LOS CINCO JINETES DE LA 'FREECONOMY'

Vivir sin dinero: los mejores ejemplos (y varias buenas ideas)

No son unos sin techo, ni tampoco unos ascetas ermitaños movidos por la necesidad de trascender a la vida terrenal. Lo hacen por ideología y convicción

Foto: Mark Boyle, autor del The Moneyless Manifesto, durante una conferencia del Ted Global.
Mark Boyle, autor del The Moneyless Manifesto, durante una conferencia del Ted Global.

No son unos sin techo, ni tampoco unos ascetas ermitaños movidos por la necesidad de trascender a la vida terrenal. Lo hacen de forma voluntaria, cual misioneros antisistema. En el mismo momento en el que la renta básica de ciudadanía se ha introducido en la agenda política, y más que lo hará si llega al Parlamento la ILP para la que sindicatos y movimientos sociales llevan varios meses recogiendo firmas, algunas personas (por lo general, fieles activistas) han decidido dar un paso más allá: vivir sin el vil metal del que se sienten “esclavos”. Y no, tampoco son abolicionistas de todo aquello que les huela a Estado, fieles al Bitcoin o a otras divisas digitales.

Las personas que están tomando la decisión de vivir sin dinero lo hacen por una anarcoide convicción ideológica, como la expresión más puritana de su ética política. Entienden que el dinero, físico o digital, está detrás de los males que acechan a nuestra sociedad (desde la corrupción a la ultracompetitividad pasando por la codicia o la envidia) y nos anula como individuos: vivimos por y para Él. No es la fuente de la felicidad, insisten, sino que es un instrumento para arrebatarla, como coinciden en señalar la mayoría de personas y colectivos que buscan la erradicación del dinero.

Sobreviven a base de bancos de tiempo, de trueque de bienes y servicios, de monedas sociales o del trabajo en el campoEntre los partidarios de esta opción vital los hay más o menos radicales, así como más o menos organizados. Entre los primeros destacan colectivos que promueven soluciones intermedias, como las monedas sociales (¿han oído hablar de experimentos como el de Demos o The Social Coin?). Los bancos de tiempo y el trueque son otras de las opciones a medio camino: los nuevos antídotos contra la crisis en España, como ha apuntado el diario económico The Wall Street Journal.

Al margen de estos experimentos colectivos, hay quien se ha lanzado de cabeza en solitario y espera al resto de la manada al otro lado del río. Todos tienen un pasado, del que no rehúsan necesariamente, pero al que ninguno de ellos dice estar dispuesto a volver. Nos acercamos a cinco de los precursores más famosos, tanto de dentro como de fuera de nuestras fronteras, para profundizar en sus experiencias.

Heidemarie Schwermer, sin “mancharse las manos” desde 1996

Esta profesora alemana lleva más de 17 años afrontando la vida sin dinero. A sus 71 años se ha convertido en todo un referente de la causa, publicando exitosos ensayos y subiendo a los escenarios de las prestigiosas conferencias del Ted Global (todos los ingresos los destina directamente a obras de caridad). Su forma de subsistencia consiste en el trueque de servicios por bienes. ¿Por qué?

“Alejarse del dinero, de los superfluo, permite llevar un modo de vida más sano y feliz", apunta Schwermer. En el documental Living whitout Money, que está dedicado a ella, afirma: “Mi actividad, que tiene como misión llamar la atención sobre la injusticia, es mi vocación. No necesito vacaciones. Ese es uno de los errores de nuestra sociedad, que separa ocio y trabajo, porque la mayoría hace algo que no le gusta sólo por ganar dinero y gastarlo en cosas que no necesita“.

Enric Duran, el ‘Robin de los bancos’

Este activista catalán del movimiento prodecrecimiento, saltó a la fama en septiembre del 2008 tras ‘robar’ cerca de medio millón de euros a distintas entidades bancarias con una serie de ingeniosas operaciones crediticias que se saltaron todos los filtros de control. Desde entonces no ha cesado en su empeño por predicar unas alternativas económicas y sociales al actual sistema financiero “capaces de impulsar el trabajo cooperativo en red”, como explicó a El Confidencial en una entrevista.

Desde la denominada Cooperativa Integral Catalana, Duran ha sido uno de los impulsores de las denominadas ‘monedas sociales’ como alternativa al euro. “Se trata de ir cambiando poco a poco las relaciones económicas porque es la base de una trasformación global, promoviendo una economía comunitaria y de apoyo mutuo”. Estas monedas alternativas ya están siendo aceptadas por comercios, cooperativas y personas que “desean revertir las relaciones económicas, lo que supone un paso intermedio para cambiar de modelo porque estas monedas están gestionadas por colectivos asamblearios y asociativos fuera del la lógica del capital”.

Elf Pavlik, "renunció" hace cinco años

Antes de abrazar su nuevo estilo de vida era un reconocido desarrollador web que trabajaba en el sector de los bienes de lujo en San Francisco. Su carrera profesional era prometedora hasta que un día decidió dejarlo todo atrás, regalar sus pertenencias y quedarse solamente con un saco de dormir. Unos meses después renunció también a su pasaporte y, desde entonces, se ha convertido en un trotamundos llegando a vivir en granjas, en el campo o grandes ciudades en diferentes países. Este experto en tecnología de 35 años, denominado stateless (sin estado) y moneyless (sin dinero), se encuentra en París.

Mark Boyle, "en el campo no tengo que gastar ni un céntimo"

El autor del The Moneyless Manifesto, el libro que ha bautizado al movimiento de los sin dinero, es otro de los que frecuentan las conferencias de Ted Global. En la actualidad, este joven vive sin un céntimo en medio del campo, donde se ha instalado con su caravana, equipada con poco más que un panel solar. Fue hace algo más de cinco año se hartó de todo y dejó su trabajo, sus posesiones y su dinero para empezar de cero. Su método para subsistir consiste también en el intercambio de bienes y servicios a través de una plataforma digital que cuenta ya con más de 50.000 usuarios. Es lo que ha dado en llamar freeconomy.

Daniel Suelo, el blogger que lleva 13 años fuera del sistema monetario

El cambio climático y la huella ecológica que los seres humanos estamos dejando en el planeta fueron los factores que más influyeron en este ecologista radical para abandonar el sistema. Ha pasado 14 de sus 52 años viviendo en una cueva de Utah y, de forma totalmente nómada, sobrevive con lo que recolecta en el bosque, pesca y, sólo ocasionalmente, caza.  En su blog y página web, que actualiza en una biblioteca pública, comparte con el mundo su experiencia.

Alma, Corazón, Vida
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