Marítimos y fluviales

Del Mediterráneo al Báltico: seis 'cruceros fantásticos' para conocer Europa

Europa es el segundo destino preferido por los cruceristas de todo el mundo. Descubre con Viajes El Corte Inglés las mejores rutas para navegar por el Viejo Continente

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La industria de cruceros está viviendo uno de sus mejores momentos. Cada vez son más los viajeros que deciden subirse a un barco para disfrutar de sus vacaciones. En 2018, fueron más de 28 millones de cruceristas y este año las cifras aportadas por el sector apuntan a que llegarán a los 30 millones. Gran parte del éxito es consecuencia directa de la propia industria, que ha sabido adelantarse a las tendencias de los viajeros. "Se trata de que el protagonista sea la gente, siempre la gente", reconocía Richard Fain, presidente y director ejecutivo de Royal Caribbean, en la última 'Seatrade Cruise Global' (conferencia global del sector) celebrada en abril. La industria ha sabido entender cómo las experiencias personalizadas marcan la diferencia, además de adaptarse a un viajero tecnológico que necesita estar continuamente conectado.

Europa sigue siendo un destino predilecto por los cruceristas de todo el mundo, posicionándose como el segundo mercado global. La diversidad geográfica da lugar a paisajes muy diferentes entre el norte y el sur, por lo que el Viejo Continente regala viajes para todos los gustos. En el caso de España, los viajeros se decantan por el Mediterráneo, que continúa siendo la opción elegida por el 32% de los viajeros, seguido del norte de Europa con un 17,4%, según datos de CLIA España. Te proponemos, de la mano de Viajes El Corte Inglés, seis formas diferentes de descubrir Europa en barco.

Azul Mediterráneo

El mar Mediterráneo baña algunas de las costas más emblemáticas como la amalfitana italiana o la Costa Brava española. Además de islas como Malta o el archipiélago balear que son un paraíso natural.

Uno de los recorridos marítimos tradicionales es el del Mediterráneo Occidental, es decir, el que navega por Francia, Italia y Malta. El viaje suele comenzar en el puerto de Barcelona y dirigirse hasta Marsella, donde el Puerto Viejo, el Fuerte Saint Jean, la Catedral de Santa María la Mayor o la Basílica de Notre Dame de la Garde son algunas de las paradas obligadas en esta ciudad llena de contrastes. La travesía continúa recorriendo la costa italiana, desde Génova, pasando por Nápoles, hasta Messina, en la bota siciliana. Malta y sus bellas playas suelen ser el último destino antes de atracar en el puerto barcelonés. Este itinerario siempre es un acierto, pero si además se suma la posibilidad de viajar en un barco de lujo y completamente nuevo, la experiencia mejora considerablemente. Si estás pensando viajar en octubre, puedes realizar este itinerario pinchando aquí.

Malta. (Unsplash)
Malta. (Unsplash)

Otro recorrido típico es el denominado Mediterráneo Clásico. Este comienza también en Barcelona, pero elige como segunda escala Palma de Mallorca. Y de isla a isla, llegamos a Marsella, para continuar el viaje hasta La Spezia. Esta localidad es la más cercana para desplazarse a dos ciudades simbólicas de la Toscana: Florencia y Pisa. El trayecto continúa hasta el puerto romano de Civitavecchia cuyo destino será la histórica Roma. La costa amalfitana será la última parada antes de volver al puerto de la Ciudad Condal. Puedes realizar este viaje pinchando aquí.

El encanto del norte

El norte de Europa es otro de los destinos predilectos para recorrer en barco. Entre los españoles, ya se sitúa en el top 3. Y no es para menos. Los paisajes que regala la costa báltica, tan diferentes a los del Mediterráneo, o los impresionantes fiordos escandinavos dejan boquiabiertos a cualquier viajero.

Durante más de dos siglos, guerreros vikingos, comerciantes y agricultores encontraron en los fiordos su hogar. La mayor parte de ellos se localizan en los 100.915 kilómetros de costa noruega, entre las ciudades de Bergen, Molde, Nordfjordeid, Aalesund o Trodheim, que suman un millar. Uno de los itinerarios más populares es el que comienza en la ciudad alemana de Rostock, segundo puerto en volumen de cruceristas del Báltico, y continúa por la localidad sueca de Gotemburgo donde, además de contar con el embarcadero de mayor tamaño de los países escandinavos, la naturaleza te encuentra a cada paso: se estima que hay diez árboles por cada habitante. Tras visitar la bella costa oeste de Suecia, el viaje acaba con el plato fuerte, la espectacularidad de los paisajes y fiordos noruegos mencionados anteriormente. Puedes visitar los fiordos del norte pinchando aquí.

