CUARTA ENTREGA DE LA SÉPTIMA EDICIÓN

'MasterChef' hace historia entre reproches, críticas y riesgo de salmonelosis

La tensión entre los aspirantes se apoderó del concurso de TVE en una noche en la que Jordi Cruz canceló un helado para evitar una posible infección con salmonella

Foto: Valentín, durante la primera prueba de 'MasterChef'. (TVE)
Valentín, durante la primera prueba de 'MasterChef'. (TVE)

Tras un breve parón por Semana Santa, las cocinas de 'MasterChef' volvieron a encenderse este martes, 23 de abril, y más que nunca: la cuarta entrega del 'talent show' de cocina estuvo no solo marcada por la expulsión de Laly, sino también por el enfrentamiento abierto entre varios de los aspirantes, con duras críticas y reproches más propios de un 'reality show' de Telecinco.

[Laly, de favorita a expulsada de 'MasterChef': "Esto es la nada con defectos obvios"]

Laly pasó de ser la mejor de la primera prueba a convertirse en la cuarta expulsada de la edición al presentar una tarta plagada de defectos al realizarla en solo 30 minutos, pero ni su gran fracaso puso tapar el mal ambiente existente esta temporada entre los concursantes. Carlos y Valentín se cruzaron reproches durante toda la velada, estallando al final de la noche: "Va vestido como un político, porque no va de frente. A mí me gusta la gente que va de cara, y él no es así, es de criticar a la espalda", le espetaba el sevillano. Valentín optaba por contenerse.

Aitana carga contra Teresa: "Profesionalmente lo está haciendo bien, pero personalmente no. Yo prefiero irme de aquí siendo buena persona"

No lo hacía Aitana, quien cargaba contra él en uno de los confesionarios: "La verdad es que lo que dice lo retrata más a él que a Valentín. Lo mismo que a Teresa en lo que ha dicho sobre mí". La joven, notablemente molesta, se refería a la insinuación de haberse acercado a Aleix en la convivencia, pese a tener pareja, algo que no toleró: "No se lo consiento ni a ella ni a nadie. Profesionalmente lo está haciendo bien, pero personalmente no. Yo prefiero irme de aquí siendo buena persona".

Estas y otras pullas y broncas entre los participantes pero también por parte del jurado, muy duro ante las propuestas culinarias de unos concursantes que no están demostrando el nivel esperado, como comprobamos en el repaso a todo lo que dio de sí este cuarto programa.

Desastre en la primera prueba

Los aspirantes se enfrentaron entre sí más que nunca en la primera prueba de la noche, con todos elaborando la misma receta contrarreloj: el primero que completase la primera elaboración paraba el cocinado del resto, que debía saltar al siguiente paso sin la posibilidad de recuperar el tiempo del anterior, y así sucesivamente con todos ellos. Cuando el primero de ellos finalizara todo, el resto solo disponían de un minuto extra para emplatar.

Aunque a priori podría sonar un reto complicado, lo cierto es que nada más lejos de la realidad, ya que cada una de las elaboraciones consistía en un sencillo paso que el propio Pepe Rodríguez les iba explicando pormenorizadamente (deshuesar, desgrasar, cortar en juliana, reducir el vino,... etc).

Jordi, a Marcos: "Voy a hacer algo que no he hecho en las 7 temporadas, no darte una valoración porque soy incapaz de decirte algo que te sume"

Laly fue la primera en terminar el plato completo, pese a que varios de sus compañeros pararon el tiempo antes durante las rondas anteriores. La suya fue una de las mejores valoraciones de la prueba, con la gran mayoría de concursantes cometiendo varios errores fruto de las inseguridades. En el otro extremo, Osiris, quien se llevó la mayor reprimenda tanto por su actitud como por no estar dando lo esperado: "Puede que ya hayas alcanzado tu tope dentro del programa", sentenciaba un contundente Jordi Cruz.

