UNA DOLENCIA HABITUAL

Depresión: los 7 síntomas de la enfermedad más común en los hombres. Y los ignoras

Más de la mitad de los pacientes que sufren depresión no reciben un tratamiento adecuado debido al estigma que aún pervive alrededor de ella

Foto: Las personas deprimidas suelen tener una visión negativa de sí mismos. (iStock)
Las personas deprimidas suelen tener una visión negativa de sí mismos. (iStock)

Cuando pensamos en enfermedades graves pronto vienen a nuestra mente el cáncer, los problemas del corazón o quizá el alzheimer. Sin embargo, se da la paradoja de que la dolencia más común en todo el mundo continúa siendo una gran desconocida.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, más de 300 millones de personas sufren depresión y nos enfrentamos ante un vertiginoso crecimiento de la enfermedad. Tanto es así que la cifra ha aumentado un 18% en los últimos diez años. Y, lo que es peor, más de la mitad de los pacientes no reciben un tratamiento adecuado debido al estigma que aún pervive alrededor de ella.

La depresión no es solo un estado de ánimo. No se elige, ni afecta solo a personas débiles de carácter o pesimistas. No es un simple bajón emocional, ni un sentimiento de tristeza pasajero, como mucha gente sigue creyendo. La dificultad para entender este trastorno para quien no lo ha padecido, así como su trivialización, conduce a muchos afectados a esconder su problema, más aún si se trata de hombres.

Aunque haya más del doble de mujeres diagnosticadas con depresión (un 15% frente al 6% de los hombres en España), las estadísticas son parejas cuando se trata de sus síntomas. No obstante, los hombres pueden padecer una sintomatología diferente por factores como la carga hormonal o los estereotipos propios de la sociedad.

Muchas personas siguen considerando al deprimido como una persona que no se esfuerza lo suficiente

El miedo a parecer menos masculino, fuerte o estable provoca que los hombres se sientan menos capaces para revelar sus problemas y recibir ayuda. Esto hace que la depresión sea aún más peligrosa en varones, ya que evitan el tratamiento, tienden a complicar su condición con el abuso de sustancias y son mucho más exitosos en los intentos de suicidio, debido a que permiten que la enfermedad empeore hasta llegar a ese nivel. "Los chicos no lloran", dirían los Cure.

Adiós al buen humor

Todos hemos tenido un mal día. Sabemos qué se siente y cómo afrontarlo. Al fin y al cabo, es algo temporal. No obstante, cuando la depresión está clínicamente diagnosticada, los estados de ánimo se experimentan de manera diferente. Por un lado, la tristeza se vuelve más severa, pues se combina con otros síntomas como la irritabilidad, fatiga, pérdida de apetito e incluso dolor físico. Además, en tal caso, uno se siente deprimido durante mucho más tiempo. “Mañana será otro día”, no es un dicho que se pueda aplicar al desconsuelo de aquellos que padecen la enfermedad, pues su estado puede durar semanas o incluso meses.

¿De dónde sale esa agresividad?

Foto: iStock.
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Aunque siempre asociemos a la depresión con la tristeza; la ira, la hostilidad, la irritabilidad y los estallidos violentos son, en realidad, bastante frecuentes entre los hombres deprimidos. Pero este enfado depresivo no es un estado irascible cualquiera. Lo normal es sentirse así por algo, tener una razón. Pero cuando uno está deprimido no puede dar una explicación clara a su frustración, tan solo la siente y expresa. En algunos casos, los arrebatos de ira pueden deberse a un sentimiento de impotencia ante los problemas o el estado de salud.

Terminar haciendo cosas estúpidas

La imprudencia es mucho más común entre los hombres deprimidos que en las mujeres. Esto, de nuevo, puede ser causa de los estereotipos asociados a la masculinidad. Cuando uno siente que no puede expresar bien sus emociones, termina por lidiar con la depresión de una manera que puede llegar a ser un peligro para el individuo y los que le rodean. Sobre todo porque no se piensa tanto en las consecuencias. Los expertos consultados por 'Men's Health' ponen ejemplos como conducir sobrepasando el límite de velocidad, quizá después de beber alcohol, pelear con alguien mucho más grande y fuerte o realizar apuestas absurdas en el casino.

Aunque sea más difícil que los hombres admitan que están deprimidos, es más probable que oculten sus padecimientos tras el alcohol o las drogas

Dependencia alcohólica

Foto: iStock.
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El alcohol y la depresión, así como los opioides, tienen una relación muy estrecha. Uno puede ser causa del otro y viceversa. No es ningún secreto que el alcohol libera dopaminas y eleva el estado de ánimo, tan necesario cuando se está pasando por esta enfermedad. Sin embargo, es fácil que los deprimidos terminen por generar una adicción y empeorar así su ya maltrecha situación. Las estadísticas señalan que aunque sea más difícil que los hombres admitan que están deprimidos, en cambio es más probable que oculten sus padecimientos tras el alcohol o las drogas. Alrededor de un 20 o 25% de los hombres con esta dolencia tienen un problema con el alcohol.

Agotamiento

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Los trastornos del sueño son una de las características más tempranas y comunes de la depresión. De hecho, tres cuartas partes de los pacientes tienen síntomas de insomnio, según un estudio publicado en 'Dialogues in Clinical Neuroscience'. A modo de bola de nieve (cada vez a más) las preocupaciones te mantienen despierto durante la noche, lo que puede conducir a una sensación de fatiga y desgana durante el resto del día.

Aislamiento social

Foto: iStock.
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Las personas deprimidas suelen tener una visión negativa de sí mismos, del mundo y de su futuro. Como tal, es fácil olvidarse de las partes positivas que uno ha vivido, así como de las buenas relaciones. Por esa razón, es común crear una burbuja para aislarse de familiares y amigos. Por eso, serán ellos los primeros en notar los cambios de humor. Debido a que muchos hombres se niegan a admitir que necesitan ayuda, optan por excluirse y eludir estos encuentros personales.

Cuando su libido desciende, no es raro que los hombres vayan al médico pensando que tienen otro tipo de enfermedad grave

Sin ganas de sexo

Aunque está probado que el sexo mejora el estado de ánimo, la libido tiende a descender si se pasa por una depresión, especialmente en jóvenes. No es raro que los hombres vayan al médico pensando que tienen otro tipo de enfermedad grave, sin darse cuenta de que la culpa la puede tener un trastorno mental. Esto se debe a que la depresión puede afectar al sistema límbico del cerebro, el área que controla el apetito, el sueño, la energía y el deseo sexual. Además, tomar ciertos antidepresivos pueden también hundir las ganas de tener relaciones sexuales.

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