San Petersburgo. (iStock)
San Petersburgo. (iStock)

El mar Báltico es otro reclamo para los amantes de los viajes marítimos. Más de cinco millones de pasajeros desembarcaron en alguno de los 29 puertos que conforman la zona. Entre ellos, destacan ciudades como Estocolmo, San Petersburgo, Helsinki o Tallin.

Es común empezar este recorrido en Estocolmo para visitar después la ciudad imperial de San Petersburgo. Pasear por la avenida de Nevsky Prospekt, y gastar batería fotografiando la Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada, da paso a la moderna y cosmopolita Helsinki. De la capital finesa, y debido a su cercanía, Tallin se convierte en la siguiente parada. Su casco histórico, considerado Patrimonio de la Humanidad, es uno de sus principales encantos. Antes de volver al puerto de origen, la ciudad amurallada de Visby (Suecia) trasladará a los viajeros al medievo. Disfrutar de esta travesía por el Mar Báltico pinchando aquí.

La diversidad a lo largo del Danubio

Europa no solo presume de agua salada, también de ríos largos, caudalosos y navegables que han sido tan protagonistas de la historia como sus mares. Ríos como el Rhin, el Danubio, el Ródano o el Volga han sido fronteras naturales de los distintos imperios y a su vez, importantes vías comerciales, cuyo control implicaba poder.

El extenso Danubio es uno de los cruceros fluviales más destacados. El río atraviesa diez países: Alemania, Austria, Eslovaquia, Hungría, Croacia, Serbia, Bulgaria, Rumanía, Moldavia y Ucrania. De ahí que sus recorridos sean todos diferentes. Uno de los más espectaculares es el que comienza en Viena. La ciudad bañada por el Danubio, guarda la esencia del Imperio Austrohúngaro en sus múltiples palacios, como el de Schönbrunn o Belvedere, o grandes parques como el de Volksgarten. Viena también es música y por eso su ópera merece al menos una fotografía.

De la inmensidad de la capital, el Danubio nos lleva a una pequeña localidad de cuento, con castillo en ruinas incluido: Dürnstein, con menos 1.000 habitantes y una fuerte tradición vitivinícola. El curso del río cambia de país hasta otra capital, Bratislava, mucho más pequeña que la ciudad de la emperatriz Sissi y perfecta para disfrutar a pie en un día. Y de Eslovaquia, a Hungría. Antes de descubrir Budapest, toca descubrir Kalocsa, en la llanura de Solt, cuna de la producción del pimentón rojo húngaro. El viaje por el Danubio termina en Esztergom. Esta ciudad a orillas del Danubio, en la frontera con Eslovaquia, fue en su momento la capital de Reino de Hungría.

Las Perlas del Danubio. (Quick)
Las Perlas del Danubio. (Quick)

El Rhin es el río alemán por excelencia y un paseo fluvial pensado especialmente para parejas. Sus 125 kilómetros recorren el corazón medieval del país germano, a través de sus fortalezas y castillos que hacen de vigías a ambas orillas. La travesía comienza en Düsseldorf, donde los edificios modernos de su núcleo financiero contrastan con rincones clásicos de la ciudad vieja. El río nos lleva hasta Colonia, construida literalmente sobre el río hace 2.000 años y cuya catedral es una de las joyas de la arquitectura gótica.

La travesía continúa por pequeños pueblos como Linz am Rhein, Cocherm, Coblenza o Rüdesheim donde los viñedos conviven con sus casitas de madera a orillas del Rhin, hasta llegar a Maguncia, la ciudad natal de Gutenberg. Junto al Rhin también duermen las ciudades de Worms y Espira, hogar de dos de las tres catedrales románicas del Alto Rhin. La travesía por el Rhin romántico finaliza en la ciudad francesa de Estrasburgo, sede del Parlamento Europeo, el Consejo de Europa, el Tribunal de Derechos Humanos y la catedral gótica más grande de Europa.

* Viajes El Corte Inglés, que ofrece itineraros de cruceros marítimos y fluviales por todo el mundo, te propone que reserves antes del 5 de diciembre. Descubre todas las ventajas y disfruta de un Crucero Fantástico.

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