El desastre de Josecho en 'MasterChef'. (TVE)
El desastre de Josecho en 'MasterChef'. (TVE)

No le fue mucho mejor a Marcos, con Jordi siendo muy duro también: "Voy a hacer algo que no he hecho en las siete temporadas, que es no darte una valoración porque soy incapaz de decirte algo que te sume". Tampoco fue benévolo con Carlos, llegando a calificar su plato como un "total desastre". Aleix se llevaría otra gran reprimenda, una bronca que hasta provocaba las lágrimas de su amigo Valentín.

"Tengo que pedir perdón, primero al pichón, luego a Pepe y, por último, a todos los jueces. No me pongo de rodillas porque no podría levantarme, pero he hecho una masacre", afirmaba Josecho delante de cocinas. Su plato no había por dónde cogerlo, pero aún así el jurado se lo tomó con humor, inexplicablemente. De ser otro concursante, se hubiera llevado el delantal negro directamente.

La prueba de exteriores en 'MasterChef'. (TVE)
La prueba de exteriores en 'MasterChef'. (TVE)

Evitar salmonelosis en una prueba de récord

'MasterChef' se desplazó hasta Úbeda para realizar su nueva prueba de exteriores, con Laly y Valentín como líderes de los dos grupos tras haber sido los mejores del reto anterior. Allí, los jueces se pusieron serios al proponerse realizar el mayor cocinado de la historia del programa con 210 comensales. Por si la hazaña no fuera complicada de por sí, cada equipo tuvo que cocinar cuatro recetas, teniendo además que buscar y convencer a los comensales por todo el pueblo (los cuales debían pagar 2 euros por plato, con fines benéficos).

Laly, como vencedora de la primera prueba, pudo contar con el chef creador del menú durante los 15 minutos de su elección, sacando el máximo partido a su ventaja. Ambos equipos llevaron sin grandes sobresaltos sus cocinados, repartiéndose muy bien las tareas... hasta los instantes finales, con el de Laly perdiendo parte del postre a manos de Jordi: "El helado queda cancelado para evitar una posible salmonelosis por no cocinar el huevo. Y porque soy bueno, que podría cancelaros también los buñuelos, que parecen castañas de lo tostados que están la gran mayoría".

Los aspirantes celebraron el batir el récord histórico de comensales en una prueba del programa gracias al carisma de Josecho y Teresa, pero la alegría les duró poco. Jordi se puso serio para afear el trabajo de Laly como capitana, haciendo que su grupo no trabajase como un equipo. Todo lo contrario que Valentín, con Pepe valorando muy positivamente tanto su trabajo como el de cada uno de sus miembros, salvándonos de la prueba de eliminación.

Fiasco en la prueba de eliminación

Laly tuvo en su mano salvar a uno de sus compañeros de la prueba de eliminación, optando por recompensar el esfuerzo de Gloria "como regalo a sus hijos". El reto consistió, nuevamente, en una prueba de batallas (como la de la pasada semana) para la que, en esta ocasión, Jordi se puso la chaquetilla para demostrar su valía frente a los aspirantes.

Cruz dio una auténtica masterclass a todos, con Samantha y Pepe sintiéndose realmente orgullosos de su compañeros: "Es bueno que pasemos por ahí para ver cómo se sienten los concursantes, para que pongamos nosotros también los pies en la tierra y sintamos sus nervios", ponía de manifiesto Jordi al acabar el reto.

Tras los primeros emparejamientos, Laly y Marcos se enfrentaron en el duelo final al haber perdido sus respectivas batallas. Utilizando manzana en tres estados diferentes, cada uno realizó una receta con la que jugarse la permanencia en el concurso. Ninguno de ellos brilló, ni mucho menos, pero él acabó salvándose gracias a tener "defectos menos obvios" que los de la argentina, aunque los dos presentador "la nada", según Jordi. Laly abandonaba orgullosa las cocinas, dejando a Marcos "caminando sobre el filo de la navaja".

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