bromeó llamándolo por dos veces presidente y guiñándole el ojo antes llamarlo “amigo”. Marín reclamó pactar una sucesión “sosegada” y dejó claro a quien prefiere. Con el nuevo presidente, señaló, su partido volvería a negociar la investidura pero sólo para poner un calendario a los compromisos que quedan pendientes. “Andalucía no puede perder ni un segundo en ese relevo, no hay tiempo para transiciones”, defendió.

Ciudadanos no quiere un adelanto electoral, como después se vio forzado a aclarar Marín. La realidad es que la decisión puede que no dependa de Susana Díaz. Si Mariano Rajoy fuerza elecciones el próximo año por su debilidad parlamentaria, la socialista sería candidata y se vería obligada a dejar Andalucía. En ese momento podría también convocar las elecciones andaluzas. Ese es el escenario que la formación naranja no pierde de vista. Sólo entrarán en el Gobierno andaluz, insistió Marín, tras las próximas elecciones.

Susana Díaz amarró la compatibilidad de Junta y PSOE con sus barones y la estabilidad del Gobierno andaluz con Ciudadanos

Los socialistas aseguran que la estabilidad andaluza está garantizada de la mano de Ciudadanos y que todo está pactado y hablado. No pondrán pegas a que Susana Díaz se convierta en secretaria general del PSOE. Pero no lo va a tener tan fácil. En las filas del PSOE hay vértigo porque su salto a Madrid pueda conducir a lo socialistas a perder su principal bastión, la Junta de Andalucía. La erosión de la oposición va a ser dura. Ya, sin anuncio oficial, PP, Podemos e IU llevan meses criticando que la socialista tenga la cabeza en su partido y no gestione ni piense en los problemas de los andaluces.

El PP exige que dimita

El presidente del PP andaluz, Juanma Moreno, fue contundente. Exigió a Díaz que “no genere más incertidumbre” y “renuncie” a la presidencia si quiere ser secretaria general del PSOE. “Tiene la obligación moral de optar por uno de los dos cargos”, agregó, tras recodar que son ya dos años de filtraciones y comentarios sobre su marcha. El PP va a machacar en la próximas semanas con la idea de Díaz es una “pésima gestora”.

También Podemos Andalucía criticó “el anuncio del anuncio” e invitó a la presidenta a irse “si no tiene claro cuál es su prioridad. El secretario de Comunicación, Pablo Pérez Ganfornina, lamentó una situación que empieza a ser “cansina y ‘hartible’”. “Cada minuto que pasa hablando de Susana Díaz es un minuto que pierden los andaluces para solucionar sus problemas”, concluyó.

“Sandeces”, consideró el número dos del PSOE andaluz, Juan Cornejo, quien admitió que será difícil hablar de neutralidad de la ejecutiva andaluza en las primarias pero sí garantizó “limpieza” y “todas las garantías” en el proceso interno. Desde el Gobierno andaluz, su portavoz, Miguel Ángel Vázquez, arremetió contra el PP apuntando al caso de María Dolores de Cospedal, fue secretaria general y presidenta de Castilla-La Mancha.

¿Y si Rajoy convoca?

Susana Díaz sabía desde el principio que la oposición la iba a someter a ese desgaste y por eso insistió en controlar sus tiempos. De su lado irrumpieron los barones que le dan su apoyo. Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha), Ximo Puig (Valencia) o Javier Lambán (Aragón), salieron al paso para defender la compatibilidad de ambos cargos. Sólo la balear Francina Armengol insistió en que no cree que sea posible.

Aunque Susana Díaz tiene muy claro que compatibilizará, si gana, la secretaría general del PSOE y la presidencia de la Junta incluso entre sus partidarios hay muchas dudas de que esta situación se pueda prolongar durante más de “cinco o seis meses” y pueda agotar la legislatura. Rajoy puede convocar en cualquier momento y en el PSOE el secretario general es el candidato porque el modelo de bicefalia no funciona.

Hasta sus afines admiten que va a ser difícil que se quede en Andalucía y pronostican que en cinco o seis meses debe ordenar su sucesión

Si vence, además Díaz tendrá que ordenar su sucesión al frente del PSOE andaluz, porque aunque estatutariamente es compatible nadie cree que sea bueno que acumule ya no dos, sino tres cargos. Tendría que programar un congreso regional en julio o septiembre y dar paso a un sucesor que podría ser alguien de tránsito o quien después se pondrá al frente de la Junta si está obligada a marcharse. Eso abriría una bicefalia en Andalucía, donde ella seguirá al frente del Gobierno y el partido quedaría en manos de una tercera persona.

Aunque la orden es no mover nada internamente ni hablar de sucesión en Andalucía, la confirmación de su candidatura movió el patio andaluz. No sólo Ciudadanos tiene y señala candidato, con el vicepresidente Jiménez Barrios como favoritos, las quinielas se disparan también las filas socialistas con nombres como el de Mario Jiménez al alza y dirigentes de fuera del entorno directo de la candidata alertando de la responsabilidad de elegir bien quien se queda en Andalucía porque, pese a que las últimas encuestas son favorables, el PSOE lleva años perdiendo votos en su principal granero.

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